PABLO: Semana 1, día 7. Resumen.

PABLO: Semana 1, día 7. Resumen.

El viaje espiritual te llega el día cuando descubres que no estás viviendo tu vida por tus propios medios. Te das cuenta de que Algo más vive en ti y a través de ti, y que eres parte de un misterio mucho más grande. (Día 1)

 

Para Pablo, había una unión total, orgánica e incluso ontológica entre Cristo y aquellos amados por él, que eventualmente descubre que es todo el mundo. (Día 2)

 

La verdadera unión no absorbe la distinción, sino que en realidad la intensifica. Cuanto más uno se entrega a otro en unión creativa, más se vuelve uno mismo. (Día 3)

 

Dios se mantiene observando lo que es bueno en el humano. Lo que es completamente bueno en mí se llama Dios y, por supuesto, Dios siempre encuentra a esto totalmente digno de ser amado. (Día 4)

 

Me gusta imaginar la unidad del espíritu descrita aquí como un campo de energía, un dinámico campo de fuerza, creado al compartir el Espíritu de Cristo, el Espíritu de Amor. (Día 5)

 

El jesuita del siglo XX, Pierre Teilhard de Chardin, “describe a la especie humana en evolución hacia la plenitud de la unidad en el amor…” —Ilia Delio (Día 6)

 

Practica: Orando a través del arte

 

La oración de Pablo en su carta a los efesios quizás sea mi declaración sucinta favorita de su sabiduría, y también es mi oración para ti:

Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé [Dios], conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Y a Aquel [Dios] que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él [Dios] sea la gloria en la iglesia y en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Efesios 3:14-21

Te invito a separar un tiempo tranquilo para meditar en este pasaje a través del arte. Toma cualquier material que desees utilizar, lápices de colores, pintura, fotos para hacer un collage, o simplemente una lapicera y un papel.

Vuelve a leer la oración lentamente y en voz alta algunas veces. Al igual que en la práctica de la lectio divina no trates de analizar el texto, pero escucha profundamente lo que tiene que decirte en este momento. Observa si hay alguna palabra o frase en particular que se destaque. ¿Qué imágenes, colores o formas ves?

Comienza a rellenar la página en blanco con el cuerpo, el corazón y la mente totalmente conectados. No juzgues o critiques tu creación, permítele emerger y evolucionar sin planearlo. El proceso puede que te lleve en una dirección diferente a la que pensabas. Déjalo tomar forma de manera orgánica. Si comienzas a distraerte, regresa al verso o enfócate en la sensación física de los materiales en tus manos.

Cuando hayas terminado ―cuando sientas una sensación de realización o cuando tu tiempo haya terminado, no cuando pienses que es perfecto― ofrenda tu obra con gratitud. Recuerda que eres un cocreador de amor junto con Dios en este mundo.

 

Fuente original:

https://cac.org/paul-week-1-summary-2016-03-12/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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