Una gran iglesia de Colorado se acaba de convertir en pro-gay. Por qué esto es importante

Una gran iglesia de Colorado se acaba de convertir en pro-gay. Por qué esto es importante

Denver Community Church (Iglesia de la Comunidad de Denver) tiene un promedio de 1500 asistentes por semana en sus dos locaciones. Es la última iglesia evangélica que se ha convertido en pro-gay.

En 2009, un amigo me dijo que los prominentes líderes evangélicos que eran pro-LGTB (Lesbianas. Gays. Bisexuales. Transexuales) podían caber dentro de una minivan. Luché para probar que se equivocaba.

Pero en los últimos ocho años, varios académicos evangélicos han argumentado a favor de lecturas alternativas de textos bíblicos claves que harían espacio para las relaciones LGTB. Escritores evangélicos han blogueado, líderes han realizado declaraciones públicas y pastores evangélicos han guiado a sus iglesias a considerar darles la bienvenida a parejas LGBT.

Y ahora, después de casi dos años de deliberación interna, los ancianos de la Iglesia de la Comunidad de Denver (ICD) han anunciado que recibirán a personas LGBT en todos los niveles de membresía, ministerio y liderazgo. Fundada en 2001, la iglesia evangélica no denominacional atrae alrededor de 1500 fieles a sus dos campus cada semana. Se calcula que el asistente promedio posee una edad estimada de 30 años.

El lunes, los líderes de la iglesia publicaron un vídeo en su página de Facebook dirigido a toda la comunidad LGTB:

 

“Oficialmente, te animamos, invitamos, y apoyamos, como a todos los que llaman a ICD su hogar, a involucrarte en el ministerio, en la comunidad y en el trabajo de esta iglesia en todos y cada uno de los niveles de liderazgo”.

 

El Pastor Michael Hidalgo dijo que él y su equipo de ancianos decidieron iniciar una conversación activa sobre el tema en 2015. Después de la conversación se reveló una división de 50/50 acerca de la inclusión de personas LGBT. Los líderes decidieron entrar en un periodo de discernimiento, discusión y reflexión sobre el tema.

 

“Nos comprometimos a orar juntos y estudiar las Escrituras, no solo los versículos que hablan acerca del comportamiento de las relaciones del mismo sexo, sino también la historia de la interpretación bíblica”, dijo Hidalgo. “Nos comprometimos a escucharnos los unos a los otros, y lo más importante, a escuchar lo que el Espíritu Santo nos estaba diciendo”.

 

Los líderes se reunieron dos veces al mes durante 18 meses para dialogar. De acuerdo con Hidalgo, la parte más transformadora del proceso implicó escuchar a los que se encontraban afuera de la congregación. Los ancianos invitaron a los miembros de la comunidad LGBT, simpatizantes LGBT y a personas heterosexuales que no apoyaban el proyecto, para hablar con ellos sin una agenda específica.

“Escuchar a otros nos recordó que no estábamos hablando acerca de un problema, sino de seres humanos que existen en todas las partes de la discusión”, dijo Hidalgo. “Se trata de madres y padres, hermanas y hermanos, hijos e hijas, amigos y vecinos, y del amor de Dios para todos ellos”.

A finales de 2016, los ancianos de la Iglesia de Denver se dieron cuenta de que aún no se había llegado a un acuerdo total, pero decidieron buscar la unidad más que la uniformidad. Una vez más, sentados alrededor de una mesa, los líderes expresaron libremente sus opiniones. Cada líder afirmó que quería que la iglesia adoptara una posición de plena inclusión de las personas LGBT.

Los siguientes 4 miércoles tras el anuncio de su nueva posición, la Iglesia de la Comunidad de Denver auspició conversaciones con sus miembros. Los líderes se encuentran alentando a la congregación a hacer preguntas e incluso a no estar de acuerdo. Así mismo, se les pide a sus miembros que pasen más tiempo con aquellos que tienen puntos de vistas alternativos y que se resisten al impulso de gravitar solo hacia amigos con ideas afines. Esta postura, según Hidalgo, puede explicar por qué la decisión de ser una iglesia inclusiva no ha creado una división como ha ocurrido en otras iglesias.

“Siempre hemos alentado a nuestra gente a hacer preguntas difíciles y aprender juntos, lo cual probablemente sea una de las razones por las cual no hubo una sola explosión entre nuestro equipo de ancianos en ningún momento del proceso”, dijo Hidalgo.

Hidalgo afirma que solo sabe de dos miembros que han decidido abandonar la iglesia, y ambos han expresado su razón con “amabilidad” y “madurez”. También ha sido contactado por diversos pastores externos quienes dicen que quieren moverse en direcciones similares y que les gustaría más información sobre el proceso de la Iglesia de la Comunidad de Denver.

Aunque Hidalgo dice que personalmente consideraría la posibilidad de realizar una boda homosexual “si la pareja cumple con los altos estándares que tengo para con cualquier pareja que me pide que los case”, no existe un mandato para que otro miembro del staff de la iglesia haga lo mismo. Cada ministro ha sido instruido en “seguir su corazón” al decidir realizar o no una boda.

El anuncio de ICD probablemente creará olas debido al gran tamaño de la congregación, la forma amigable en que fue tomada la decisión y el linaje evangélico de Hidalgo.

Graduado de la conservadora y evangélica Universidad Cedarville y el Seminario Teológico de Grand Rapids, Hidalgo ha servido en ICD durante una década. A principios de este año, él y otros 50 autores de InterVarsity Press aparecieron en las noticias cuando firmaron una carta pública que desaprobaba la política de InterVarsity sobre la “rescisión involuntaria” de empleados que apoyan el matrimonio del mismo sexo.
Otra razón por la que el anuncio de ICD puede ser un gran asunto en el mundo del cristianismo americano es precisamente porque no se siente como un gran problema para muchos.

Hidalgo es el último de una serie de líderes evangélicos que han estudiado la Biblia, comprometidos con un periodo de discernimiento y que luego cambiaron sus opiniones públicas sobre los temas del mismo sexo.
El ritmo de estos anuncios pareciera acelerarse.

Aún más interesante, los anuncios que solían sonar chocantes, ahora se han convertido en comunes. Y estas son señales de un cambio. Cuando lo sorprendente ya no causa sorpresa, es un indicador de que, en palabras de Bob Dylan, es que “los tiempos están cambiando”.

Mi amigo ofreció una especie de hipérbole en 2009, cuando dijo que los líderes evangélicos pro-gay podrían caber en una minivan. Pero su punto subyacente era cierto: La abrumadora mayoría de líderes evangélicos se oponían fuertemente al matrimonio y a las relaciones de personas del mismo sexo en ese momento. Por supuesto, eso fue en 2009 y mucho ha cambiado. Habría que considerar:

  • Académicos como David Gushee y James Brownson y especialistas como Matthew Vines y Justin Lee han publicado libros con cambios de paradigmas sobre el tema.
  • El extenso ministerio “ex-gay” Exodus Internacional ha cerrado. Su presidente, Alan Chambers, pidió disculpas por los daños que causó y admitió que la mayoría de la gente en su ministerio no experimentó un cambio de orientación.
  • Jim Wallis de Sojourners adoptó una postura pública pro LGBT y el líder progresista evangélico Tony Campolo instó a la iglesia a darle la bienvenida a las personas LGBT.
  • Músicos cristianos como la cantante nominada al Grammy, Jennifer Knapp, la líder de adoración, Vicky Beeching, el cantante góspel Anthony Williams y el rockero Trey Pearson, asumieron su orientación gay.
  • Julie Roger, una vez una prominente líder del movimiento del celibato-gay, cambio su mentalidad y ahora cree que las relaciones del mismo sexo pueden ser morales. Ella renunció inmediatamente a su cargo en la Universidad Evangélica Wheaton.
  • Daniel Kirk, un académico del Nuevo Testamento del Seminario Teológico Fuller, asumió una posición afirmativa. Como resultado, su contrato de trabajo no fue renovado.
  • La prominente escritora cristiana y estrella del canal HGTV, Jen Hatmaker, anuncio que ella y su esposo, el pastor Brandon Hatmaker de la “Nueva Iglesia de Austin”, se habían convertido en pro-gay.
  • Una importante lista de pastores evangélicos ha anunciado que ellos y sus congregaciones les darán la bienvenida y aceptarán a personas LGBT: Fred Harrel de “City Church San Francisco”, Adam Hamilton de “Church of the Resurrection”, Ken Wilson de “Blue Ocean Faith”, Ryan Meeks de “EastLake Communty Church”, Danny Cortez de “New Heart Community Church”, Adam Phillips de “Christ Church”, Stan Mitchell de “Grace Pointe Church” y otros.

Parece que la minivan se ha convertido en una caravana. Y ahora podemos añadir a Michael Hidalgo y a “Denver Community Church” al manifiesto de los pasajeros.

 

Fuente original:

A large Colorado congregation just became LGBT-inclusive. Here’s why it matters (COMMENTARY)

 

Jonathan Merritt

Jonathan Merritt

Autor y entrevistador.

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