Si la Biblia es relativa, ¿existe algún objeto moral?

Si la Biblia es relativa, ¿existe algún objeto moral?

La Pregunta que Acecha al Cristianismo del martes provino de Chris:

Esta pregunta me ha estado molestando por un tiempo. Para el contexto, me considero una cristiana progresista (por cierto, ex-evangélica). Mi pregunta se refiere a la ética en general y de la Biblia en particular. Todos asumimos que hay una manera particular en que cada uno de nosotros DEBE o NO DEBE actuar. Es decir, todos abrigan la idea de que algunos actos son intrínsecamente morales o inmorales. Como progresista no considero que la misma Biblia sea la “Palabra de Dios”, o algún tipo de autoridad moral objetiva. Considero (como estoy segura de que muchos de tus lectores lo hacen) que es una colección de escritos que detallan las experiencias de los autores con lo divino. Como tal, está tan cautiva de la subjetividad como el resto de nosotros lo estamos.

 

Si este es el caso, sin embargo, ¿cómo determinaremos las decisiones morales? Si no hay autoridad moral objetiva a la que podamos apuntar a fin de determinar un sistema ético, ¿qué nos queda? (Estas son preguntas honestas con las que he estado luchando, mientras continúo luchando entre determinar la posibilidad de acceder a ALGÚN tipo de objetividad, si es que incluso existe).

Chris toca un problema que está molestando a muchas personas. Lo que hay, por ejemplo, en el núcleo del temor de mucha gente, es que si se dan por vencidos sobre un Adán y Eva históricos, toda la casa de naipes bíblica se derrumbará. Y ese miedo, a su vez, conduce a la creación de argumentos risibles que, por extensión, hacen que todos los cristianos se vean tontos.

Muchas personas temen la pendiente resbaladiza. La preocupación es que, una vez que estás en la pendiente resbaladiza, estás destinado a deslizarte hasta el fondo, y muy pronto estarás teniendo sexo con cabras y asesinando a tu vecino. Pero eso no es cierto. Todos vivimos en la pendiente resbaladiza. La cuestión es cómo se vive en la pendiente resbaladiza. O, en otras palabras, cómo uno se las arregla en la vida en medio de innumerables opciones relativas cada día, no menos importante que cuales son las formas de interpretar diversos preceptos de la Biblia.

El comentarista CurtisMSP hizo este punto:

La moral cambia con el tiempo y el lugar. Lo que era moral en el 1400 en México no era moral en el 1200 en Alemania, no era moral en el 2000 en Bismarck. La moral se basa en las personas y la cultura. Existe autoridad moral en la gente y la cultura que rodean a cada tiempo y lugar. Si deseas determinar lo que es moral en una situación dada, debes escuchar a todas las personas de los alrededores y la cultura. La consistencia se encuentra en la escucha.

Aristóteles hizo este mismo punto hace milenios. En Ética a Nicómaco, argumentó que una polis es un territorio moral auto-inscrito. Entonces, digamos que vives en una polis en la que el asesinato es ilegal e inmoral. Aristóteles dice que no puedes ir a visitar otra polis, verlos asesinar a los demás, y proclamar: “¡No hagas eso! El asesinato es universalmente inmoral”. En cambio, cada polis funciona mediante un lenguaje moral y un marco en particular que se ha desarrollado a través del tiempo; en su contexto, funciona perfectamente. No funciona si tú no compartes ese idioma, esa historia y esas prácticas particulares.

Este pensamiento aristotélico fue recuperado en el periodo escolástico por Tomás de Aquino, y volvió a recuperarse en el siglo 20 por pensadores tan diversos como George Lindbeck, Hans Frei, Alaistair MacIntyre, Stanley Hauerwas y Will Willimon, el libro co-escrito por estos dos últimos, Resident Aliens, es la clásica articulación popular de este pensamiento en la eclesiología. Allí sostienen que la Iglesia vive por su propio conjunto de idiomas y prácticas, y estos a menudo son contrarios a la lengua y a las prácticas del consumismo, militarismo y la democracia liberal inclusive.

Aunque tengo algunos problemillas con el Neo-Aristotelismo (los cuales desempacaré en mi charla en Progressive Youth Ministry Conference Conferencia Pastoral Juvenil Progresista-), en general, creo que esta es la respuesta más potente para el relativismo que se cuece en el pastel de la posmodernidad.

La cuestión no es realmente si existe una realidad objetiva o no. Incluso si así fuese -y muy bien puede- es inaccesible para nosotros. No tiene sentido para nosotros hablar de ello, ya que somos seres finitos y subjetivos en nuestra esencia.

Pero lo que tenemos es el uno al otro. Esta es la recuperación más valiosa de los antiguos durante la era posmoderna: que toda verdad es en última instancia verdad relacional. La escuela pragmatista americana lo dice de esta manera: la verdad funciona.

Las comunidades de personas están de acuerdo en lo que es moral, y la Biblia que Chris y yo veneramos tan altamente es un registro del trabajo de una arquetípica comunidad de la verdad, de averiguar lo que funciona. El asesinato no funciona. Tampoco, al parecer, comer carne de cerdo.

Todo lo que he dicho hasta ahora funcionaría, con o sin un ser divino. Yo creo que Dios está relacionalmente implicado con nosotros, que Dios estaba involucrado en la comunidad de Israel, y que Dios estuvo, en última instancia, de forma única y eternamente conectado con la comunidad humana en la persona de Jesús.

Pero ahora las obras interpretativas continúan. Pareciera, basado en las experiencias de los primeros cristianos en el libro de Hechos y en las comunidades de fe iniciadas por Pablo, que trabajamos mejor en la verdad del cristianismo en pequeñas comunidades eclesiales. La Biblia no prescribe cómo una comunidad de fe hace para lidiar éticamente con una amorosa, adulta y monógama pareja de lesbianas, ni nos dice si los clones pueden servir como ancianos en una congregación. Tenemos que trabajar estas cosas en comunidad.

Es por eso que me gusta cuando en Solomon’s Porch (El Pórtico de Salomón) nos referimos a la Biblia como un miembro de nuestra comunidad. Argumentamos con ella, debatimos con ella, la desafiamos. Se trata de un miembro autorizado de nuestra comunidad -es decir, tiene una cierta autoridad- pero no es un dictador.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2013/09/16/the-bible-can-be-authoritative-even-if-its-relative-questions-that-haunt/#sthash.SRnRY1SX.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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