ORTODOXIA ALTERNATIVA: Semana 1, día 5. Completamente humano, completamente divino.

ORTODOXIA ALTERNATIVA: Semana 1, día 5. Completamente humano, completamente divino.

Francisco enfatizó la imitación del amor y la humanidad de Jesús, no sólo la prueba y la adoración de su divinidad. Incluso el arte cristiano cambió desde Francisco; echa un vistazo al arte de las pinturas antes y después de la vida de Francisco (1182-1226) o al arte medieval del siglo V hacia el siglo XV.  Francisco se enamoró de la humanidad y la humildad de Jesús, de lo que lo hacía imitable. Pero en la mayor parte de la historia cristiana nosotros hemos puesto el acento en la divinidad, omnipotencia, omnisciencia y poderío de Jesús, lo que de hecho hace que seguirlo —o amarlo— parezca irreal. Estamos en dos planes absolutamente diferentes. Un Dios que es “completamente otro” aliena totalmente.

 

Espero que esto no ofenda a alguno de mis amigos, pero un horrible montón de cristianos no son realmente cristianos. No es un juicio moral, es una descripción. Algunos cristianos simplemente creen en un Ser Supremo que hizo todas las cosas; ese Ser Supremo resultó ser Jesús. Él era la figura disponible de Dios en Europa, así que lo empujamos a esa posición, mientras que evitamos el mensaje viviente de Jesucristo: que lo humano y lo divino coexisten en Él. Él es, de hecho, una “tercer cosa”. Esto es difícil de captar para nosotros, incluso de imaginar, porque parece una contradicción de términos, una paradoja irreconciliable. Ya en el arte bizantino y mucho después, los íconos de Jesús se muestran con dos dedos hacia arriba indicando “soy completamente humano y completamente divino al mismo tiempo”. Nos quedamos sin palabras ante esta paradoja.

 

Para la mayoría de los cristianos de hoy, Jesús es totalmente divino, pero no realmente humano. Este es el precio que pagamos por nuestra incapacidad de pensar de manera no dual; cuando nosotros negamos lo que Jesús une, ¡no podemos unirlo en nosotros! Y ese es el punto: tú y yo también somos hijas del cielo e hijas de la tierra, hijos de Dios e hijos de este mundo. Ambas cosas son reales al mismo tiempo, lo cual desafía toda razón y lógica. Nosotros también somos una paradoja viviente. Pero necesitamos un modelo, un ejemplo, una promesa y una garantía (todas palabras utilizadas en las cartas de Pablo) para imaginar una posibilidad tan lejana. Para nosotros, ese modelo es Jesucristo. En la filosofía escolástica llamamos a esto “Causa Ejemplar”; así es como Jesús “causa” nuestra salvación. No es un acto mágico acompañado por un comportamiento moral; mejor aún, la salvación es la realización gradual de quienes somos —y siempre hemos sido— y seremos eternamente.

 

Dos años antes de morir, en septiembre de 1224, el cuerpo de Francisco fue engalanado con estigmas, las cinco heridas de Cristo. Esto fue altamente documentado y atestiguado, no es un cuento de hadas católico. Francisco caminó como un Cristo viviente los dos últimos años de su vida y esto fue presenciado por multitudes de personas. Claramente el Misterio de Cristo fue algo en lo cual Francisco creyó no sólo con su mente, sino que lo vivió con su cuerpo y su espíritu; tanto que al final lo sobrepasó de un modo psicosomático. La ciencia moderna reconoce ahora que las enfermedades psíquicas y los recuerdos afectan nuestros cuerpos de manera profunda. El cuerpo y el alma realmente son uno, y la psicología y la medicina están haciendo esto más y más obvio obligándonos a aplicarlo a nuestras vidas. Vivir feliz en tal plenitud a menudo es llamado santidad.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/fully-human-fully-divine-2016-02-11/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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