VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 3. Cambiando nuestras mentes.

VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 3. Cambiando nuestras mentes.

La gente que se encuentra en la etapa inicial de la religión usualmente ama las citas que son “dos pasos hacia atrás” en la Biblia. Parecen sentirse atraídos hacia todo aquello que sea punitivo, basado en la vergüenza, la exclusión de las personas “equivocadas” o cualquier cosa que justifique el statu quo, el cual casualmente los ayuda a mantenerse en lo alto socialmente, económicamente, y religiosamente. Comienzan pensando que eso es de lo que la religión se trata, mantener el orden y el control social. Ellos ven a Dios como una Srta. Manners [Srta. Modales] glorificada.

 

Una vez que idealizas el poder y el estar en lo alto, tiendes a enfatizar la naturaleza omnipotente, todopoderosa de Dios, a quien se hace el Gran Policía en el cielo que nos mantiene a todos bajo control (¡o al menos a todos los demás!). Francamente, estás lejos de estar preparado para Jesús. Él es un escándalo y una desilusión.

 

Ahora puedes ver cuán revolucionaria es en realidad la “nueva idea” de Dios revelada en Jesús. De pronto tenemos a un Dios que es cualquier cosa menos un oficial de policía. Este Dios encuentra gracia para aquellos que rompen la ley, y encuentra vida y libertad entre los leprosos y los pecadores que no tienen buenos modales. Este ahora es un universo al revés (Hechos 17:6). Me entristece decir que la mayoría de los cristianos aún necesitan tomar parte de esta Revolución Divina.

 

Las personas religiosas maduras, es decir, aquellas que desarrollan una verdadera vida interior de oración y una vida exterior de servicio, tienden a poner su atención e imitar las citas de “tres pasos hacia adelante” en la Biblia. Primero deben cambiar su filosofía de vida, y entonces se les puede confiar la Biblia. Para todos aquellos que no cambien su idealización del poder dominante, la Biblia será meramente información para servirse a sí mismos y munición contra otros. En realidad, sería mejor si no leyéramos la Biblia hasta que experimentemos una conversión.

 

Sólo las personas convertidas, que están en unión tanto con el dolor del mundo como con el amor de Dios, están preparadas para leer la Biblia, con una mirada correcta y el sesgo apropiado, que es desde el lado de la impotencia y el sufrimiento en lugar desde el lado del poder y el control. Esta conversión es fundamental y esencial. La palabra griega metanoia, tan pobremente traducida como arrepentimiento en la Biblia (Mateo 3:2, Marcos 1:15), significa más literalmente “cambiar tu mente”. Hasta que la mente cambie la forma misma en que procesa el momento, nada cambiará a largo plazo. “Sean transformados por la renovación de su mente”, dice Pablo (Romanos 12:2), lo cual permitirá, con esperanza, que el corazón pronto la siga.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/changing-our-minds-2016-03-29/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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