¿Por qué nos creó Dios si sabía que íbamos a pecar?

¿Por qué nos creó Dios si sabía que íbamos a pecar?

Tiempo para otro episodio de nuestra serie en curso, Las Preguntas que Acechan al Cristianismo.

Esta semana, Shelly pregunta:

¿Por qué Dios habría de crear a los seres humanos (y animales) sabiendo que un gran número de ellos sufriría en esta vida? ¿Realmente la eternidad compensará una vida de guerra, miedo, hambre o _______ (inserta el asunto aquí)? La típica respuesta a esta pregunta es: “La gente podría haber vivido en perfección como Dios la creó, pero eligió el pecado”. Pero eso no responde a la pregunta. Dios sabía que la gente iba a pecar. Así que, ¿por qué empezar todo este lío, incluso con la promesa de un Mesías?

La primera cosa a considerar es la premisa de la pregunta de Shelly. ¿Un gran número de criaturas sensitivas (humanos y animales) sufren en esta vida? En mi estimación, Shelly, aquí exageras el caso. A diferencia de muchos de mis compañeros en la comunidad cristiana progresista, yo separo el destino ontológico de los seres humanos y otros animales.

Aquí he sido muy honesto sobre mi afición a la caza, una actividad que muchos lectores encuentran desagradable, repugnante e incluso pecaminosa. Y, sin embargo, persisto.

En los últimos dos meses, he matado diez patos y once faisanes. A varias de estas aves simplemente las hiero con una escopeta; entonces mi fiel labrador, Albert, recupera estos moribundos animales y los deja caer a mis pies. Cuando eso sucede, procedo a retorcerle el pescuezo al ave, la criatura expira en mis manos.

Luego desplumo el ave, lo cual es una cosa apestosa y sangrienta, y al final, sirvo a mi familia la carne que he recogido.

Esa es la brutal realidad de la caza.

Si comes carne de cualquier tipo, con la posible excepción de los animales que han sido atropellados, estas beneficiando a alguien más que mata un animal antes de su muerte natural y prepara la carne para tu consumo. (Si deseas leer mi relato desde el interior de una “planta de matanza” de pollo de Tyson Foods, lee Los Nuevos Cristianos).

Yo no realizaría la actividad de la caza o comería carne de cualquier tipo si pensara que los animales “sufren”. No creo que sufran. No creo que un pato tenga memoria ―sólo tiene instinto― y la memoria es necesaria para el sufrimiento. Si comes carne, o bien estás de acuerdo conmigo, o bien te estás beneficiando de un acto que crees que está mal.

He aquí otro ejemplo: mientras cazaba faisanes en Dakota del Sur el mes pasado, el músculo de la pierna de Albert fue cortado por un alambre de púas. Aulló cuando sucedió, y luego procedió a cazar sin pausa. Mientras que el corte seguramente lo “hirió” (causado en su sistema nervioso algún sentido de dolor), no “sufrió” de la manera que yo lo hice cuando me lesioné la espalda la semana pasada.

Estoy afirmando que los animales no son conscientes de su dolor a través del tiempo, que no son capaces de reflexionar sobre ello, de sufrir por ello. Por lo tanto, la pregunta teodicea de Shelly es sólo para los seres humanos, no para los animales de otras clases.

Estoy de acuerdo contigo Shelly, en que la respuesta común de que sufrimos porque elegimos pecar es inaceptable, porque tu pregunta es acerca de la naturaleza de Dios, no de la naturaleza de los seres humanos. Es incompatible con la visión bíblica de Dios afirmar que Dios se sorprendió por el primer pecado de Adán y Eva, y de nuestros pecados posteriores. (Intento desacreditar la doctrina del pecado original en mi libro Una Expiación Mejor).

Así que, volviendo a la premisa de Shelly: Una vasta mayoría de seres humanos experimentan sufrimiento. Creo que eso es cierto, aunque podría hilar fino en ello: La desesperación es común en la experiencia humana.

A la luz de esta realidad, ¿por qué se molestaría Dios en “empezar todo este lío?”, para usar las palabras de Shelly.

En mi juventud, me enseñaron que Dios creó el cosmos y a los que habitan en él porque Dios estaba solo. Esa respuesta es una porquería porque antropomorfiza completamente a Dios. Cualquier concepción tradicional de Dios es como un ser totalmente completo, carente de nada. Si ese es el caso ―y tiene que serlo, a menos que desees degradar a Dios a un demiurgo―, entonces Dios no necesitaba una creación para proveerse a sí mismo de compañía.

Otra respuesta que oirás de mis amigos de la Teología del Proceso es que la pregunta asume que Dios existía antes del resto de la creación, cuando en realidad no lo hacía. Así que se puede argumentar que siempre ha habido creación, y que la creación es parte de Dios. Había un tiempo en el que Dios no existía, pero nada más lo hizo. Si tomas esta posición, es probable que tengas que asumir que la naturaleza del universo es cíclica, y que Dios es el eterno proceso de estos ciclos.

Otra posición relacionada es que Dios, en su misma naturaleza, es relacional. Por lo tanto, la naturaleza de Dios exigía alguna creación con la que Dios pudiera relacionarse. Y esa creación necesitaba tener al menos la suficiente libertad para poder corresponder esa relación con Dios. Si tomas esta posición, podrías decir que Dios es preexistente a la creación, pero que no se realizó plenamente como Dios hasta que hubo otros seres libres con los que pudiera relacionarse.

Pero para mí el punto fundamental no es ninguno de estos. Para ser honesto, no me preocupa esta cuestión de por qué Dios nos crearía sabiendo que íbamos a pecar y experimentar la desesperación. Esto se debe a que la desesperación pareciera ser parte de la misma naturaleza de la existencia, incluso para Dios.

La Biblia contiene varios pasajes conmovedores en los que se dice que Yahvé se apena, se enoja y se decepciona. Se desespera debido a su creación hasta el punto de limpiar casi todo con un diluvio. En otras ocasiones, imparte un similar ―aunque menos mortal― destino a los seres humanos que lo desesperan.

Del mismo modo, Jesús experimenta sufrimiento, en la muerte de un amigo, por la traición de un seguidor, y, en última instancia, ante la total ausencia de Dios mientras cuelga en la cruz. Incluso Dios experimenta la desesperación que viene de la ausencia de Dios.

Si Dios se desespera, si Dios sufre, entonces la desesperación y el sufrimiento parecieran estar en el núcleo de lo que significa existir. Y si ese es el caso, entonces no creo que sea un error de la creación que lo experimentemos.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2012/11/09/god-allows-suffering-questions-that-haunt/#sthash.UbzKXP2H.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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