Rebelión sin una causa (cómo empezar una revolución)

Rebelión sin una causa (cómo empezar una revolución)

La reforma de un sistema cultural, político o religioso no comienza por la articulación de una alternativa confeccionada. El problema es que por lo general estamos tan inmersos en una ideología determinada que no podemos ni siquiera imaginar una alternativa real que no sea simplemente una reorganización de lo que ya existe. En vez de construir cuidadosamente alternativas, la figura revolucionaria comienza tratando de exponer la crisis reprimida que ya existe dentro del propio sistema.

Para extrapolar podemos reflexionar sobre una situación que me explicó una amiga con padres fundamentalistas. Cada vez que vienen a visitarla, ella tiene que ocultar todo el alcohol de su casa. Sin embargo, lo interesante de esta situación es que en realidad fueron sus padres quienes le dijeron que hiciera esto. Al ocultar el alcohol, era capaz de evitar las discusiones y retener un mínimo de civilidad.

Aquí vemos cómo un sistema familiar es capaz de evitar confrontar una crisis participando en una simulación compartida. El punto no es que ocurriría una crisis si sus padres vieran el alcohol, más bien, una crisis que ya existe dentro de la familia simplemente se haría explícita. Una vez hecha explícita algo tendría que suceder:

  • Un argumento, seguido de un retorno a la represión
  • Una división dentro de la familia
  • Un cambio en cómo se relaciona la familia

El primero es mayormente en el que los sistemas se esfuerzan por mantener el equilibrio. Pero si la represión se hace continuamente, la unidad familiar colapsará por completo o bien se reestructurará de una manera mucho más sana y honesta. No se puede trazar de antemano lo que va a pasar, pero el acto todavía vale la pena: porque o bien expone la violencia ya implícita en el sistema familiar, o será el motor que impulse una transformación positiva. Tiran los dados y se hacen responsables de lo que sucede.

En términos de religión, la vida de Lutero es un ejemplo interesante de este proceso. Lutero no quería crear la Iglesia Protestante, él simplemente quería traer a la superficie los problemas que existían dentro de la institución en aquel momento. Su trabajo fue resistido inicialmente, por lo que un nuevo tipo de iglesia nació. Sin embargo, él también tuvo un impacto dramático en el sistema que lo rechazó. Gradualmente tuvo que hacer frente a los problemas que Lutero había expuesto y reformarse a sí misma a la luz de ellos.

El protestantismo no era un sistema preconcebido que Lutero quería empezar, fue la inesperada manifestación exterior de su intento de una reforma interna. Una reforma interna que involucró extraer las transgresiones tácitas del sistema del que formaba parte.

Esto es análogo a lo que vemos en el desarrollo de la filosofía. En términos prácticos, la filosofía nació por el cuestionamiento de las cosas que daban por sentadas la mayoría de la gente. Nació como un sistemático y crítico ejercicio de interrogación.

Las viejas ideas en tela de juicio y nuevas teorías desarrolladas.

Conforme pasó el tiempo algunas teorías llegaron a establecerse, eventualmente se transformaron en nuevas disciplinas. Al principio sólo estaba la filosofía, pero poco a poco la biología, la química, la física, la sociología, la psicología, la fenomenología y las otras ciencias se diversificaron. La filosofía hoy continúa su labor de interrogar lo que damos por sentado, operando dentro de las ciencias que ayudó a nacer. Creando las condiciones para la concepción de otras.

El espíritu filosófico es, pues, un espíritu que persigue, un espíritu que abre nuevas áreas de pensamiento y profundiza las ya existentes al cuestionar las cosas que se dan por sentadas. En esta lectura, la filosofía puede ser reconocida por tener dos efectos revolucionarios:

  • Cuestionar campos de conocimiento ya existentes
  • El desarrollo de nuevos campos científicos

Como con Lutero, este último comienza a menudo orgánica e inesperadamente como un efecto secundario del primero. El filósofo inicialmente no está tratando de crear un campo distinto, sino que percibe algunos problemas en un campo que ya existe. El hace preguntas, empuja y empuja, y, si las cosas avanzan, crea un espacio para algún avance o revolución en el pensamiento.

En mi propio trabajo identifico estas dos partes interrelacionadas. Por un lado, quiero traer las transgresiones tácitas del real cristianismo existente a la superficie, y por el otro, estoy interesado en qué nueva manifestación histórica crecerá como resultado. Mi hablar en público está relacionado principalmente con la primera, mientras que mi desarrollo de nuevos colectivos está conectado a la segunda. Si bien tengo una convicción personal de cómo esta concreta nueva manifestación podría lucir, también admito libremente que podría estar equivocado.

Pero esto no es importante. La única parte verdaderamente importante de este esfuerzo es traer a la superficie lo que se esconde debajo. Si esto se logra efectivamente, entonces lo viejo se rompe/reconfigura y algo nuevo nacerá.

Nombrar lo tácito puede ser un trabajo difícil, porque lo tácito difiere de familia en familia, de una comunidad a otra, de ideología en ideología. En el mundo de la iglesia, parte del trabajo consiste en evacuar las dudas, preguntas e incredulidad intelectual que se encuentra de manera palpable debajo de la superficie.

Esto implicará líderes de la iglesia que salgan adelante con el valor de hablar abierta y articuladamente sobre esas cosas en sus propias vidas. Un ejemplo reciente de esto se puede ver en la entrevista de Jay Bakker con el comediante Marc Maron. Como alguien que creció en el centro de un imperio religioso, él sabe lo que era estar en el mismo corazón de la bestia. Él sabe de las paredes que se construyen allí para proteger a las personas de la ansiedad y el cuestionamiento, así como el daño que causan esas paredes a innumerables vidas. Más que esto, en la entrevista habla auténticamente sobre cómo devastaron su propia vida y cómo él ha aprendido gradualmente a romper esos muros en su propio viaje hacia crear una comunidad más saludable.

 

Fuente original:

http://peterrollins.net/2014/09/rebellion-without-a-cause-making-straight-paths-for-the-new/

Peter Rollins

Peter Rollins

Filósofo, Teólogo, Autor, Conferencista.

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