¿Hacer qué a nuestros qué? (Sección C)

¿Hacer qué a nuestros qué? (Sección C)

Desearía que se los corten

 

El punto en el que he estado trabajando durante los últimos días es muy simple. Y, sin embargo, es una de las principales razones por las que muchos se hacen nudos al leer la Biblia.

Para llegar a ello, hagamos una revisión.

La primera parte de la Biblia se trata de una tribu. Una nueva tribu, una tribu diferente, una tribu con un llamado para bendecir al mundo entero. Abraham es el padre de esta tribu, y se le invita a confiar en Dios acerca de que todas las cosas que Dios dice que van a ocurrir a través de él en realidad van a suceder, incluyendo un hombre de 99 años teniendo un hijo.

Abraham, por cierto, se rió de esto.

Dios hace reír a la gente en la Biblia. (Cuando escuchas la palabra Dios, ¿es una de las primeras cosas que te vienen a la mente? ¿Risa? Debería ser).

Al avanzar, las tribus necesitan iniciaciones, ritos, rituales, formas de determinar quién es serio y quién no, quién está adentro y quién no, quien quiere ser parte de lo nuevo y quién no.

Y la forma en que estos errantes miembros de una tribu hicieron esto miles de años atrás fue a través de la circuncisión. Era una señal, una marca, una demostración tangible de su identidad.

Hasta que no lo fue.

En el momento en que los primeros cristianos estaban extendiendo el mensaje de Jesús se había convertido en una importante fuente de conflictos, con algunos diciendo que necesitabas ser circuncidado para seguir a Jesús y otros, como Pablo, que no.

Este conflicto está en el corazón de la carta a los Gálatas en el Nuevo Testamento, en la que el apóstol Pablo descorcha una diatriba épica sobre cómo gente siendo circuncidados para seguir a Jesús no es un evangelio en lo absoluto, y que cualquiera predicando un evangelio que implique la circuncisión está maldito, y cualquiera que lo crea está embrujado y esclavizado, en un punto él escribe acerca de estas personas a favor de la circuncisión:

 ¡Ojalá que esos instigadores acabaran por mutilarse del todo!

La palabra griega aquí para mutilar es apokopto, que significa literalmente cortar.

Desearía que se los corten.

***

Entonces, ¿cómo la circuncisión, que fue central en la historia temprana, vino a ser un problema más adelante?

¿Cómo fue que algo considerado bueno y ordenado por Dios, se convirtió en algo que Pablo llama esclavitud?

¿Cómo se convirtió esta señal de confianza en Dios en algo que Pablo dice que no es un evangelio en lo absoluto?

***

Eso fue entonces, esto es ahora.

La Biblia refleja una historia en desarrollo, una consciencia creciente, una expansiva comprensión de lo divino, y tienes que leerlo en consecuencia.

Cuando creces, lo haces a través de etapas.

Como en la pubertad. ¿Entraste en la pubertad probablemente hace unos años, correcto?

¿La pubertad está bien o mal?

Esa no es la cuestión, ¿verdad?

Necesaria sería una mejor palabra.

Es una etapa necesaria del crecimiento y desarrollo de tu cuerpo. Trae consigo todo tipo de cambios, torpes efectos hormonales, y, sin embargo, sin ella todavía serías un niño. No serias quien eres.

Pablo habla de manera algo similar acerca de Abraham y el desarrollo histórico de su tribu conduciendo a Jesús. Él habla acerca de que ya no están bajo esa comprensión, acerca de que una vez fueron niños, de cómo la ley funcionó durante un tiempo de una manera en particular hasta su época, cuando algo nuevo llegó a existir. Han crecido.

Eso fue entonces, esto es ahora.

Cuando lees la Biblia, entonces, tienes que leerla como el despliegue narrativo que es, reflejando el crecimiento y las expansivas etapas de la comprensión.

Si tomas dos pedazos de diferentes lugares de la Biblia y los pones uno al lado del otro, puede que parezca que dicen cosas muy diferentes porque dicen cosas muy diferentes.

A menudo verás esto en las críticas hacia la Biblia. La gente cita un verso de un lugar y se refiere a una historia de otro y luego menciona un pasaje de principios o una idea de más adelante como prueba de lo primitiva o contradictoria que es.

Esta es una perspectiva ingenua, no importa cuán inteligente sea la persona. (Es interesante ver cómo las personas que critican a la gente religiosa por ser literalistas a menudo basan su crítica en su propia versión de la literalidad. Ambos bandos toman versos de diferentes lugares y tratan de armar un sentido de ellos, fracasando al no leer la Biblia como la biblioteca que realmente es).

Tienes que leerla de una manera diferente. Tienes que preguntarte en dónde estás en la historia. No tienes que leerla como una línea recta en la que puedes escoger y elegir, sino como un reflejo de cómo la gente veía las cosas en diferentes etapas de la historia.

Regularmente recibo preguntas sobre la Biblia que comienzan con una línea como esta:

¿Por qué Dios…

seguido de algo como esto:

no envía a todo el mundo al cielo así no tendrían que sufrir?

o

no se salteó el sistema de sacrificios porque no tenía sentido…?

o

no evitó poner el árbol en el jardín?

o

no ideó alguna forma de arreglar las cosas sin que tuviese que morir Jesús?

Detrás de este tipo de preguntas está la creencia de que la Biblia registra una versión de los hechos que fácilmente podría haber sido cambiada si Dios hubiese decidido actuar de alguna otra manera.

Pero eso no es lo que encontramos en la Biblia.

Lo que en realidad tenemos es un registro del crecimiento humano en la experiencia de lo divino.

Preguntar por qué las cosas no fueron de una forma u otra no tiene sentido, y distrae de la comprensión de dónde estamos hoy.

Esto tiene una enorme importancia para como piensas acerca de tu vida. ¿Crees exactamente de la misma manera en que solías hacerlo? ¿Tienes las mismas opiniones hoy que hace diez años? ¿Piensas acerca del mundo y otras personas tal como lo hacías cuando tenías 15?

Probablemente no. Eso fue entonces, esto es ahora. No se puede volver atrás y cambiar esas opiniones. Fueron cómo viste al mundo, ahora ves las cosas de manera diferente.

También recibo preguntas de personas que crecieron en reducidos ambientes religiosos que ahora tienen diferentes creencias. A menudo están amargados por su pasado.

No lo estés.

Has crecido, ¿verdad? Celébralo. Alégrate en el hecho de que has cambiado y madurado. Dios debe amarte para darte una nueva, amplia y profunda comprensión. Haz las paces con tu crianza.

Eso fue entonces, esto es ahora.

Esas experiencias te han hecho quien eres. Ellas son una parte de ti. Estar enojado o amargado con ellas es estar peleado contigo mismo.

Crecemos porque se nos ha dado un poco de luz y actuamos en consecuencia, luego recibimos un poco más de comprensión y reflexionamos sobre ello, y entonces tenemos una experiencia que nos abre los ojos un poco más… y luego recibimos un poco más de luz.

Paso a paso a paso.

No podríamos manejar todo de una vez.

El crecimiento ocurre gradualmente.

Cuando Pablo habla de la circuncisión, lo explica como algo significativo en ese momento, algo que cumplió su propósito, algo que apuntaba hacia lo que se avecinaba.

No estaba mal, fue entonces.

Y entonces no es ahora.

Así que, cuando la gente toma entonces y tratan de hacerlo ahora están perdiendo el punto, trabajando en contra de la orientación fundamental de esta biblioteca que llamamos la Biblia.

(¿Hay cosas que eran verdad entonces que sean verdad ahora? Por supuesto).

Y esta biblioteca es acerca del Dios que se encuentra con nosotros en cualquier etapa de crecimiento, desarrollo, fe, evolución e iluminación en la que estemos y nos invita a confiar y creer que hay algo más. Que es sólo el principio. Que recién hemos empezado.

Porque eso fue entonces,

y ahora es ahora.

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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