GRACIA: Semana 2, día 6. Todo es gracia.

GRACIA: Semana 2, día 6. Todo es gracia.

La misericordia no es una virtud que eliges ponerte un día. La misericordia tiene que ser tu más profunda manera de ver, una generosidad de espíritu que te acerque a tu identidad, tu más profunda dignidad, la cual es el amor. Básicamente es una cosmovisión de abundancia, en la que no tengo que retener, proteger o acapararme.

 

Yo comparo esta profunda dignidad, este Verdadero Ser que somos en nuestro núcleo, con un diamante enterrado en lo profundo de nosotros y que es formado constantemente bajo la intensa presión de nuestras vidas. Debemos buscar desenterrar este diamante, liberarlo de los escombros de culpa y vergüenza que lo rodean. En un sentido, nuestro Verdadero Ser debe resucitar, así como Jesús. Ese proceso no es la resurrección de algo viejo y cansado, sino un descubrimiento maravilloso de algo siempre nuevo y ya perfectamente formado.

 

Para el Verdadero Ser, no hay nada que odiar, rechazar, negar o juzgar como indigno o innecesario. “A quien mucho se le perdona, mucho ama” (Lucas 7:47). Una vez que vives dentro del Gran Cuerpo del amor, la compasión y la misericordia se dan con facilidad. Todos los desvíos del falso ser fueron sólo retrasos, baches en el camino, puntos de presión que crearon algo nuevo al largo plazo, como la presión lo hace con el carbón en las profundidades de la tierra. Dios usa todas las cosas para construir este diamante fuerte e inmortal, nuestro núcleo de amor. Se dice que los diamantes son la sustancia más dura en esta tierra. Es este fuerte diamante de amor el que siempre será más fuerte que la muerte (Cantares 8:6).

 

Todo, absolutamente todo, hace parte de esta gran economía de la gracia. “La gracia está en todos lados”, dijo George Bernanos al final de su más grandiosa novela y al final de su vida. Del mismo modo, próxima a su muerte, Teresa de Jesús dijo: “Todo es gracia”. Viviendo desde tu núcleo de amor puedes disfrutar un amor inmerecido en ti mismo y permitir a otros que también lo hagan. Este paciente proceso de minería te convertirá en una persona compasiva y perdonadora con los inacabados diamantes de otros que están en el mismo viaje que tú. Este Verdadero Ser no puede encontrar o conocer a Dios sin traer a todos los demás por el mismo camino. Es algo maravilloso buscar y ser encontrado, todo al mismo tiempo. Seguramente este sea el significado del Día de Yahvé, de la “Gran hazaña” de Juliana de Norwich, y del juicio final de Dios.

 

No encontrarás el Gran Amor a no ser que descubras tu Verdadero Ser en el camino, y no puedes encontrar tu Verdadero Ser sin caer en el Gran Amor. A medida que caes, descubrirás que el sentido del universo, en su nivel más último y profundo, es sólo “misericordia adentro de misericordia adentro de misericordia”.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/everything-is-grace-2016-02-05/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

Deja un comentario