¿Hacer qué a nuestros qué? (Sección B)

¿Hacer qué a nuestros qué? (Sección B)

Muerda fuerte, mi hombre.

Abraham tenía noventa y nueve años cuando fue circuncidado.

Génesis 17

Tengo un punto aquí hoy, relacionado con el punto de ayer, que nos llevará al punto de mañana.

El punto de hoy es acerca de la circuncisión.

Rob, es 2014 ¿Por qué estás escribiendo acerca de la circuncisión?

Porque hay algo sucediendo en esta historia acerca de Dios y Abraham que nos enseña sobre como crecemos, desarrollamos y maduramos como seres humanos, algo que tiene una enorme importancia para cada uno de nosotros hoy.

Ahora, un poco acerca de la circuncisión: hemos visto continuamente en esta serie que las primeras partes de la Biblia son acerca de la formación e identidad de un nuevo tipo de tribu, una tribu dirigida por Abraham, una tribu con un llamamiento para mostrar al mundo el amor redentor de Dios.

¿Y cómo haces crecer una tribu?

Hay varias maneras, siendo la más obvia: tener niños.

¿Y cómo tienes niños?

Tienes sexo.

¿Y cómo funciona eso?

Excelente pregunta, porque en el mundo antiguo no sabían lo que ahora sabemos acerca de gametos, ovocitos y todo eso. Lo que observaron es que una mujer no quedaba embarazada hasta que había estado con un hombre. Llegaron a la conclusión de que el hombre debía ser el que tenía la fuerza/semilla/varita mágica de la vida en su interior. Y para dársela a ella, tenía que pasar a través de su… me sigues, ¿no?

Todo varón de entre vosotros será circuncidado, y será la señal del pacto entre nosotros.

―Dios a Abraham, Génesis 17

La circuncisión era como estas personas (OK., hombres) demostraban su compromiso de ser parte de esta nueva tribu. Un tipo, sin ninguna clase de medicamentos o analgésicos, habría cortado la piel de la parte más potente/vulnerable de su cuerpo como una forma de decir estoy adentro. Creo. Confío. Quiero hacer mi parte en esta nueva cosa que Dios está haciendo.

Imagina a Abraham, de 99 años, mordiendo una toalla mientras su vecino Jeff toma una piedra y se dispone a proceder… (No es que tuvieran cuchillos metálicos afilados o ibuprofeno ni nada de eso).

(Y si te estás preguntando por qué los hombres se sometían a sí mismos a tanto dolor, recuerda que los derechos de iniciación suelen implicar algún tipo de dolor, ya sea una fraternidad, un equipo deportivo o un pasante en un estudio de abogados que trabaja 100 horas por semana).

A medida que la historia avanza, vemos a la circuncisión convertirse en algo más que una pequeña operación en el punto del hombre (jajá), sino en una forma entera de dividir al mundo, con algunas personas siendo los circuncisos y otros ―paganos, idolatras, etc.― siendo denominados como los incircuncisos. (Recuerda al joven pastor David escuchando a Goliat hablar y hablar y preguntarles a los hombres que estaban parados con él, ¿Quién es este filisteo incircunciso?).

***

Ahora, avancemos unos años hasta el Nuevo Testamento. El apóstol Pablo viaja por todo el mundo antiguo contándole a la gente acerca de Jesús. Hay un grupo de personas de la tribu de Abraham muy devotos, ¿y qué es lo qué le siguen diciendo a la gente a la que Pablo les habla acerca de Jesús?

Dicen que si quieres seguir a Jesús, tienes que ser circuncidado. Eso es parte del acuerdo dicen, ha sido la señal desde el principio.

Imagina a un grupo de griegos o romanos que nunca han oído hablar de Abraham, nunca leyeron la Torá, ni tienen idea de quién es Moisés. Acaban de escuchar acerca de Jesús, se comprometieron a seguirlo y ahora les dicen que si van a hacerlo, tienen que hacerse una pequeña operación. Se quedan allí atónitos, diciendo:

¿Quieren que hagamos qué a nuestros qué?

 

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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