¿Qué ocurre realmente en el bautismo?

¿Qué ocurre realmente en el bautismo?

La Pregunta que Acecha al Cristianismo de esta semana proviene de Drew:

Hola Tony, la inquietante pregunta que quiero presentar es la siguiente: ¿REALMENTE sucede algo con el espíritu de un bebé en su bautismo? Yo NO soy bautista, en el sentido de que creo que es un requisito como cristiano ser bautizado como “creyente”, pero no creo que el bautismo infantil sea mágico. De hecho, tiene más sentido para mí que los bebés crezcan en la iglesia y decidan por sí mismos si quieren ser bautizados.

 

Soy el ministro de jóvenes en una iglesia congregacional que bautiza bebes, y mi esposa y yo decidimos no bautizar a nuestro hijo. A pesar de esto, creo que nadie debería forzar a una persona a ser re-bautizado si él o ella fue bautizado cuando era un bebé. Así que supongo que eso significa que creo que el bautismo infantil es “válido”.

 

¿Pero qué HACE que sea válido? ¿Qué pasa en el bautismo infantil? Pareciera que ALGO tiene que pasar, ¿o realmente no es nada? Y pareciera que ese “algo” debe ocurrir en el espíritu del bebé porque el bautismo se supone que es un acontecimiento espiritual. Pero creo que tengo algunas dudas sobre esto. Así que, ¿realmente sucede algo en el espíritu de un bebé en su bautismo?

Muchos grandes comentarios, 41 comentarios, adentrándose profundamente en la exégesis de Pablo, e incluso referencias a Melquisedec. Debido a que el piso bíblico fue cubierto en los comentarios de la publicación, iré en otra dirección.

Esta semana recibí un MD (mensaje directo) de un lector que me preguntó lo que pienso de la teología radical y la “muerte de Dios”, que se ha vuelto un tanto popular entre una particular tribu de post-liberales y post-evangélicos. Su pregunta era si yo pensaba que es posible hacer teología práctica sin metafísica.

Mi respuesta es que intento, pero que no creo que sea totalmente posible. Y creo que es debido a que muchas personas que caminan en este planeta quieren que haya una realidad metafísica. La gente quiere que algo mágico pase con el pan y el vino cuando un clérigo dice algunas palabras de un libro. Ellos quieren que haya una realidad alternativa donde los ángeles los vigilen y defiendan de los demonios que conspiran para destruirlos.

Y quieren que el bautismo de sus hijos selle de alguna manera la benevolencia de Dios, o incluso los introduzca en el Cielo por la eternidad.

El problema es -como estoy seguro de que la mayoría de los lectores de este blog coincidirán conmigo- que no es así como funciona.

No podemos creer que Dios concedería algo así como la benevolencia o la vida eterna a una persona que es rociada con un poco de agua sobre ellos por un hombre santo, mientras deja a otros cuyos padres no los sometieron a ese rito a sufrir por la eternidad. Simplemente no funciona así. No puede.

La respuesta de consenso en los comentarios para “¿Qué sucede cuando bautizo a mi hijo?” fue graciosa en varias ocasiones: Él se moja”. Esa es la réplica materialista a la afirmación metafísica de que algo mágico sucede en el bautismo. Voy a tratar de seguir un camino intermedio.

Cuando Juan bautizaba en el río Jordán, incluyendo a su primo, Jesús, estaba recreando un ritual que era familiar para los que vivían en la Palestina del primer siglo. Entre algunos judíos -en particular los esenios, que eran básicamente los monjes del judaísmo intertestamentario- el lavado ritual había pasado de ser un rito ocasional a una obsesión absoluta. Aunque nuestro conocimiento del judaísmo intertestamentario es incompleto en el mejor de los casos, parece que Juan radicalizó este ritual al hacerlo en la naturaleza, en un río, y por ser un tipo de persona muy poco sacerdotal.

Jesús ni circuncidó ni bautizó en su papel de rabino errante -por lo menos en lo que sabemos-, ni tampoco Pablo. Pero Pablo tomó ambos ritos en serio y los combinó. Para el cristiano, dijo, la circuncisión se convirtió en obsoleta. El bautismo había tomado su lugar. Esta fue una buena noticia tanto para las mujeres como para los penes.

El Bautismo ha evolucionado a partir de lo que Pablo previó, sin duda. Ha sido fuente tanto de gran celebración en la iglesia como de dolorosas divisiones. Y aunque no creo que tenga ninguna propiedad metafísica ni mágica, creo que puede ser valioso para la comunión mística que es la iglesia.

Como Robert Putnam nos enseñó hace años, los estadounidenses estamos haciendo más cosas, pero las estamos haciendo solos. Cuando era pastor, me pidieron varias veces realizar bautismos “privados”. Estos generalmente eran solicitados por una joven pareja que estaba poco y nada conectada a la iglesia, y en vez de pararse delante de una congregación que no conocían, querían sólo a amigos cercanos y a su familia en su patio trasero. Yo y cada pastor en el personal nos negamos a estos bautismos, excepto en el raro caso que un niño estuviese demasiado enfermo o frágil para estar en un lugar público. La razón es que el bautismo, en su corazón, es un rito comunal.

Esto le resultó extraño a algunas personas. Ellos vinieron a nosotros con deseos metafísicos -darle a mi hijo la salsa especial que le hace un cristiano- y nosotros respondimos como místicos materialistas, se trata de la comunidad reuniéndose para celebrar una nueva vida en medio de nosotros.

Pero voy a aventurarme y decir que hay algo mágico -llamémosle, magia materialista- cuando una comunidad se reúne, y más aún cuando esa comunidad está en comunión con el Espíritu de Dios (¿eso es demasiado metafísico?). Al igual que el total es más que la suma de sus partes, estamos mejor juntos que solos.

Y al combinar eso con el hecho de que la gente quiere una ceremonia mediante la cual puedan dar la bienvenida a sus hijos en la comunidad, el bautismo tiene un propósito. De hecho, en contradicción con lo que escribí más arriba, creo que el bautismo sella a un niño en la benevolencia de Dios. Pero no de la manera que la mayoría de la gente piensa. En lugar de ser, porque Dios brilla sobre ti después de que el agua ha rociado tu cabeza, es porque la comunidad dice: “¡Bienvenido!”.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2013/09/20/baptism-its-not-magic-but-its-probably-mystical-questions-that-haunt/#sthash.d9ssb1O6.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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