VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 4. Cambiando de lado.

VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 4. Cambiando de lado.

Dios elige cosas que el mundo considera necias para avergonzar a aquellos que piensan ser sabios. Y escogió cosas que son impotentes para avergonzar a aquellos que son poderosos. –1 Corintios 1:27.

 

Con toda honestidad, cuando la iglesia estaba en lo alto y participaba completamente del establishment, se sintió un tanto avergonzada de aquel despojado de poder, Jesús. Tuvimos que convertir su obvia derrota en una gloriosa victoria que nada tenía que ver con la derrota, suya o nuestra. Seamos sinceros, nos sentimos más cómodos con el poder que con la impotencia. ¿Quién quiere ser como Jesús en la cruz, el icono mismo de la debilidad? Simplemente no se ve como una forma de influencia, una forma de acceso, una forma que vaya a hacer alguna diferencia en el mundo.

 

¡Los cristianos somos una religión tan extraña! Adoramos a este perdedor desnudo, sangrante, crucificado a las afueras de los muros de Jerusalén, pero siempre queremos ser nosotros los ganadores, los poderosos, los que están en la cumbre… al menos hasta que aprendemos a amar las cosas pequeñas y a los así llamados pequeños, y entonces a menudo vemos que no son pequeños en lo absoluto, sino las mejores imágenes del alma.

 

Sí, aquellos con discapacidades mentales o físicas, grupos minoritarios, LGBT, refugiados, prisioneros, aquellos con adicciones —cualquiera que haya “fracasado” en nuestro bien construido sistema de éxito social o económico— pueden ser nuestros mejores maestros en los caminos del Evangelio. Ellos representan lo que más tememos y lo que más negamos dentro de nosotros mismos. Es por eso que debemos aprender a amar lo que a primera vista pareciera ser nuestro “enemigo”; es absolutamente necesario o jamás sabremos cómo amar nuestra propia alma, o el alma de cualquier cosa. Por favor, piensa en eso hasta que tenga sentido para ti. Así será eventualmente, por la gracia de Dios.

 

Una de las experiencias más transformadoras es el introducirte de alguna forma en un estilo de vida solidario con los más débiles, moviéndote fuera de tu propio sistema de éxito, cualquiera que este sea. Muévete en el mundo de otros que no estén enamorados de tu mundo. Esta es una buena manera de sentirte impotente. No nos pensamos a nosotros mismos en una nueva forma de vivir; vivimos en una nueva forma de pensar. Las alternativas y cambios en el estilo de vida finalmente convierten a las personas. No tengo conocimiento de que tan sólo por creer una doctrina o un dogma en algún momento alguien se haya convertido. Eso debería de ser obvio hoy en día.

 

Alguna vez alguien me señaló que la mayoría de los grandes fundadores de comunidades religiosas, personas como San Benito, Francisco de Asís, la Madre Katharine Drexel, Vincent de Paul, Isabel de Hungría, Ignacio Loyola, Juan Bautista de La Salle y la Madre Seton, todos empezaron en lo que hoy en día llamaríamos clase media o incluso clase alta. Ellos primero tuvieron suficiente confort, seguridad y tiempo libre para luego moverse más allá de su necesidad de más de eso; ellos vieron que eso no satisfacía. Cada uno a su manera cambió voluntariamente de lado y trabajaron en solidaridad con aquellos que no tenían sus ventajas.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/changing-sides-2016-03-30/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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