VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 1, día 7. Resumen.

VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 1, día 7. Resumen.

Uno de los grandes temas de la Biblia, que comienza en las Escrituras Hebreas y continúa con Jesús y Pablo, fue denominado la opción preferencial por los pobres, o la visión a favor de los oprimidos. (Día 1)

 

La Biblia afirma claramente la ley, la autoridad y la tradición, como la mayor parte de la literatura, pero luego hace algo diferente e incluso raro: afirma la reforma, el cambio y a los “sin voz”. (Día 2)

 

La Biblia es literatura subversiva, invariablemente legitima a las personas de clase baja y no a aquellas en la cima. (Día 3)

 

Nos sellamos a nosotros mismos herméticamente para estar afuera del indeseable “otro”, el extraño, y haciendo esto, nos cerramos a Dios. Rechazando a Dios en nuestro vecino, rechazamos al amor que puede curarnos. —Ilia Delio (Día 4)

 

Pablo ofrece un fundamento teológico sólido para la dignidad y el florecimiento humano que es inherente, universal e indestructible mediante cualquier valoración. (Día 5)

 

Sólo a través de la solidaridad con el sufrimiento de otras personas es que la gente cómoda puede convertirse. De otro modo, estamos desconectados de la cruz, del mundo, de otros, de Jesús y, finalmente, de nuestra propia participación necesaria en el gran misterio de la muerte y la resurrección. (Día 6)

 

Practica: Autovaciamiento

 

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Filipenses 2:3-8.

 

Jesús constantemente pide a las personas que “vayan con él” o “lo sigan”. Eventualmente, él nos guía hacia la cruz. La victoria no es evitar el sufrimiento y la muerte, sino que es precisamente la muerte que la que transforma. Esto es lo que Dios hace con la gente que dice “sí” a este proceso.

 

En el pasaje mencionado, Pablo usa la palabra griega kénosis para describir el autovaciamiento y abandono de Jesús. La oración contemplativa es una forma de autovaciamiento. Básicamente, la contemplación es dejar ir nuestros pensamientos, preferencias, juicios y sentimientos. Sin embargo, nuestra maestra más poderosa es la vida en sí misma, a través del amor y el sufrimiento, la contemplación es una pequeña muerte diaria a nuestro falso “yo” y a nuestro ego. Esto da lugar para que nuestro verdadero Ser reaparezca, que se levante de las cenizas de nuestro protegido y parcial “yo”.

 

La contemplación nos ayuda a vivir sin defensas. Poco a poco podemos salir de la necesidad de probarnos que somos buenos o superiores. La contemplación reentrena nuestro cerebro para que podamos entender la visión a favor de los oprimidos, para conocer con verdadera humildad y con amor.

 

Si todavía no tienes una práctica regular de contemplación o meditación, te animo a comenzar con unos pocos minutos de silencio cada día, despojando tu mente de pensamientos repetitivos —mayormente negativos— para simplemente estar presente en la Presencia.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/bias-bottom-week-1-summary-2016-03-26/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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