Pastor proscrito sacude el Cinturón Bíblico

Pastor proscrito sacude el Cinturón Bíblico

Rob Bell, el ex pastor de megaiglesia que fue condenado por cuestionar la existencia del infierno, está llevando su polémico mensaje a Atlanta y otras ciudades del Cinturón Bíblico.

Atlanta (CNN) Ben y Ashley Baldwin se encontraban parados afuera de un teatro de Atlanta un domingo reciente, cuando se enteraron de que estaban en peligro.

La joven pareja -rubia, bronceada, vestida de color caqui y ropa de verano de algodón- esperaba para escuchar a Rob Bell, un controversial pastor de California, cuando Ben se encontró con un viejo conocido de la universidad. Después de charlar, el hombre les entregó una nota a los Baldwin. Al abrirla, leyeron un mensaje bien escrito que empezaba con: “Algunas preguntas que considerar esta noche”.

Preguntaba si Bell honraba la Biblia “como inspirada por Dios”. ¿Podría su público reconocer la “herejía” y protegerse de ella? “Mientras escuchas esta noche”, aconsejaba, “pídele al mismo Dios que te muestre lo que es verdad y lo que no es verdad”.

Los Baldwins no se sorprendieron. Solo la noche anterior, en otro evento de Bell, un predicador callejero les había advertido que irían al infierno. Bell tiene la reputación entre los cristianos conservadores de ser un falso maestro que lleva a otros por el mal camino.

La pareja decidió arriesgarse a la condenación y entrar en el teatro. Habían escuchado lo suficiente sobre falsos maestros mientras crecían en un ambiente cristiano conservador construido sobre “la vergüenza, la culpa y el miedo”. Ben comenzó a escuchar los podcasts de Bell hace aproximadamente un año después de pasar por una crisis personal.

“Entré en un grupo de recuperación de 12 pasos, y busqué mucha ayuda dentro de la comunidad de la iglesia”, dijo Ben Baldwin. “Me entregaron versos bíblicos y me dijeron que ‘esto es lo que se supone que tienes hacer’. Las respuestas que me dieron fueron insuficientes porque todavía sentía como si me estuviera muriendo por dentro. Rob Bell no tenía miedo de esas preguntas. Él no proporciona respuestas en blanco y negro”.

El ir a oír a un pastor predicar el domingo por la tarde se considera un acto de piedad. Pero cuando ese pastor es Bell y habla en el corazón del Cinturón Bíblico, es algo subversivo. Bell, que apareció en la portada de la revista Time, es un proscrito en el mundo evangélico. Fue expulsado de ese reino en 2011 después de haber cuestionado la existencia del infierno en su libro más vendido según el New York Times, “Love Wins”.

Bell todavía se encuentra en el negocio de hacer movimientos audaces. Él fue a Atlanta como parte de su “Bible Belt Tour” para promover su nuevo libro, “What Is the Bible”. Se ha aventurado en el vientre de la bestia -hablando en algunos de los estados más rojos [republicanos] y patrióticos de los Estados Unidos- para entregar un mensaje arriesgado.

Le dice al público que una persona debe leer la Biblia “letradamente”, no “literalmente”; que las personas que hablan más de la Biblia a menudo son las que menos saben; y al 81% de los evangélicos blancos que votaron por el presidente Donald Trump, él declara:

Usted votó por un líder que tiene “cero brújula moral”.

Bell, quien alguna vez fue un pastor de megaiglesia, dice que muchos evangélicos votaron de esa manera porque estaban motivados por el “miedo y el poder”.

“La razón por la que esta persona fue elegida, puede rastrearse de numerosas maneras hasta una lectura errónea de las Escrituras”, dice Bell. “El camino de Jesús es el camino de la no violencia, es amor por el otro. La historia de Éxodo es recordar que una vez eran esclavos errantes, así que hagan lo que hagan sean amables con la viuda, el huérfano, el inmigrante entre vosotros. Así que cuando una nación de inmigrantes comienza a poner prohibiciones de viaje, oficialmente has perdido la trama”.

Una cosa es que Bell haga esos pronunciamientos desde su casa en el sur de California, donde vive con su esposa y sus tres hijos.

¿Qué sucede, sin embargo, cuando los ofrece desde un escenario en el Cinturón Bíblico, en el corazón del país de Trump?

El tipo de mensaje progresivo que Bell predica normalmente no llena los bancos de la iglesia. Pero su sede de Atlanta era un oloroso teatro en el distrito Little Five Points de la ciudad, una zona artística donde las personas son más propensas a fumar abiertamente marihuana que citar escrituras en público.

Dos horas antes del espectáculo, una multitud ya se había alineado para oír hablar a Bell. El teatro eventualmente se vendería por completo.

¿Qué era lo que hacía Bell para atraer a esas multitudes?

Una pregunta difícil de la multitud

La gente reunida dos horas antes del show en el Variety Playhouse no se parecía a la gente de la iglesia. Había grandes tipos motoqueros con barbas al estilo ZZ Top, mujeres jóvenes con tatuajes, estudiantes universitarios en sandalias y pantalones cortos.

Bell tampoco parece un pastor típico. Alto y delgado, llevaba pantalones capri azul marino y zapatillas de cuero sin calcetines cuando salió antes del show para conocer a algunos de sus fans. Parecía un surfista de mediana edad y, de hecho, le gusta surfear cuando vuelve a casa.

La vibra del sur de California que emite, sin embargo, se disipa cuando habla de su fe. Es un orador fogoso que puede pasar de una línea cómica a un discurso profundo sobre las costumbres hospitalarias judías del primer siglo de un minuto a otro. Es un lector compulsivo, y su deslumbrante erudición se dejó ver durante una sesión de preguntas y respuestas dentro del teatro antes del show.

Pero hay otro lado del ministerio de Bell que se dejó ver, uno que lo atrae a tantos fans. Al final de las preguntas y respuestas, un joven levantó la mano y le dijo a Bell que estaba luchando con su fe. Esperaba el nacimiento de su hijo, pero recientemente un médico le había dicho a él y a su esposa que su bebé probablemente no sobreviviría. ¿Estaba equivocado por estar enojado con Dios?

Un incómodo silencio descendió sobre el pequeño grupo de presentes, el cual se había estado riendo de algunos de los chistes de Bell. Pero Bell no ofreció un discurso de predicador. Le dijo al hombre que tenía algunos tiempos difíciles por delante. Habló por experiencia personal: Bell fue expulsado del mundo evangélico en parte por estar abierto a sus dudas. Perdió su iglesia y algunos amigos. Muchos de sus seguidores se encuentran en el mismo camino: no quieren abandonar su fe, pero tienen preguntas que la iglesia tradicional ya no puede responder.

Bell se acercó al hombre y le dijo que no podía darle respuestas fáciles. Pero que podría decirle que evite a las personas que tratarán de consolarlo citando escrituras como Romanos 8:28 (“Y sabemos que todas las cosas ayudan para bien a los que aman a Dios”) y diciéndole que su pérdida de alguna manera fue parte de la misteriosa voluntad de Dios.

“Cualquiera que cite a Romanos y diga que todo es parte de un plan, no puede caminar contigo”, dijo Bell. Le dijo al hombre que buscara a personas que estuviesen presentes con él y le ofrecieran “solidaridad”, no “soluciones”.

Dijo que volvería a Atlanta en los próximos años y que se reunirían de nuevo y de alguna manera las cosas serían mejores para él.

“Todo lo mejor para ti”, dijo él en voz baja mientras el hombre asentía en señal de agradecimiento.

Poniéndolo en un show

Cuando comenzó el espectáculo, Bell el intérprete surgió. Imagine una combinación de una charla TED, un stand up y un sermón confesional.

Subió al escenario acompañado por un marcado ritmo de hip-hop mientras un DJ cantaba: “¿Quién es ese? ¿Quién es ese?”.

“Buenas noches ‘Hotlanta’” [N. de LCC: Una combinación de las palabras hot -ardiente- y Atlanta, que hace referencia más que nada a la sexy vida nocturna de Atlanta], dijo Bell.

Bell arrancó con una serie de sermones, historias cómicas y bromas sobre sí mismo. Se disculpó con todos los escépticos que fueron arrastrados al show por amigos que les prometieron que cambiaría su vida. Él les dijo que había un bar abierto en la parte de atrás para ellos.

Y luego hizo pronunciamientos que habrían hecho que lo interrumpieran en muchas iglesias del Cinturón Bíblico, donde las congregaciones no piensan dos veces antes de montar una bandera estadounidense dentro del santuario.

¿Eres uno de los cristianos que aman tratar de probarle a los ateos que Dios existe?

No te molestes, dijo Bell.

Él le dijo a la audiencia que no le gustaban esos videos de YouTube donde los cristianos “destruyen” a los ateos en los debates. Respeta las dudas de las personas, dijo. No puedes llevarlos a donde no quieren ir. La duda es parte de la narrativa bíblica, dijo, citando el grito de Jesús en la cruz: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.

“La Biblia se trata tanto acerca de la ausencia de Dios como de la presencia de Dios”.

¿Perteneces a una iglesia que dice que las mujeres no pueden ser sacerdotes o pastores?

Mala jugada, dijo Bell.

“Cualquier iglesia que hace eso traiciona el ejemplo de Jesús, que trató a las mujeres como iguales. Las mujeres en los tiempos de Jesús ni siquiera podían testificar como testigos en la corte”.

“Sin embargo, todos los evangelios tienen a las mujeres como los primeros testigos de la resurrección de Jesús”.

¿Cómo reaccionó la audiencia de Bell a sus declaraciones?

Aplausos y más aplausos. Era como si estuvieran hambrientos de su mensaje. Algunos se volvieron y se miraron unos a otros con una expresión de “No puedo creer que dijera eso”, pero la mayoría estuvo con él toda la noche.

Eso es parte del plan de Bell. Dijo que fue al Cinturón Bíblico porque la gente habla tanto de la Biblia en la región, pero sabe muy poco sobre su contexto histórico y la vida cotidiana de las personas que lo escribieron. Es un tema que explora en profundidad en su nuevo libro.

“La Biblia fue escrita por un grupo minoritario que había sido conquistado por una superpotencia militar tras otra, por lo que sospechan mucho de los imperios construidos sobre la riqueza y las armas porque han estado en el extremo receptor de tan terrible violencia”, dijo.

“Así que si eres un ciudadano de la superpotencia militar más poderosa que la civilización jamás haya creado, hay una posibilidad de que te pierdas algunos de sus temas más centrales”.

Gracias por una pequeña herejía

Para Ben y Ashley Baldwin, la pareja que se arriesgó a la condenación al ver a Bell esa noche, lo que más les llegó fue la insistencia de Bell de que está bien no tener todas las respuestas.

Ashley dijo que creció en una comunidad cristiana conservadora que dividió el mundo en los que estaban dentro y los que estaban fuera. Era difícil ser transparente en un mundo así.

“Había muchas cosas que quería cambiar sobre mí, pero no sabía cómo”, dijo. “Yo era la buena chica cristiana, hacia todo bien, y nuestra vida desde el exterior me parecía impresionante, pero para mí no funcionaba, estaba tan deprimida y miserable”.

Ella y su marido comenzaron a escuchar el podcast de Bell. Entonces comenzaron a aparecer en sus conferencias. La noche anterior lo oyeron hablar en Charlotte, Carolina del Norte, y bajaron a Atlanta para escucharlo de nuevo.

Ella dijo que se encuentra con amigos que la advierten de escuchar a Bell, pero cuando ella les pregunta si alguna vez le han leído o escuchado, ellos dicen que no.

“Eso es parte de la cultura, no pueden leer sus libros porque puede llevarlos por mal camino”, dijo, sacudiendo la cabeza. “Pero si realmente crees que Dios es el dueño de la verdad, él aparecerá en todo tipo de lugares y en todo tipo de personas”.

Tal vez incluso en un pastor renegado.

Bell terminó la velada no con una broma sino con una bendición.

“Que la gracia y la paz te sigan, todos los días”, le dijo a la multitud mientras sostenía sus manos en súplica.

Así ha sido para los Baldwins. Dicen que escuchar a Bell ha mejorado sus vidas.

Ben dijo que algunos de sus amigos siguen diciéndole que ha abandonado su fe.

“Yo les he dicho: ‘Chicos, finalmente lo he captado. Este Jesús nunca ha sido más importante para mí en mi vida’”, dijo. “Pero estaban asustados porque yo no hablaba de ello de la manera que ellos hablaban”.

Ashley dijo que no sabe lo que habría hecho si hubiera permanecido en su caminadora religiosa.

“Creo que probablemente habría terminado en un hospital psiquiátrico o me hubiera suicidado”, dijo.

Quizás están siendo engañados. La nota que recibieron antes de entrar al teatro les decía que le “pidan al mismo Dios que les muestre lo que es verdad y lo que no es verdad”.

Entonces, ¿qué es la verdad?

Ambos dijeron que su matrimonio pasó a través de un periodo difícil, pero es más fuerte ahora. Su fe es más viva, y se han hecho amigos de personas que los aman incondicionalmente.

En un momento de exuberancia, Ben incluso invitó a una multitud de fans de Bell que conoció en el show -incluyendo al joven que dijo que podría perder a su hijo- a venir a su casa para que él y Ashley pudieran compartir la cena con ellos.

Tal vez un cierto tipo de herejía era justo lo que la pareja necesitaba.

 

Fuente original:

http://edition.cnn.com/2017/07/28/us/rob-bell-bible-belt/index.html

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