¿Jesús creía en el alma?

¿Jesús creía en el alma?

Estamos de vuelta con la serie Las Preguntas que Acechan al Cristianismo. Esta es la pregunta que publiqué la semana pasada, de Matt:

¡Hey Tony! Es posible que ya hayas contestado esto, pero ya que tú no crees en un “alma”, ¿qué quiso decir Jesús en Marcos 8:36, etc.? Además, en una era post-metafísica, ¿es la vida eterna (es decir, el cielo) algo que aun ves como un final viable para los cristianos? Realmente he estado luchando con mi fe y con la cuestión de las almas en particular. Leer tu libro de “Las Preguntas que Acechan…” ha sido de gran ayuda en muchos aspectos. De todos modos, te prometo que no es mi intención ser pesado. Sólo tengo curiosidad por tu respuesta. Muchas gracias, Matt.

En la sección de comentarios de la pregunta original, Matt aclaró:

Tal vez debería haber reformulado la pregunta así: “¿Cuándo Jesús habla del ‘alma’ está afirmando una entidad real que existirá para siempre o simplemente está hablando en el léxico de su época para ilustrar una idea abstracta?”.

Esa es una gran aclaración, y realmente llega al corazón de la cuestión, o por lo menos a un aspecto de ella. Para consideraciones exegéticas de la palabra para “alma” en griego y hebreo, ver los comentarios de Ric y Mark en esa misma sección de comentarios. Le haré frente más teológica que exegéticamente.

Mark comentó sobre los tres “estados ónticos” de la persona humana que Pablo sugiere en 1 Tesalonicenses 5: cuerpo, alma y espíritu. La pregunta que debemos hacernos es si Pablo, al enumerar estos tres, estaba tratando de desarrollar un catálogo de metafísica o si, como Matt pregunta acerca de Jesús, él simplemente estaba utilizando la lengua vernácula de su época. Seguramente Pablo estaba profundamente afectado por la metafísica griega, como la reciente obra magna de N.T. Wright argumenta con éxito, por lo que parece bastante probable que tanto Jesús como Pablo estén utilizando las categorías metafísicas disponibles para ellos en lugar de establecer las categorías ex novo.

Un aún más interesante corolario teológico es la doble naturaleza de Cristo. Si Jesús de Nazaret fue humano y divino, ¿hay una bifurcación similar de naturalezas en los seres humanos no divinos?

Ciertamente, la teología ortodoxa deja espacio para esto en su doctrina de la theosis, el concepto de que la chispa de la divinidad reside en cada ser humano. Exploro ese concepto en profundidad en el libro del mes que viene, ¿Dios Mató a Jesús?

Y aquí hay otra sección de ese libro, en el que me baso en el concepto de Miroslav Volf sobre la “interioridad personal” de la divinidad de Jesús:

¿Cómo es que Dios podría ser tentado por el Diablo? ¿Dios no sabría sin duda que Satanás no representaba una amenaza y no le ofrecía nada de valor? No si la divinidad de Jesús estaba de alguna manera detrás de su humanidad. Una forma de concebir a Jesús siendo Dios pero también experimentando verdaderamente el amor, la alegría, la angustia y las tentaciones de la humanidad es si su divinidad tomó el asiento trasero en relación a su humanidad. Esto no disminuye su divinidad; más bien, es la evidencia de otro acto de humildad de Dios en la larga historia de humildad y autolimitación de Dios.

Si esto representa con precisión la relación entre las dos naturalezas de Jesús, entonces no es irrazonable creer que Jesús realmente estaba angustiado en el jardín y que verdaderamente experimentó desesperación ante su abandono en la cruz.

Eso es debido a que la humanidad de Jesús tomó el centro del escenario. Su humanidad iba al frente, tocando y enfrentando al mundo. Y, en plena humanidad, fue colgado en una cruz.

He sido persuadido, no sólo por Volf, sino también por el concepto del “fisicalismo no reduccionista” de Nancey Murphy, lo cual es, probablemente, una publicación para otro día.

Tal vez Jesús creía que había algún tipo de alma no material, y que este aspecto de la persona humana es lo que reside con Dios por la eternidad. Pero no creo que Jesús hablara con suficiente claridad sobre el alma para hacer esta declaración inequívoca. Además, tanto Jesús como Pablo claramente creían en la resurrección corporal, por lo que al menos, creían que el alma y el cuerpo morarían con Dios. Puedo vivir con ello.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2015/02/10/maybe-jesus-believe-soul-questions-haunt/#sthash.bFeWvBec.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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