¿Por qué este libro? Parte B

¿Por qué este libro? Parte B

Esa es la pregunta, ¿no? ¿Por qué no otros libros, otras bibliotecas? ¿Por qué este? ¿Por qué la Biblia?

Buenas preguntas.

¿Por qué este libro? Por nosotros.

En la Biblia, lo que encuentras una y otra vez es honestidad brutal acerca de nuestra condición humana. Mentimos, engañamos, robamos, vemos programas sobre los Kardashians, tenemos la enorme propensión a estropear las cosas. En ninguna parte de la Biblia encuentras que esta realidad sea pasada por alto, se evite, niegue o ignore. Desde “todos han sido destituidos” pasando por “el corazón es engañoso” a “¿son tan torpes?” (una línea fantástica de Jesús, por cierto) lo que se encuentra una y otra vez es la pura verdad acerca de nuestros pecados, luchas, debilidades, dureza de corazón, corta mentalidad y torpeza generalizada.

Pero lo que también encuentras, a veces en el mismo lugar, y a veces en la misma frase, son impresionantes afirmaciones de nuestra grandeza, genialidad, potencial y promesa. Se les dice a las personas que liderarán naciones, que llevaran buenas noticias acerca de la reconciliación de todas las cosas hasta lo último de la tierra, que estamos coronados de gloria y honor, y que haremos cosas más grandes de las que hizo Jesús (Él dijo eso… en serio).

Somos un cóctel quijotesco, una mezcla extraña, una extraña amalgama de piel, huesos, espíritu y alma. En un minuto estamos escuchando acerca de verdaderos viajes al espacio hechos por personas que no son astronautas y luego al siguiente, acerca de un hombre en Ohio que mantuvo como rehenes a varias mujeres en su casa durante una década.

Es desconcertante los altos y bajos de los que somos capaces, por no decir frustrante; desconcertante, inspirador, enloquecedor, y en algunos momentos, abrumadoramente bello.

¿Por qué este libro? Por todo el espectro.

Lo que se encuentra en la Biblia es el abrazo de todo el espectro de la experiencia humana, desde la duda, la ira, alegría, venganza, desesperación, hambre, paz, hasta la confusión, solidaridad, asombro, muerte y todo lo demás entre medio. Si yo te preguntara acerca de los dos o tres momentos más importantes de tu vida, momentos en los que la trayectoria de tu vida cambió, momentos que formaron tu carácter y moldearon tu corazón en nuevas maneras, ¿me hablarías acerca de éxito, triunfo y victoria? ¿O me contarías historias sobre el dolor, la agonía y el sufrimiento?

Cuando le he preguntado a la gente este tipo de pregunta, siempre cuentan historias sobre el dolor. Dicen cosas como: “No se lo deseo ni a mi peor enemigo” o “No quiero volver a pasar por eso de nuevo” o “Nunca pensé que me pasaría”, y luego agregan: “Pero algo hermoso, algo que nunca hubiera planeado o esperado, surgió de ello…”.

Hay libros como Job en la Biblia que luchan con este espectro completo con profundo desgarrador detalle, libros como Lamentaciones que te arrancan el corazón, momentos en los evangelios cuando la familia de Jesús cree que él no está en sus cabales, cuando sus seguidores desertan de él y hasta el hombre más poderoso de la tierra lo quiere muerto, convenciéndote de que todo se está cayendo a pedazos y nada bueno podría salir de esto.

¿Por qué este libro? Debido a que débil es el nuevo fuerte.

Vivimos en un mundo de alfas, uno en el que el fuerte, popular, inteligente y rápido es el que gana, recordándonos en el proceso a todos nosotros quien está en la cima y quién no. Compites, flexionas tus músculos, lanzas tus golpes, le demuestras a todo el mundo que no eres un desastre porque eres lo suficientemente delgada, lo suficientemente fuerte, lo suficientemente cool como para pertenecer. Esta historia nos invita a ver las cosas de una manera totalmente diferente, esta historia es acerca del Dios que nos encuentra cuando todo se ha derrumbado a pedazos a nuestros pies. Esta historia es sobre el Cristo que nos encuentra en nuestro fracaso, debilidad, impotencia, soledad e inquietante sensación de que no somos lo suficientemente buenos. Este Dios nos encuentra en la tormenta, la quiebra, el hospital, al costado de la carretera después del accidente, este Dios se manifiesta a los más pequeños de estos.

Este Dios, insisten los escritores de esta historia, se encuentra en todo esto.

Esta no es una historia sobre ideas abstractas o efímeras nociones de temporalidad, esta es una historia sobre gente real, consiguiendo ayuda real, encontrando paz real y siendo sanada de verdadero dolor y sufrimiento en un mundo real. El Éxodo es una historia sobre un rescate de opresión real. Jesús sanó a personas reales. Esas cartas en el Nuevo Testamento son acerca de gente real encontrando significado, propósito y alegría. Esta historia está, en toda su vibrante imperfecta humanidad, afirmando que Dios no nos ha abandonado, sino que está presente haciendo algo en el espacio y tiempo real, de lo cual podemos ser parte. En esta historia, la confesión, el arrepentimiento, la honestidad y la humildad desatan maremotos de gracia que pueden provocar transformación real.

¿Por qué este libro? Por el aquí.

De acuerdo con estos libros, la acción es aquí, en este mundo, en este planeta, en esta vida. Jesús enseñó a sus discípulos a orar para que la voluntad de Dios se haga en la tierra como en el cielo. La historia contada en estos libros es acerca de este mundo siendo renovado, restaurado y reparado. Es sobre el cielo viniendo a la tierra en una manera tal que el cielo y la tierra se conviertan en el mismo lugar. Este no es un libro sobre escape, evacuación o ir a algún otro lugar. Se trata de participar en este mundo porque es el único que tenemos, es en el que Dios está interesado, donde transcurre la acción. Aquí es donde se desarrolla la historia, aquí es donde los errores son corregidos, aquí es donde importa.

¿Por qué este libro? Por la tierra, el sol, el sudor, el sexo, el vino, la música, los árboles, las montañas, el arte, los negocios, el derecho, la medicina, la educación y por pasear a tu perro al atardecer.

Se trata de las verdaderas realidades materiales de la vida cotidiana, y de las insistentes afirmaciones por parte de estos escritores de la Biblia de que la vida tiene profundidad, que toda la tierra está llena de la gloria de Dios, que ha sido bendecida. Este libro trata del ser divino presente aquí en la tierra, en un templo, en el cuerpo de un hombre judío del siglo primero, donde dos o tres están reunidos, contigo mientras lavas los platos.

¿Por qué este libro? Porque todas las cosas son tuyas.

En esta historia, el mundo entero es un templo, todos estamos viviendo en la casa de Dios, y como Pablo escribió en un punto a sus amigos en Corinto: todas las cosas son tuyas. Uno de los temas centrales de esta biblioteca es que a donde quiera que vayas Dios está ahí, presente, en los lugares más inesperados, en la más extraña de las personas y de los acontecimientos. Así que donde sea que encuentres algo bueno, verdadero o bello, afírmalo, reclámalo, celébralo. Melquisedec se presenta, es un sacerdote y está todo bien, Ciro es llamado Ungido, Jesús dice que en ese gran día será más tolerable para Sodoma y Gomorra que para un pueblo lleno de ortodoxos. Este libro no se encuentra ni remotamente amenazado por la existencia de otros libros y otras voces, sino que les da un abrazo de oso y les dice: ¿Tú también? Impresionante.

Es a la vez particular.

Abraham tiene muchos hijos, esta tribu es para todas las otras tribus, lo divino adquiere carne y hueso y se muda al vecindario, Jesús les dice a sus discípulos que comiencen aquí en Jerusalén, pero que luego vayan a los confines de la tierra, sin tregua universal.

La reconciliación de todas las cosas, un nuevo cielo y tierra, el Dios que está sobre todos, a través de todos y en todo, el Dios que quiere que todos sean salvados de todo lo que necesiten ser salvados…

¿Por qué este libro? Porque la última palabra no ha sido dicha.

En estas historias, la última palabra nunca se dice. Ezequiel dice que Sodoma será restaurada, José les dice a sus hermanos que lo que ellos pensaron para mal Dios lo usó para bien, Jesús clama ante la ausencia de Dios ¿Por qué me has abandonado?, y entonces, más tarde, insiste en que incluso en ese momento en la cruz Dios estaba tramando algo. No ha sido dicha la última palabra acerca de nada.

Necesito escuchar eso.

A menudo.

Si hay algo que los escritores repiten sin cesar es que tu perspectiva es pequeña, limitada, y que eres propenso a hacer toda clase de juicios sobre situaciones y eventos que están lejos de haber terminado.

En esta historia, Dios es una danza trinitaria de amor y generosidad, rodeándonos sin cesar, trayendo nueva misericordia cada mañana, recordándonos en nuestra pequeñez y perdición que somos redimidos y encontrados, insistiendo en que cuando das la vida para la sanidad del mundo, la recuperarás en formas que nunca habías imaginado.

La historia suena verdadera para mí,

a pesar de ―o debería decir especialmente― las partes incomodas.

Te ofenden esas partes violentas, ¿pero no hay nada de eso en ti? ¿No odias a alguien? ¿No albergas pensamientos destructivos hacia las personas que te han hecho mal y te han herido? Nos vemos a nosotros mismos como sofisticados e inteligentes y entonces alguien nos corta el paso en el tráfico y nos llenamos de rabia, ¿y entonces nos preguntamos por qué algunas de las personas en estas historias son violentas? El problema con la Biblia y es un problema es que la gente en ella y la gente que la escribió se parece mucho a nosotros. Seres humanos reales, moviéndose a través del espacio y el tiempo, con visiones del mundo, prejuicios, luchas, esperanzas y sueños. En estos libros sus perspectivas nos son expuestas, vemos su finitud, vemos sus metidas de pata, vemos sus suposiciones acerca de Dios, la vida, y todo lo demás.

Necesitan ayuda.

Y nosotros también.

Esta biblioteca llamada la Biblia es una historia acerca de esa ayuda.

Es áspera, desordenada, un poco dudosa en algunos lugares, pero en otros remonta vuelo, se arrastra por el suelo, alcanza las estrellas, insiste en que la última palabra no ha sido dicha, en que la tumba está vacía, en que todas las cosas son nuestras y están siendo reconciliadas, restauradas, reparadas y renovadas.

Esta historia me conmueve, me abre,

me da esperanza, me ayuda a ser una mejor persona.

Por eso este libro.

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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