La Biblia no es el problema

La Biblia no es el problema

A principios de este año, escribí en mi blog que mi corazonada era que este sería el año de la Biblia. Sentí que estábamos llegando a un punto después del cual el gato estaría fuera de la bolsa, con lo cual quiero decir que las conversaciones importantes acerca de la Biblia escaparían de la sala de clases del seminario a la congregación local. Con importantes lanzamientos de Adam Hamilton, Peter Enns, Steve Chalke y muchos otros (incluyendo, espero, mi más reciente libro), mi corazonada parece hacerse realidad.

Muchas personas, por supuesto, creen que sólo hay dos maneras de leer la Biblia: su manera y la equivocada. Pero en realidad hay múltiples opciones, como esta matriz muestra.

Crítico: Acercarse a la Biblia cuestionando su origen, desarrollo, tensiones internas, prejuicios, precisión, contexto cultural, género literario, etc.

Inocente: Acercarse a la Biblia cuestionando poco o nada su origen, desarrollo, tensiones internas, prejuicios, precisión, contexto cultural, género literario, etc.

Literal: Leer la Biblia como un libro de texto de historia, ciencia, teología y antropología. Asume que la Biblia es principalmente una fuente de información precisa.

Literario: Leer la Biblia como un libro que contiene poesía, ficción, no ficción y otros géneros. Asume que la Biblia puede ser una fuente de profundo significado.

Dentro de estas cuatro categorías generales, hay un sinnúmero de lugares o puntos de vista, y muchos de nosotros vamos y venimos de un cuadrante a otro, dependiendo de nuestro estado de ánimo o contexto.

Hay otra característica del diagrama que es relevante para las formas en que la Biblia está siendo repensada. Mientras que algunas personas leen la Biblia sólo como un ejercicio académico o intelectual, muchos de nosotros -como lo indica el espacio circular sombreado que superpone a los cuatro cuadrantes- leemos con cierto sentido de necesidad personal, incluso tal vez con desesperación. En este círculo, buscamos orientación y sabiduría para saber cómo vivir nuestras vidas, porque somos conscientes de que como individuos, familias, comunidades, naciones y civilizaciones, siempre estamos a punto de volcarnos hacia la autodestrucción.

En otras palabras, los que estamos en el círculo gris no estamos principalmente buscando información de la Biblia. Más bien, estamos en busca de sentido, esperanza, orientación, tal vez incluso salvación de algo que amenaza con destruirnos. E incluso podríamos estar buscando revelación, algún encuentro que lleve nuestra mente a una realidad demasiado grande para ser contenida dentro de nuestra mente. Sentimos que estamos en problemas, en apuros, en una búsqueda, y siempre estamos atentos a las noticias que pudieran ayudarnos a hacer frente a los misterios y desafíos en los que nos encontramos. Así que el círculo sombreado representa un enfoque personal o predicamental, en vez de un enfoque simplemente académico, doctrinal, analítico, político o informativo. Podría agrupar junta a la gente de los cuatro cuadrantes.

Cuando era niño, me presentaron la Biblia desde el cuadrante inferior izquierdo. Cuando me hice mayor, me mudé al cuadrante inferior derecho y adquirí nuevos conocimientos. Nunca me sentí atraído por el cuadrante superior izquierdo, pero he leído a muchos autores que escribieron a partir de ese cuadrante. De ellos he ganado la libertad de aplicar el pensamiento crítico a este texto que había llegado a amar. Por último, me encontré cómodo en el cuadrante superior derecho, donde puedo entrar en la Biblia como en una biblioteca, una colección literaria que contiene poesía, ficción, no ficción y otros géneros, y en la que tengo total libertad de hacer preguntas sobre las fuentes, el desarrollo, las tensiones internas, los prejuicios, la precisión, el contexto cultural y el género de la Biblia. En mi movimiento de cuadrante a cuadrante, he permanecido en ese círculo sombreado de leer personalmente, porque todavía me siento profundamente en los misterios, peligros y maravillas de la condición humana.

Desde este espacio, no necesito presumir acuerdo entre los escritores. Puedo permitirles hacer declaraciones y contradeclaraciones, a favor y en contra. Del mismo modo, no necesito asumir todos los detalles en la biblioteca como objetivos. En lugar de ello, puedo leer con el supuesto de que los narradores antiguos tenían distintos objetivos que el de la objetividad periodística, la precisión científica o incluso la claridad absoluta.

Este enfoque personal/crítico/literario me ha liberado de la necesidad de defender la violencia que se encuentra en la Biblia, a menudo atribuida a Dios. También me ha liberado del extremo opuesto: la necesidad de desechar la Biblia, debido a esta violencia. Me ha permitido rastrear cómo la violencia y la idea de Dios se desenredan gradualmente en el transcurso de la narración bíblica, lo que me lleva a una visión radicalmente amable y no violenta de Dios. Con un enfoque personal/crítico/literario, puedo ver cómo nuestras ideas de Dios siempre han madurado mientras nosotros maduramos, lo cual me reta a seguir madurando ahora.

Por supuesto, un montón de gente me dice que no estoy autorizado a leer la Biblia de esta manera. Para ellos, otra cosa que no sea inocente/literal no es más que incredulidad. Trato de responder educadamente pero con firmeza: Usted es libre de leer la Biblia literalmente e inocentemente, si lo prefiere, pero no tiene la autoridad para obligar a los demás a hacerlo. Si presionan más y afirman esa autoridad, yo les aseguro que mi problema no es con la autoridad de la Biblia, sino con la de ellos.

La Biblia -y lo mismo podría decirse para el Corán o cualquier otro texto sagrado- es demasiado buena y demasiado importante para dejarla en manos de los que no quieren pensar críticamente sobre ella. Y, francamente, es demasiado peligroso.

Mientras esta fresca conversación acerca de la Biblia se abre paso desde las aulas de seminario a las congregaciones locales, la gente descubrirá que la lectura de la Biblia con el compromiso personal, el pensamiento crítico y la habilidad literaria da más alegría, más conocimiento, más sabiduría, y, sí, más revelación que antes.

 

Fuente original:

http://www.patheos.com/Topics/2014-Religious-Trends/Progressive-Christian/The-Problem-Isnt-the-Bible-Brian-McLaren-06182014.html

Brian McLaren

Brian McLaren

Pastor, Autor, Activista y Conferencista.

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