Grandes Éxitos

Grandes Éxitos

Vamos a leer algunas grandes líneas de Buechner, ¿de acuerdo?

Aquí está un poco sobre el nacimiento de Jesús:

Si la santidad, el terrible poder y la majestad de Dios estuvieron presentes en el menos auspicioso de todos los eventos, este nacimiento del hijo de un campesino, entonces no hay lugar ni tiempo tan humilde y terrestre en el que la santidad no pueda estar presente allí también. (Secretos en la oscuridad).

Aquí hay un poco acerca de por qué los escritores de los evangelios escribieron lo que escribieron:

Los escritores de los evangelios realmente no estaban interesados principalmente en los hechos del nacimiento sino en la importancia, el significado para ellos de ese nacimiento, al igual que las personas que nos aman no se interesan principalmente en los hechos de nuestro nacimiento, sino en lo que significó para ellos cuando nacimos y cómo su mundo nunca más fue el mismo de nuevo, cómo sus vidas enteras se cargaron con un nuevo significado. (The Hungering Dark).

Me encanta esta línea acerca de tratar de demostrar la existencia de Dios:

Es tan imposible para el hombre demostrar la existencia de Dios como sería incluso para Sherlock Holmes demostrar la existencia de Arthur Conan Doyle.

Aquí hay una pieza profunda sobre los Salmos:

“Sí, aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno”. El salmo no pretende que el mal y la muerte no existen. Cosas terribles ocurren también, y le suceden tanto a gente buena como a gente mala. Incluso las sendas de justicia nos llevan a través del valle de sombra. La muerte es el futuro de todos nosotros, santos y pecadores por igual, y para todos los que amamos. El salmista no trata de explicar el mal. Él no trata de minimizar el mal. Él simplemente dice que no teman al mal. Pese a todo el poder que tiene el mal, no tiene el poder de hacerlo temer. (Secretos en la oscuridad).

Aquí está Buechner hablando sobre el mal:

Mal

1-Dios es todopoderoso.

2-Dios es todo bondad.

3-Cosas terribles pasan.

Te es posible reconciliar dos de estas proposiciones entre sí, pero no puedes reconciliar las tres. El problema del mal es tal vez el mayor problema para la fe religiosa.

Ha habido numerosos intentos teológicos y filosóficos para resolverlo, pero cuando se llega a la realidad del mal en sí, ninguno de ellos vale mucho. Cuando un niño es violado y asesinado, los padres no están aptos para sentir mucho consuelo de la explicación (mejor que la mayoría) que ya que Dios quiere que lo amemos, tenemos libre albedrío, y por lo tanto la libertad de violar y asesinar a un niño si tenemos la noción de hacerlo.

La Ciencia Cristiana resuelve el problema del mal diciendo que no existe más que como una ilusión de la mente mortal. El budismo lo resuelve en términos de la reencarnación y una ley inexorable de la causa y efecto por la cual el niño violado está simplemente cosechando las consecuencias de las malas acciones que cometió en otra vida.

El cristianismo, por otro lado, en última instancia, no ofrece ninguna solución teórica en lo absoluto. Se limita a señalar a la cruz y dice que, en la práctica, no hay mal tan oscuro y tan obsceno ni siquiera este que Dios no pueda convertir en algo bueno. (Ilusiones).

Y entonces, una más que me saca de quicio cada vez que la leo:

Es un momento de luz rodeado por todos lados de oscuridad y olvido. En toda la historia del universo, y mucho menos en tu propia historia, nunca ha habido otro como él y nunca habrá otro igual que él de nuevo. Es el punto al cual todos tus ayeres te han estado guiando desde la hora de tu nacimiento. Es el punto desde el cual todos tus mañanas procederán hasta la hora de tu muerte. Si fueras consciente de lo importante que es, difícilmente podrías sobrevivirlo. A menos que seas consciente de lo importante que es difícilmente podrás decir que has vivido en lo absoluto. (Más allá de las palabras).

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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