La razón por la cual la pareja gay removida del liderazgo de adoración seguirá cantando en Hillsong

La razón por la cual la pareja gay removida del liderazgo de adoración seguirá cantando en Hillsong

La única cosa peor que una historia falsa es una parcial.

Esa fue la verdadera lección detrás de un artículo publicado en un sitio web cristiano conservador la semana pasada, afirmando que la Iglesia Hillsong permitía que una “pareja abiertamente homosexual” dirigiera la adoración. El artículo, se trata de la sede de Nueva York de la súper iglesia con sede en Australia, donde decenas de miles adoran semanalmente, extraído de un artículo de hace 7 meses de Playbill.com acerca de dos actores de Broadway y concursantes en el reality show Survivor, Josh Canfield y Reed Kelly.

El articulo provocó declaraciones del pastor principal de Hillsong, el reverendo Brian Houston, en Australia, reafirmando la creencia de la iglesia de que “el matrimonio es entre un hombre y una mujer” y afirmando que ninguno de los dos está sirviendo en un papel de liderazgo ya. Pero Houston también agregó que Hillsong quiere que las parejas homosexuales se sientan bienvenidas.

Al igual que muchas iglesias conservadoras, Hillsong tiene un punto de vista tradicional acerca de la sexualidad, pero quiere dar la bienvenida e incluir a todas las personas. Canfield y Kelly, al igual que muchas parejas homosexuales, no están de acuerdo con la opinión de la iglesia sobre la homosexualidad. Pero a diferencia de algunos otros, ellos dicen que quieren quedarse con la iglesia que aman y trabajar por el cambio.

Su historia -compartida por tantos cristianos homosexuales y lesbianas- es una que necesita ser contada.

Sentados en un restaurante de Manhattan, Canfield y Kelly usan el lenguaje cristiano con soltura e inyectan regularmente versículos de la Biblia en la conversación. Canfield se crio en la casa de un pastor conservador, asistió a una universidad evangélica y sirvió como ministro de música años atrás. Kelly, quien fue criado como católico, dice que más que poner una fecha, la pareja optó por “noviar”, lo cual incluyó un compromiso mutuo de abstenerse de tener relaciones sexuales hasta el día de su boda. (Ellos no han fijado una fecha). Técnicamente, tienen una relación cristiana conservadora perfecta -a excepción de sus géneros, por supuesto-.

Canfield fue director de música en la escuela de Hillsong en Londres y se trasladó a la ciudad de Nueva York, en parte, para ayudar a lanzar la congregación allí. Poco después, conoció a Kelly y ambos sirvieron fielmente en la iglesia en varias actividades. Kelly incluso organizó (pero no lideró) un grupo de estudio bíblico en su casa para la iglesia. En diciembre, la pareja le informó al reverendo Carl Lentz, el pastor principal en Nueva York, que se habían comprometido, lo que desencadenó una serie de conversaciones personales y continuas.

“En Hillsong nos tomamos el tiempo para sentarnos a la mesa y escuchar su dolor, oír su viaje y considerar su forma de pensar”, dijo Lentz.

“Y cuando llega el momento de hablar de nuevo con estas personas, podemos hablar desde un lugar de observación, no de condenación”.

Lentz dijo que su prioridad era “asegurarse de que estos chicos increíbles no fueran mal manejados o maltratados”.

Antes de la publicación del artículo de Playbill, Lentz habló a Houston sobre la situación y, como resultado, les pidió a Canfield y a Kelly que dimitieran de sus funciones de liderazgo. Al mismo tiempo, los invitó a servir en otras funciones y les reafirmó su deseo de ayudar a que se sintieran bienvenidos e incluidos en su congregación, la cual atrae a más de 7000 fieles semanalmente.

Pero la conversación no terminó ahí.

“Mi esposa Laura y yo estamos profundamente involucrados en la vida de Josh de Reed”, dijo Lentz.

“Hemos tenido continuas discusiones cara a cara sobre Dios, el pecado, la vida y Jesús, porque esto es lo que haces en una iglesia”.

A su vez, Canfield y Kelly profesan gratitud hacia su pastor y el resto del personal de Hillsong. El porte de la pareja no se oscurece cuando hablan de la terrible experiencia.

“Estamos agradecidos por el pastor Carl, y sentimos que Dios nos ha llamado a estar en Hillsong. Él quiere que seamos parte de la iglesia, a sabiendas de lo que creemos”, dijo Kelly.

“Esta es nuestra iglesia, y no la estamos dejando. Es importante para nosotros estar allí y dialogar sobre esto”.

Por lo visto, Hillsong parece querer que las personas homosexuales se sientan bienvenidas -con límites-. Ellas son invitadas a asistir, adorar, incluso participar como miembros. Son elegibles para servir en algunos roles, pero no en otros. Canfield y Kelly, por ejemplo, pueden cantar en el coro, pero no dirigirlo. Houston incluso llamó a Hillsong “una iglesia que le da la bienvenida a los homosexuales” en un comunicado. Si bien esto puede sonar retrograda para muchos que no están familiarizados con el cristianismo, es asombroso dado el historial del trato evangélico a las personas homosexuales.

Lentz reconoce los obstáculos que enfrenta, pero dijo que no dejará de tratar de encontrar un camino a seguir.

“El corazón (de Hillsong) sobre este asunto es llegar a todas las personas, incluso las comunidades que presentan complejidades extremas”, dijo en un correo electrónico.

“Preferimos ser incomprendidos y vistos como ‘desordenados’ por algunos en la comunidad cristiana que no están de acuerdo con nosotros y ayudar a algunos, que apaciguar a las personas que piensan diferente y no llegar a ninguna”.

Lentz señaló que los gays jóvenes se están suicidando en cifras récord, y sin embargo no encuentran refugio en la mayoría de las iglesias. Además, dijo que muchas iglesias han aceptado un sistema que obliga a la gente a “ocultar sus tensiones, preguntas y fortalezas, por temor a la exclusión”.

“La gente no puede ignorar el hecho de que estamos predicando todo el consejo de Dios y que la gente todavía quiere escucharlo, incluso en desacuerdo, porque saben que son amados”, dijo Lentz.

“Pero aquí hay dos personas -y hay muchos más- que saben lo que creemos y todavía quieren ser parte”.

Por lo tanto, dos cosas de valor han sucedido que puede que no satisfagan a los evangélicos conservadores o a los activistas de los derechos homosexuales. Una de las iglesias evangélicas más influyentes en el mundo, ha reafirmado su compromiso con la visión tradicional sobre la sexualidad y ha demostrado un nivel de apertura y flexibilidad sobre el tema que habría sido difícil de imaginar hace una década.

Canfield y Kelly han decidido seguir cantando cada domingo en Hillsong, a pesar de las restricciones. Reconocen que la decisión que han hecho no es algo que cada persona en su posición deba hacer. Pero ellos creen que es lo más adecuado para ellos.

“Si cada persona gay deja su iglesia porque ha sido maltratada, nada va a cambiar”, dijo Canfield.

“Todavía nos quieren, y nos sentimos llamados a quedarnos. Y les decimos a todos nuestros amigos gays en Hillsong que hagan lo mismo”.

La historia de Canfield, Kelly, y la Iglesia Hillsong, es algo así como una historia de amor. Hay una iglesia con una teología conservadora que ama a la gente que la teología afecta. Y hay dos hombres que se aman y una iglesia con la que tienen un profundo desacuerdo.

Como toda historia de amor, la relación madura complicadamente mientras todos buscan permanecer fieles a lo que creen que son. Es complicado, sí, pero vale la pena.

 

Fuente original:

https://sojo.net/articles/why-gay-couple-barred-leading-worship-will-keep-singing-hillsong-church

Jonathan Merritt

Jonathan Merritt

Autor y entrevistador.

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