Tribus y consciencia

Tribus y consciencia

Así que hablemos de Lot, Sodoma, Jericó y cada otro pasaje violento en el Antiguo Testamento. Y del Nuevo Testamento ya que estamos en ello. Incluiremos los mandamientos de lapidación, esa rareza en el libro de Números donde una mujer tiene que beber polvo para averiguar acerca de su embarazo, Abraham ofreciendo a su hijo porque eso es lo que la gente hacía, y mientras incluiremos esta pregunta de uno de mis lectores:

¿Realmente Dios les dijo a los israelitas que mataran a todos, incluyendo a las mujeres y niños en esas historias del Antiguo Testamento? ¿Los profetas oyeron mal? ¿Tal vez ellos estaban poniendo algunas (con buena intención) proyecciones de su propia agenda en Dios? ¿O tal vez los poderosos estaban usando a Dios como una herramienta para promover sus propios planes? ¿O Dios es sólo un psicópata que tuvo un momento de “conviértanse a Jesús”?

Y esta otra, ya que estamos:

¿Por qué Dios ordena a gente matar mujeres y niños? ¿Por qué son tan importantes esas historias?

Grandes preguntas.

Un montón de respuestas.

En primer lugar, cuando lees estas historias en la Biblia, estás leyendo historias contadas por personas (muy obvio, pero voy a seguir repitiendo esto a lo largo de toda la serie).

Y las personas se encontraban (y se encuentran) en varias etapas de la consciencia. (Piensa en la consciencia como una lente, un filtro, la forma principal en la que ves y entiendes el mundo).

Lo que lees en la Biblia fue en su mayoría dicho y escrito por personas en una etapa tribal de la consciencia (las tribus existían para su propio instinto de conservación, cuando ibas a la guerra contra otra tribu era tu dios contra su dios, si ganabas los eliminabas así ellos no podrían volver y tomar revancha más tarde… pero tú ya sabes esto).

Así es como la gente veía al mundo,

así es como funcionaban las cosas,

así es como ellos entendían sus vidas.

En segundo lugar, el cómo las personas interpretan los acontecimientos y experiencias depende de la etapa de la consciencia en la que están.

Al leer esas historias, entonces, estás leyendo un fiel reflejo de cómo las personas entendían su mundo y los eventos que ocurrían en el mismo.

¿Te sorprende cuando alguien en la Biblia gana una batalla y luego da el crédito a su Dios? Eso es lo que la gente hacía en ese momento.

¿Te sorprende cuando después de ganar acababan con las mujeres y niños, y luego decían que su Dios les había dicho que lo hicieran? Eso es lo que la gente hacía en ese momento.

¿Te sorprende cuando ganaban y no dejaban que nadie escapase, sino que ponían a todos bajo el filo de la espada y luego decían que lo hicieron con el poder de Dios? Eso es lo que la gente hacía en ese momento.

¿Te sorprende cuando Lot dice ¡No los violen, tengan a mis hijas!? Eso es lo que la gente hacía en esas situaciones.

En tercer lugar, encontrarás estas historias violentas y repulsivas, primitivas y barbáricas,

porque lo son.

Si no las encuentra chocantes, horribles y confusas, algo está mal contigo. Y las personas que leen estas historias y dicen “bien, así es como es Dios” tienen una visión muy, muy retorcida y peligrosa de Dios.

En cuarto lugar, todas las historias de la Biblia nos enfocaremos en la Torá no son así.

¿Te resulta primitivo y bárbaro cuidar de las viudas y los huérfanos? (Como se ordenó en Deuteronomio…).

¿Te resulta cruel y violento dejar un rincón de tu campo para que los pobres pudieran tener algo que comer? (Como se ordenó en Levítico…).

¿Crees que es primitivo que las personas deban ser libres de la esclavitud? (El libro del Éxodo…).

No, por supuesto que no.

Estas ideas eran nuevas,

y se encontraban en la Biblia.

Ya que estamos, en Ezequiel 16 el profeta cita a Dios diciendo: “Restaurare la suerte de Sodoma…”. Al parecer, lo que ocurrió a principios de la historia con la destrucción cataclísmica de Sodoma no fue la última palabra sobre Sodoma.

(Más sobre esto más adelante).

Entonces en quinto lugar, y aquí es donde las cosas se ponen interesantes: Lo que encuentras en la Biblia son historias que reflejan con precisión la consciencia dominante de la época, y sin embargo justo en medio, y a veces incluso dentro de esas mismas historias, encuentras ideas radicalmente nuevas acerca de la libertad, la igualdad, la justicia, la compasión y el amor.

Las nuevas ideas se sientan al lado de las viejas ideas. El vicio y la violencia están justo al lado de una nueva comprensión de la paz y la justicia. El despertar de la consciencia ocurre desde dentro de la consciencia actual. Se plantan semillas, semillas de una nueva visión, de una nueva consciencia, de nuevas posibilidades, semillas que empiezan a madurar, al igual que la historia de Abram acerca de una tribu que bendice a todas las otras tribus…

En sexto lugar entonces, (venimos en carrera ¿verdad? ¡Estamos comenzando a cocinar con gas! Si estuviésemos predicando estaríamos agitando pañuelos con la mano y gritando ¡amén!) (O tal vez sólo estaríamos sentados allí tranquilamente twitteando sobre ello) aquí está la verdad detrás de esa verdad: La consciencia no cambia de la noche a la mañana.

El cambio toma un tiempo.

Así es como siempre ha sido.

Así es como es contigo…

Así que vamos a hablar de ti.

¿Alguna vez has tenido la idea de que debías comer más saludable?

¿Te convertiste en vegetariano al día siguiente?

¿Alguna vez has tenido la sensación de que debías hacer ejercicio de manera más consistente?

¿Comenzaste a competir en maratones al día siguiente?

¿Alguna vez has tenido la convicción de que debías hacer tu parte para cuidar mejor el medio ambiente?

¿Redujiste tu huella de carbono a cero al día siguiente?

Probablemente no.

Tuviste una nueva idea, una nueva visión, una vislumbre o una visión de una expansión, una iluminación de algo profundo que te fue revelado, y entonces, gradualmente fue echando raíces.

Paso. Por paso. Por paso.

Una acción nueva. Seguida por otra. Seguida por otra.

Dado que el cambio lleva un tiempo.

Y eso me lleva a mi séptimo punto, el crescendo, el cenit, el momento en que el baterista es suspendido boca abajo sobre la multitud mientras hace su solo de batería (¿He mencionado cuanto me divierto escribiendo estos mensajes?).

¿Por qué haces estas preguntas sobre la violencia en la Biblia?

¿Por qué estás tan ofendido?

¿Por qué las encuentras repulsivas?

¿Por qué puede ocasionar que dejes de leer la Biblia?

¿Porque son primitivas y barbáricas?

Sí.

¿Pero qué es lo que hay dentro de ti que puede hacer ese juicio?

¿Qué es lo de dentro de ti que está disgustado por tanta violencia?

¿De dónde sacaste esa idea de que hay algo mal en estas historias?

Tienes la idea de que hay una mejor, y más civilizada manera porque no compartes la consciencia dominante. Ya sea que se trate de amor, paz, justicia o compasión, hay alguna manera, algún lente, algún filtro que hace funcionar las cosas que te dice que matar a un montón de gente está mal y que cualquier dios que ordena tal cosa se debe evitar a toda costa.

¿Cómo conseguiste esta manera?

¿Cómo te hizo el mundo llegar a esto?

La humanidad ha madurado, evolucionado y crecido en consciencia desde la época en que esas historias fueron contadas.

(En ciertas maneras. Ya llegaremos a eso más adelante).

Pero en general, estas asqueado y ofendido porque estás en una etapa diferente de la consciencia.

Tú no ves al mundo de esa manera.

Crees que el genocidio es un error.

Crees que la violación está mal.

Crees que matar a las mujeres y niños es incorrecto.

Lo cual me lleva a otra pregunta: ¿Cómo se explica el por qué miramos hacia atrás en esas historias con disgusto?

¿Qué ha sucedido en nosotros que leemos estas historias como lo hacemos?

¿Hay algo trabajando en la historia humana, tirando las cosas hacia adelante?

¿Es eso algo o alguien?

¡Tu capacidad de ser consternado por estas historias es evidencia del crecimiento y la maduración de la consciencia!

¿Entiendes esto? La cosa en estas historias que te hace enojar mucho, desilusionar y preguntar por qué siquiera deberíamos estar leyendo estas historias, es en sí misma un ejemplo primario de nuestra capacidad de crecer, seguir adelante y trascender las primeras etapas de la consciencia.

¡Boom!

Debido a que tu repulsión subyacente hacia las historias de violencia en el Antiguo Testamento proviene de la creencia de que somos más iluminados que eso.

¿Has llegado?

¿Hemos llegado como cultura, como sociedad, como humanidad?

¿Tenemos todo resuelto?

¿Hay paz en la tierra?

No.

¿Tenemos un largo camino por recorrer?

Por supuesto.

Pero el sólo hecho de que estés asqueado, confundido y desanimado por esas historias de violencia significa que algo ha estado trabajando dentro de la historia humana moviéndola hacia adelante.

Debido a que ninguno de nosotros lo tiene superado.

Ninguna ciudad, ningún país, ninguna familia, ninguna institución, ningún individuo, ninguna empresa, todos necesitamos ayuda. Todos tenemos un largo camino por recorrer…

Si lees la Biblia como un registro estático sobre el Dios que ordena a la gente matar a otras personas, nunca tendrá ningún sentido.

Pero si la lees como un desarrollo de la historia, que refleja la creciente consciencia acerca de quién es Dios y quiénes somos nosotros y lo que significa buscar la justicia, amar la misericordia y caminar humildemente (como el profeta Miqueas dijo), comenzaras a ver algo trabajando justo debajo de la superficie, plantando semillas, moviéndose gradualmente, llamando, jalando y tirando, inspirando y transformando…

Si la lees como la historia del despertar de la humanidad, evolucionando y expandiéndose en consciencia, creciendo en madurez, llegando a ser cada vez más y más iluminada (que era la oración de Pablo en la carta a los Efesios), podrás encontrar una historia que merece ser contada…

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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