VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 6. Despertando la misericordia.

VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 6. Despertando la misericordia.

Sus pecados, sus muchos pecados, deben haberle sido perdonados, o ella no hubiera mostrado tan grande amor. —Jesús (ver Lucas 7:47)

 

Jesús también dijo: “Aquellos que muestran misericordia, también les será mostrada misericordia” (Mateo 5:7). Para que el fluir suceda, debe haber una apertura total en ambos extremos, recibiendo y dando, dando y recibiendo, tal como la Trinidad. Cuando no te das cuenta que tú mismo necesitas misericordia y perdón, invariablemente te vuelves tacaño para compartirlos con otros. Así que asegúrate que siempre estés esperando con las manos ampliamente ahuecadas debajo de la cascada de la misericordia.

 

Ahora vivimos bajo el peso de muchos recuerdos sin sanar —incluyendo heridas dolorosas de todo tipo, opresión política, y genocidios– pues hemos desarrollado sistemas penales y judiciales que piensan en la misericordia como una ofensa a la justicia. Pareciera que tenemos un temor cobarde —e incluso odio— de cualquiera fuera de nuestro propio tipo de gente. Después de siglos de religión legalista, sacramentos administrados de manera jurídica, y fundamentalismo bíblico, la misma palabra “misericordia” parece recién introducida en nuestro vocabulario, como si fuera de un lenguaje distinto al nuestro, un concepto verdaderamente extranjero. La misericordia rechaza nuestros cálculos capitalistas. La mayor parte de la religión no ofrece ahora ninguna corrección a la cultura, sino que refleja grandemente el egoísmo cultural.

 

Nuestra falta de compasión humana es más bien rotundamente revelada en la mayoría de los candidatos que consideramos dignos de cargos públicos en los Estados Unidos. No estoy seguro de si esto se trate tanto de un juicio sobre los delirios de los políticos como lo sea acerca de la madurez espiritual y humana del propio electorado estadounidense. Que muchos de los que se llaman a sí mismos evangélicos (“Evangelio”) no puedan ver a través de esta farsa, se ha convertido en una vergüenza para el cristianismo estadounidense. Muchos ahora ven que nuestro cristianismo cultural realmente tiene muy poco que ver con Jesús. Cualquier candidato es alabado y considerado digno de un alto cargo porque pensamos: “Él dice lo que piensa” (cuando en realidad son nuestros prejuicios los que él dice en voz alta). Dos mil años de enseñanza de Jesús acerca de compasión, amor, perdón y misericordia (sin mencionar amabilidad básica y respeto) quedan casi olvidados en una ira narcisista. La cultura occidental se ha convertido en todo acerca del yo, y esa es una agenda demasiado pequeña. ¡Ese mismo yo que Jesús dijo que “debe morir” está ahora en casi todo lo que pensamos!

 

El rechazo de mujeres y niños refugiados en las fronteras de Estados Unidos y de familias sirias enteras huyendo por sus vidas al continente más rico (per cápita) de Europa, repentinamente ha venido a enfocar de forma aguda y urgente nuestra falta de compasión y misericordia básicas. El comportamiento no amoroso, deslumbrantemente egocéntrico, e incluso cruel, de demasiados cristianos, musulmanes y judíos ha dejado expuesta la hipocresía religiosa para que todo el mundo la vea.

 

Vivimos en un tiempo frío, y debemos orar ahora por el calentamiento de los corazones y la apertura de las mentes. Para usar la amorosa invitación de Thomas Merton:

 

Prepárate para el Cristo, cuya sonrisa, como un rayo,

libera la canción de la gloria eterna

que ahora duerme en tu carne de papel.

 

Que ya no durmamos y pidamos por carne que sienta, llore, e incluso sangre por el inmenso sufrimiento de nuestro mundo actual. “Si permanecemos callados, las piedras mismas clamarán” (Lucas 19:40). Te agradezco por no permitirme mantenerme en silencio.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/awakening-to-mercy-2016-04-01/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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