¿Qué onda con todas esas genealogías?

¿Qué onda con todas esas genealogías?

Muchos han preguntado acerca de las genealogías en la Biblia, así que aquí vamos.

Empezaremos con la que comienza el evangelio de Mateo. Mateo comienza con la afirmación de que esta es la genealogía de Jesús, hijo de David, a continuación, enumera una gran cantidad de tipos (incluidas varias mujeres, lo cual era atípico para la época. Por cierto, ¿las mujeres que menciona y sus historias? Hay unos mil sermones allí), finalizando con Jesús.

Jesús, el hijo de David.

Interesante, porque David tiene el valor matemático de… 14
¿Me sigues?

¿No?

Está bien, entonces un poco de historia.

Los números eran muy importantes para los hebreos. Tanto así que las palabras no solo eran entendidas por su significado, sino también por su valor numérico. ¿Cómo llegaron a eso?

Lo haré primero en español.

A es la primera letra, así que es 1.

B es la segunda letra, así que es 2.

C es 3, y así sucesivamente.

La palabra CAB entonces en español sería

3 + 1 + 2, lo que le daría la numeración de 6.

En hebreo, el nombre DAVID es D-V-D. (No hay vocales en hebreo). D es la cuarta letra, y V es la sexta.

D-V-D, entonces, es 4 + 6 + 4, o sea 14.

El nombre de David tiene el valor numérico de 14.

(Esta numeración está en toda la Biblia, te llevaré allí después…).

¿Por qué te muestro esto?

Echa un vistazo a la genealogía de Mateo. Aburrida, ¿verdad? Es sólo una lista de nombres. Qué manera brutal para comenzar un libro.

A menos que cuentes la cantidad de nombres que hay.

Lo que notaras rápidamente es que en realidad los nombres están agrupados, y están agrupados de a 14. ¿Por qué esto es importante? Porque Mateo le escribe a una audiencia judía, un público que estaba esperando que el hijo de David apareciera y los salvara. Y todo el mundo sabía que el nombre de David = 14. Así que justo a las puertas, las agrupaciones intencionales habrían estado gritando ¡14! ¡14! ¡14! para los lectores de Mateo.

Para aquellos que están poniendo los ojos en blanco en este momento, pensando que esto es una exageración, nota lo que dice Mateo después de los nombres, en el versículo 17:

Por lo tanto, hubo catorce generaciones desde Abraham a David, catorce desde David hasta la deportación a Babilonia, y catorce desde el destierro al Mesías.

David, David, David.

  1. 14. 14.

¿Por qué Mateo escribe su libro?

Su público judío original ya habría conocido la genealogía.

Mateo cree que Jesús es el hijo de David que hemos estado esperando y él está escribiendo para decirnos por qué…

(Por cierto, ¿14 es el doble de qué? 7. Exactamente. Y 7 es un número muy significativo en la Biblia. ¿Y qué dice la Torá sobre el establecimiento de la verdad de algo? Que se necesitan dos testigos. Así que 14 son dos 7… lo que añade otra capa a la genealogía de Mateo. Está diciendo que todos esos nombres en esa lista están actuando como testigos de que Jesús es el Mesías, como en un tribunal, de acuerdo a la Torá).

Ahora, de Mateo pasemos a Lucas, que también tiene una genealogía pero no empieza volviendo en el tiempo y moviéndose hacia adelante; apertura con Jesús y se mueve hacia atrás. Mateo trazó a Jesús a través de José y el linaje de su padre hasta Abraham. Lucas no hace esto. Él dice que Jesús

Era hijo, según se creía, de José

y luego procede a trazar la línea de Jesús a través de su madre. Y él no se detiene, recorre todo el camino de vuelta hasta Adán, hijo de… Dios.

¿Por qué?

Muy buena pregunta.

Lo que plantea otra pregunta: ¿A quién escribe Lucas?

Porque Mateo tenía a su tribu judía en mente. Lucas, por su parte, escribe para un público mucho más amplio. Así que probar el origen judío de Jesús no ayudaría mucho a su historia, pero Jesús siendo el hijo de toda la humanidad, eso sí tendría peso en el mundo de Lucas.

¿Acaso Lucas en realidad tuvo registros del ayuntamiento local mostrando que Jesús era el hijo de Dios? (Y en el espacio en blanco donde iría la madre en el acta de nacimiento diría… Naturaleza. Jajá).

No. No lo tenía. Ese no es su punto. Él está contando una gran historia acerca de la salvación de toda la humanidad a través de este Jesús judío, así que está tratando de que su audiencia vea la mundialmente interconectada humanidad de Jesús. Para hacer esto, toma el linaje de Jesús donde lo tomarías tú naturalmente si ese fuera el objetivo de tu historia.

¿Era inusual trazar la genealogía de un hombre a través de su madre?

Sí, lo era. (Por favor, dime que ya estás conectando eso con el resto del evangelio de Lucas…). Porque, ¿qué es lo que nos muestra continuamente Lucas? El Jesús que es para todo el mundo, que se encuentra entre los pobres, que va hasta el límite, a los marginados, que abraza lo menor e inesperado. El que cuenta historias sobre monedas perdidas, ovejas perdidas, e hijos perdidos.

¿Puedes ver cómo cada una de sus genealogías se utiliza para servir a un propósito más grande en su escritura? La exactitud de los hechos en ambos casos es secundaria a un punto teológico más grande que ambos están desarrollando. Esto es importante, porque si haces de los hechos el punto, o de si son o no precisamente correctas sus genealogías, estás buscando algo que no fue la primera intención de los escritores.

De la genealogía de Lucas, vamos a irnos más lejos y elegir una, ¿qué tal la que se inicia en I Crónicas? Simplemente sigue… y sigue… y sigue, nombre tras nombre.

Zif,

Zifá,

Zoko,

Siclag,

Ofra,

Kenaz,

Iru,

Naam,

Guni,

Anub,

y por supuesto Peleg, con el que ya estás familiarizado, quien fue nombrado Peleg porque en su tiempo se dividió la tierra. (No se puede inventar eso. Versículo 19. ¿Te acuerdas de ese momento, no? Cuando la tierra fue dividida. Que épocas).

¿Cuál es el punto de todas estas listas de nombres? Una vez más, una gran pregunta, que se responde cuando preguntas:

¿Cuál es la historia que están contando?

Es una historia acerca de una tribu, una nueva especie de tribu, una tribu que sería la que bendeciría a todas las otras tribus. Recuerda, todas las tribus tenían sus dioses y diosas. Así era como eran las cosas. Y cuando viajabas a un nuevo lugar, preguntabas por el dios de esa región, ya que cada tribu tenía sus dioses y cada región tenía sus dioses. Pero esta tribu era diferente. Esta tribu creía que había UN SOLO Dios que era la fuente de toda la vida, un Dios que era bueno, amaba a todos y quería bendecir a todo el mundo a través de ellos. Vivir esto obviamente fue algo difícil de hacer, pero la idea llegaba hasta sus huesos. Así que ser parte de esta tribu era importante, y transmitir el legado de la tribu (tener hijos) era una de las maneras más importantes en la que honrabas a la tribu.

La historia, después de todo, comenzó con un hombre llamado Abraham que tuvo fe, se nos cuenta. La fe en que un mundo mejor era posible, la fe en que Dios estaba haciendo algo en este mundo maltrecho y roto, fe en que él tenía un papel que desempeñar en la nueva cosa que Dios estaba haciendo.

De nuevo, ¿quién era Abraham?

Oh, es cierto, nadie.

En el antiguo Cercano Oriente, registrabas las genealogías para mostrar que venias de gente prominente, que eras lo mejor, lo primero, lo más importante. (Sumerios, egipcios, etc. Las genealogías eran un gigantesco ejercicio de orgullo y regodeo acerca de su genialidad).

Pero Abraham, Abraham era un don nadie.

¿Y esas largas listas de tipos que engendraron tipos que engendraron tipos?

Nadies. Simples Joeles. O tal vez deberíamos decir simples Arfaxades. Simples Jobabes. Simples Nacores.

Las personas que escribieron estas listas creían que el Dios del universo, la singular fuente de la vida, estaba trabajando dentro de la historia humana a través de normales y simples personas para redimir todo el asunto.

Por lo que esas listas eran una manera de decir

y él fue fiel

y su hijo fue autentico

y su hijo mantuvo el rumbo

y su hijo hizo lo correcto

y su hijo fue fiel…

(Dos notas al margen para aquellos de ustedes que aman los detalles:

En primer lugar, en la Torá se ordenaba que si tu hermano moría te casaras con su esposa para continuar el linaje. Es por eso que algunas de las genealogías no se alinean a la mente moderna, registran complicados arreglos debido a hermanos que murieron, pero que sus líneas de sangre continuaron a través de la esposa de su hermano.

En segundo lugar, recuerda que los entendimientos antiguos de biología eran bastante limitados. Observaron que una mujer no quedaba embarazada a menos que ella hubiera estado con un hombre, por lo que concluyeron que el hombre debía ser el que poseía la semilla, por así decirlo, de la vida. A partir de esto dedujeron que la línea de sangre era promovida por el hombre, de ahí las largas listas de tipos).

Para la audiencia original de estas historias y las genealogías en ellas, esas listas no eran aburridas, eran inspiradoras. Dios usa a nadies.

¿Y cómo le das reconocimiento al papel de un don nadie desempeñado en la redención de todas las cosas?

Escribes su nombre.

Y te acuerdas de ellos.

Y agradeces a Dios por ellos.

Y juras hacer tu parte para continuar con la tradición.

Así que puedes omitirlos,

y preguntar por qué están allí,

y analizar su exactitud o falta de ella,

pero para la audiencia original,

esas largas listas ―y cuanto más largas mejor― fueron señal de esperanza.

Esperanza que nadie olvide, esperanza de que gente común viviendo una vida normal, no conocidos por ser héroes o proceder de familias ricas o tener sangre real, fueran todos parte de algo más grande que ellos mismos.

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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