Un grito en la soledad

Un grito en la soledad

Hablar sobre música es como

bailar sobre arquitectura.

―Thelonius Monk (¿O fue Frank Zappa? ¿O Elvis Costello? ¿O alguien más…?).

 

Ayer sucedió de nuevo. Sucede todo el tiempo. Me encuentro con alguien que está en un viaje, como lo estamos todos, y que ha crecido recientemente en su comprensión de la fe. Al crecer recibieron una comprensión de parte de sus padres, iglesia, universidad, grupos juveniles, ciudad, etc., y a medida que se hicieron mayores simplemente les dejo de funcionar como antes, por lo que empezaron a estar menos y menos comprometidos.

Y entonces ocurrió algo. Leyeron un libro, tuvieron una conversación, escucharon a alguien hablar, y por primera vez tuvieron un lenguaje para lo que habían estado experimentando. Se dieron cuenta de que hay otras maneras para hablar y comprender la fe/Jesús/Dios/La Biblia /el crecimiento,

y están encantados.

Y entonces comparten lo que están aprendiendo con la gente a su alrededor y no les va tan bien. Sus amigos, familiares y compañeros no lo entienden, frunciendo su frente y diciendo cosas como “estoy preocupado por tu nueva teología” y “esta nueva dirección que estás tomando es preocupante”, y el factor decisivo: “¿Dónde está Jesús en todo esto?”.

¿Te ha pasado?

Este blog es para todos ustedes que están vivos en formas que nunca habían estado antes, aprendiendo, creciendo, haciendo conexiones y viendo cosas que no habían visto antes, pero que cuando compartieron esta nueva fe y comprensión con otros, se han desanimado al descubrir que no todo el mundo estaba tan emocionado.

Después de haber escuchado las historias de un sinnúmero de personas como tú, aquí hay algunas cosas a tener en cuenta:

No se puede llevar a la gente a donde no quieren ir. Aquello de lo que estás tan feliz de haber sido liberado funciona para algunas personas. A ellos les gusta. Se sienten seguros. Les proporciona significado y seguridad. Así que cuando los desafías, citas a quien sea que hayas estado leyendo últimamente y haces las preguntas que abrieron nuevas puertas para ti, no encuentran a eso energizante.

Los grupos tienen un centro de gravedad. Familias, amigos, iglesias, oficinas y escuelas tienen una conciencia dominante, un centro de gravedad, una bajada de línea. Es el acuerdo tácito que a menudo mantiene las cosas funcionando sin problemas basado en qué creer, cómo comportarse, que es aceptable y qué no lo es. Así que cuando cargas contra todos entusiasmado con lo que sea que hayas aprendido, eres una interrupción. Y los sistemas no toman amablemente las interrupciones, a menudo gastan una energía extraordinaria para sofocar la interrupción, empujándola a los bordes, desacreditándola. Esta es la razón de porque algunas iglesias prohíben libros, porque ciertos temas son limitados en las reuniones familiares, y a menudo porque la gente usa palabras como hereje.

Debido a esto, algunas voces que una vez escuchaste ya no serán útiles. De hecho, algunas voces que una vez te ayudaron, si las continúas escuchando, obstaculizarán tu crecimiento.

Incluso pueden sentirse como volver hacia atrás, porque lo es…

Esto es normal. Doloroso, pero normal. Si continúas escuchándolos a medida que te frustras y enojas cada vez más, no es su culpa, es tuya. Ellos continúan haciendo y siendo lo que siempre han sido, eres tu quien ha cambiado. Es tu responsabilidad dejar de escuchar las voces que dificultan tu crecimiento, constancia y madurez.

Puede que tengas que crear límites con ciertas personas. Para algunas personas, esto parecerá como que te has ido a lo hondo y ellos pueden ver como que es su sagrada misión rescatarte. No importa qué tan fervientes sean, su constante deseo de engancharte es posible que no sea muy vivificante, y puede que tengas que decirles amablemente pero con firmeza, no vamos a tener esta conversación de nuevo.

En tercer lugar, puedes ser amable, gentil y generoso y todavía puedes perder amigos. Puedes ser etiquetado de algo loco y falso. Puedes encontrar que algunas personas te evitaran. Esto puede ser desorientador, por lo menos. En esos momentos, cuando sientas el frío, la fuerte brisa de la soledad, quiero que te hagas esta pregunta: ¿Preferiría volver?

¿Preferirías estar vivo, libre, abierto y encantado con todo lo que está sucediendo en tu corazón o preferirías volver a ser quién y cómo eras antes? Pienso que no. Recuerda eso.

Es muy difícil encontrar palabras para las experiencias. Puede que estés explotando con nuevas ideas, esperanza y vida, pero si tu amigo no ha experimentado algo similar, el seguir insistiendo puede que no le ayude a ver lo que has visto. De hecho, puede causar daño. Sé paciente. No fuerces tus experiencias en los demás. El movimiento del espíritu es un gran misterio, y cómo, por qué o cuando ciertas personas se despiertan, está más allá de nosotros. Deja que la gente tenga sus propias experiencias.

La amargura no es tu amiga. Es fácil convertirse en cínico, enfocar tus energías en ellos sin cesar preguntándote por qué no son más evolucionados y por qué ellos todavía siguen atrapados allí, repitiendo las mismas consignas y haciendo las mismas cosas. Si estás lleno de orgullo por lo libre, inteligente e ilustrado que eres en comparación a sus retrogradas pensamientos o anticuadas maneras, tu nuevo conocimiento simplemente te ha hecho arrogante. Cuida tu corazón con atención, porque si no eres más compasivo, más amable y más comprensivo entonces no has crecido en lo absoluto.

Celebra. Piensa de nuevo en los últimos seis meses, el último año, en los últimos cinco años. No eres la persona que eras. Has crecido, evolucionado, abierto, sido liberado. Celebra eso. No porque seas tan grande, sino porque estás agradecido. Si todas las cosas nuevas que has experimentado no te hacen primeramente y, ante todo, agradecido, entonces, ¿qué has ganado?

Para Jesús, el criterio es el fruto. Conocerás a la gente por sus frutos, por su vida, por la forma en que realmente viven en el mundo. Hay mucha gente que se emociona con nuevas ideas y luego refriegan estos nuevos conocimientos en las caras de otras personas y se convierten en la misma cosa que ellos desprecian. (Si has comprado más de cinco copias de Love Wins para la misma persona y todavía no lo ha leído, estoy hablando de ti. Jajá). Si una nueva idea, comprensión o interpretación no te ayuda a transformarte en el tipo de persona que Jesús nos llama a ser, entonces no vale mucho. ¿Eres más indulgente de lo que eras? ¿Menos crítico? ¿Más presente? ¿Más valiente? ¿Menos preocupado y ansioso, más libre y amoroso? Eso es lo que interesa, que estás siendo transformando. Se puede debatir, discutir, tratar de probar y demostrar quién tiene razón y quién está equivocado, pero vivir la vida que Cristo nos invita… ese es el punto.

Recuerda que no estás solo. Nunca jamás olvides esto. Especialmente si has probado iglesia tras iglesia en tu ciudad y has comenzado a desesperar porque eres el único que lo ve así. No estás solo. Hay millones de nosotros.

¿Están algunas de las dominantes concepciones de lo que significa ser un cristiano pasando por una agitación masiva?

Sip.

¿Algo nuevo está naciendo, algo relacionado con lo que significa seguir a Jesús?

Sip.

¿Están las cosas en una escala épica e histórica?

Yo creo que sí.

¿Estamos viviendo en medio de una nueva Reforma?

Creo que sí.

¿Hay esperanza para todo aquel que se siente como si fuera el único en su ciudad pensando así?

Absolutamente.

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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