Inundación

Inundación

Vamos a hablar de inundaciones. Debido a que los antiguos lo hicieron.

Los sumerios contaban historias de inundaciones, también los mesopotámicos y los babilonios hablaron acerca de inundaciones. Historias sobre el agua y su poder destructivo para acabar con pueblos, ciudades, civilizaciones y personas no eran inusuales en el mundo antiguo.

Incluso había historias sobre gente construyendo barcos para sobrevivir a estas inundaciones.

En estas historias de inundaciones, toda esa agua viniendo a destruir a la humanidad se entendía como un juicio divino por todas las maneras en que las personas habían arruinado las cosas. Los dioses están enojados, se creía, y una inundación era su manera de despejar la cubierta para empezar de nuevo.

Durante cuarenta días el diluvio siguió avanzando en la tierra… Génesis 7

Así que cuando llegamos a la historia de un diluvio en el libro de Génesis, no es tan inusual. Esta historia de la inundación es como las otras historias de inundaciones, debido a que este dios es como los demás dioses, hartos de la depravación de la humanidad, desatando la ira divina en forma de una inundación.

Pero entonces, esta historia hace algo extraño. Termina con la insistencia divina de que nunca va a pasar de nuevo.

Y entonces, este Dios trae un arco iris, una promesa y un pacto.

¿Un qué?

Un pacto. Un pacto es un acuerdo, un juramento, un vínculo relacional entre dos seres que pertenecen el uno al otro.

No era así como terminaron las otras historias de inundaciones. En esas historias, los dioses están enojados, todo el mundo muere y los dioses son satisfechos. Fin de la historia.

Pero este dios es diferente. Este dios se compromete a vivir con la gente de una manera nueva, una manera en que la vida sea preservada y respetada.

Entonces, ¿por qué se contó esta historia en particular?

¿Por qué importa esta historia?

¿Por qué perduró?

Por varias razones.

En primer lugar, imagina que no tuvieras fotos de la Tierra desde el espacio exterior, informes del tiempo, imágenes de Google ni aviones. Imagina si nunca hubieras ido más allá de unos pocos kilómetros de donde naciste. Y entonces imagina una imponente, ondulante, arremolineante y aterradora cantidad de agua que llega de la nada para barrer con tu vida entera.

Imagina lo que eso le haría a tu psique.

Podrías hacer lo que hacemos cada vez que sufrimos: buscar identificar las causas.

Y en el mundo antiguo, se había convenido generalmente que las fuerzas que causaban esa clase de cosas eran los dioses, que se habían hartado de los seres humanos y todas sus traiciones y depravaciones y habían decidido dar rienda suelta a su ira.

Así es como la gente veía el mundo.

Pero hay un giro: esta historia comienza en una forma familiar, de una manera que la gente ya ha oído hablar antes, pero luego se dirige a una dirección diferente. Una dirección muy diferente, una que implica el arco iris, los juramentos y los pactos.

No era así como la gente hablaba de los dioses.

Los dioses están enojados. Así es como la gente entendía a los dioses.

Pero esta historia, esta historia es acerca de un Dios que quiere relacionarse.

Un Dios que quiere salvar.

Un Dios que quiere vivir en pacto…

Esta historia es acerca de una nueva visión de Dios.

No es un Dios que quiere acabar con la gente, sino un Dios que quiere vivir en relación.

Así que sí, es una historia primitiva.

Por supuesto que lo es.

Es una historia muy, muy vieja.

Refleja cómo la gente veía al mundo y explicaba lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Pero desestimar esta historia tan antigua y primitiva es perderse lo que significó para ese momento. Primeramente, que fue una impresionante nueva concepción de un mejor, amable y más pacífico Dios, cuya mayor intención para la humanidad no es la violencia sino el amor.

Es primitiva, pero también es muy, muy progresista.

Un pensamiento más.

A menudo oirás a la gente hablar de historias de la Biblia como esta con un cierto balanceo de los ojos, como diciendo: ¿Es posible que la gente aún crea esto?

Gran parte de este cinismo es debido a la forma en que se les ha contado historias como esta, a menudo por personas religiosas bien intencionadas tratando de demostrar que en realidad hubo animales entrando de dos en dos al arca y…

Sí, el barco realmente era lo suficientemente grande

y

Por supuesto que Dios tenía un plan para dónde poner la caca de elefante.

Ese tipo de cosas. Lo que este literalismo hace a menudo, en sus esfuerzos por tomar la historia en serio, es perder el punto de la misma. Esta historia fue un gran paso adelante en la consciencia humana, un gran avance en cómo las personas concebían lo divino, un paso más hacia una menos violenta y más comprensiva relación con lo divino.

Comienza como las otras historias de inundaciones comenzaron,

pero luego se dirige a un lugar diferente.

A un lugar nuevo…

A un lugar mejor…

Ahora, de inundaciones nos vamos a hablar de peces.

En concreto, peces que tragan personas durante tres días y luego los vomitan.

 

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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