GRACIA: Semana 1, día 2. Dios es eternamente dadivoso.

GRACIA: Semana 1, día 2. Dios es eternamente dadivoso.

Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es regalo de Dios, no por obras, para que nadie se jacte. Porque somos hechura de Dios. Efesios 2:8.

 

Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso la gracia ya no sería gracia. Romanos 11:6.

 

Dichosos los siervos a quienes su señor encuentre pendientes de su llegada. Créanme que se ajustará la ropa, hará que los siervos se sienten a la mesa, y él mismo se pondrá a servirles. Lucas 12:37

 

Pienso que la gracia surgiendo desde el ilimitado amor de Dios, es el tema central de toda la Biblia. Es la divina generosidad inmerecida que está disponible en todo lugar, totalmente entregada, usualmente no detectada como tal, y, con frecuencia, incluso no deseada.  Esta definición de gracia fue incluida en el viejo Catecismo de Baltimore como: “aquello que confiere a nuestras almas una nueva vida, o sea, compartir la vida de Dios mismo”. Sabemos esto en teoría, pero muy poco por experiencia y convicción.

 

En la parábola de los siervos vigilantes (Lucas 12:35-40), Dios en realidad es representado como esperando por nosotros, ¡en medio de la noche! De hecho, vemos a Dios de dos maneras, como nuestro sirviente personal dentro de nuestra casa y como un ladrón divino que tiene que “irrumpir a través de las paredes de nuestra casa”. Esto es bastante extraordinario y no es nuestra imagen usual de Dios. Esto demuestra lo mucho que Dios —“El sabueso celestial”, como Francis Thompson lo dijera— “desea llegar a nosotros y cuán implacable es la obra de la gracia”.

 

A menos que y hasta que entendamos el concepto bíblico del inmerecido favor de Dios y su inexplicable amor, la mayoría de los textos bíblicos no podrán ser interpretados o vinculados de ninguna manera positiva. Esto es, sin duda, la clave y el código para todo lo transformador en la Biblia. Las personas que no han experimentado el carácter radical de la gracia siempre malinterpretarán el significado y la dirección principal de la Biblia. La Biblia se convertirá en una carga, una obligación y en un arma más que en un regalo.

 

La gracia no puede entenderse mediante algún manual de méritos y deméritos. No puede sostener patrones de compras, pérdidas, ganancias, logros o manipulación, que es en donde, desafortunadamente, la mayoría de nosotros vivimos nuestras vidas. La gracia es, literalmente: “para ser aceptada”. Es la dádiva eterna de Dios, por ninguna razón, excepto darse a sí mismo. Creo que la gracia es la energía de la vida que hace que florezcan las flores, que los animales críen a sus pequeños, que los bebés sonrían y que los planetas permanezcan en sus órbitas, sin motivo alguno, excepto el amor.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/god-is-eternally-giving-away-god-2016-01-25/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

Deja un comentario