Salvación aparte, ¿por qué creer en Dios?

Salvación aparte, ¿por qué creer en Dios?

La Pregunta que Acecha de esta semana, de Ben, es bastante buena:

Si sacamos el tema de la salvación/eternidad fuera de la discusión, ¿qué ventaja hay para creer en Dios? Ideales como alegría, paz, justicia, amor, belleza e incluso comunidad pueden ser experimentados, practicados y disfrutados por ateos y cristianos por igual; estos son ideales universales y uno no tiene que creer en Dios para ser feliz o sentirse en paz. He conocido a muchos ateos que son MUCHO más alegres, amorosos, compasivos y agradecidos por la belleza que los cristianos. Así que, más allá de las razones evolutivas para la religión, si sacáramos a la salvación fuera de la ecuación, ¿por qué alguien debería ser un cristiano?

Y obtuvo un montón de grandes respuestas, algunas de las cuales voy a citar en mi propia respuesta.

En primer lugar, rompamos la pregunta. Ben al principio habla de sacar “el tema de la salvación/eternidad de la discusión”. Estoy bien con el ejercicio, pero tenemos que señalar que destripa la cuestión sobre significado para la mayor parte de los 6 mil millones de teístas que existen en el mundo. La gente cree en Dios, en gran parte, debido al papel salvífico que Dios (o dioses) juega en todo sistema religioso.

La segunda cosa a notar, es que Ben ata la salvación y la eternidad juntas, casi como si fueran términos intercambiables. Tengo que reconocer que todavía hay muchas personas que se aferran al cristianismo porque no quieren ir al infierno cuando mueren. Pero no sólo que es una razón bastante de mierda para ser cristiano, sino que también ignora el significado más rico de la salvación en la tradición cristiana. En el libro de Scot McKnight, The King Jesus Gospel, él útilmente diferencia esto refiriéndose a la versión del evangelio que se centra sólo en la vida eterna como el evangelio “soterio”, el cual se opone a la verdadera salvación que Jesús ofrece. O, en palabras del comentarista Ryan Miller:

¿No es la salvación el punto entero del cristianismo? No en términos de ser “salvado” del “fuego eterno”, sino en términos de ser salvado de la esclavitud, la vergüenza, el miedo, la injusticia y todos los otros infiernos que nos rodean todo el tiempo… para que podamos llegar a ser nuevos seres y encontrar nuestras verdaderas identidades para “salvar” este mundo y a toda la humanidad en él, con Dios liderando, no con tópicos, sino con restauración real.

Sin salvación de cualquier tipo, no creo que haya ningún punto en el cristianismo.

Entonces, ese es el punto uno: la salvación es más que tu destino eterno.

El punto dos es este: muchos (me incluyo) creen en Dios porque experimentan a Dios. Es lo que Schleiermacher llamó el “sentimiento de dependencia absoluta” o como dice el comentarista Andrew DeYoung:

Aunque a menudo he titubeado en mi creencia hacia Dios y mi compromiso hacia el cristianismo, he sido incapaz de librarme de esta firme creencia de que hay algo doblando el arco del universo moral hacia la justicia, la paz, la vida y el amor. Y para mí, “Dios” es la mejor palabra que he encontrado para ese algo, y el cristianismo es lo que me ha ayudado a experimentarlo. Es lo que tengo.

Así que, Ben, un montón de gente dice que la ventaja de creer en Dios es que da sentido a su experiencia personal de lo Divino. Marx, Freud y Nietzsche piensan que somos ilusos, al igual que Dawkins, Hitchens y Harris. Pero a pesar de sus protestas, la gran mayoría de los seres humanos que actualmente recorren este planeta experimentan algo más que a sí mismos, y llaman a la fuente de esta experiencia: “Dios”.

Tercero: la ventaja de la creencia en Dios es que le da sentido a la vida. Parece haber algo en la mayoría de los seres humanos que desea esperanza, es lo que ha impulsado la carrera de mi teólogo favorito. Y, sin esperanza de algo más que esta vida, la vida parece sin sentido, tal vez no para Nietzsche, pero para la mayoría de la gente. La adecuadamente llamada Lana Hope (N. de LCC: Hope significa esperanza en inglés) escribió:

En resumen: si no hay Dios, entonces los niños que sufrieron vidas crueles y murieron muertes despiadadas murieron en vano. Al final, sus vidas fueron totalmente inútiles. La idea de una vida futura significa que hay sanación y más y mejor por venir. No digo que esto pruebe la existencia de Dios, pero me consuela.

En cuarto lugar, estoy de acuerdo con Jesse Turri, es la estética del teísmo, y más específicamente el cristianismo, que me atrae:

Para mí, esta pregunta se reduce a una cuestión de estética. La razón por la que sigo siendo cristiana es porque quiero vivir una vida hermosa.

 

Las comprensiones de belleza requieren una estética, algún criterio que separe lo feo de lo bello. Así que con el fin de vivir una vida hermosa necesito alguna forma de definir la belleza.

 

La forma en que encontré mi estética fue preguntándome a misma tres preguntas: ¿A quién, vivo o muerto, admiro más? ¿Qué me hace llorar? ¿Que sacude mi alma?

 

He descubierto que Jesús de Nazaret es mi estética. Él es cómo defino una vida hermosa. Me he dado cuenta en mi corazón que cada vez que una acción humana ha movido mi alma o ha traído lágrimas a mis ojos, esa acción me recordó a Jesús. Y por eso, porque quiero vivir una vida hermosa, sigo a Jesús.

Me lo llevo en una dirección diferente, sin embargo. La estética de la historia cristiana me atrae porque es el reflejo de mi experiencia de vida. El teísmo a menudo no tiene sentido para mí -por lo menos no el teísmo que postula a un Dios intervencionista- pero Jesús casi siempre tiene sentido para mí. Y, como he escrito antes, la complejidad de la narración bíblica coincide con la complejidad de mi experiencia de vida humana.

En quinto lugar, y por último, se trata de comunidad. Muchos comentaristas escribieron sobre esto, incluyendo Jonnie Russell:

¿Por qué? Debido a que te brinda el mejor tipo de comunidad para hacer del mundo un lugar mejor. Digan lo que quieran (¡mis muy apreciados amigos de la Teología Radical acechan en el fondo, pero no pueden hacer comentarios todavía!), la intención de una concepción a/teísta de la vida cristiana es el intento de retener exactamente esa característica -la comunidad de Dios, unidos por una causa común- que hace que la religión sea tan atractiva. No creo que haya NINGUNA razón histórica o bíblica para creer en Dios, aparte de la concepción de participar en lo que Dios está haciendo en el mundo.

Pero dejé esto hasta lo último por una razón. Creo que es sobreestimado por la vieja escuela de unitarios-universalistas y la nueva escuela de a/teístas cristianos. La comunidad es importante, sin duda, pero una comunidad que no es cristocéntrica no es la iglesia en cualquier forma reconocible.

Estuve hablando con unos amigos judíos la semana pasada, y nos pusimos de acuerdo en que una de las mayores diferencias entre el judaísmo y el cristianismo contemporáneo es que el primero es el hogar de muchos ateos, pero no así el último. Cuando un cristiano abandona su creencia en Dios, a menudo abandona la iglesia. Ese no es el caso en el judaísmo, en el que el compromiso religioso también implica compromisos étnicos y familiares. La razón de que los ateos dejen la comunidad cristiana es que, sin Cristo, la iglesia simplemente no tiene mucho que ofrecer.

Así que, Ben, aunque tu pregunta es puramente teórica, porque no hay cristianismo sin salvación, aun ha sido una gran pregunta, y te doy las gracias.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2013/05/10/without-salvation-faith-has-to-be-more-than-community-questions-that-haunt/#sthash.T45Zxt5q.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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