Felicidad en el más allá

Felicidad en el más allá

Nuestra primera pregunta viene de Bart Mitchell:

Yo vengo de un largo linaje de escépticos. Conozco la historia de mi bisabuela que le dijo a mi mamá mientras sostenía una Biblia: “Sólo los tontos creen en esto”. Mi padre me dijo que la religión era una herramienta para esclavizar a los débiles de mente, el falleció el año pasado. Ambos abuelos fallecidos despreciaban toda religión. La única cristiana en mi familia era mi abuela, y estaba firmemente en el lado “liberal” de la fe. Mi experiencia con el cristianismo ha sido únicamente como un forastero.

 

Mi pregunta es: Si yo aceptara a Jesús y le pidiera la salvación, ¿cómo podría encontrar la felicidad en el más allá sabiendo que la mayor parte de mi familia habría sido enviada al infierno por toda la eternidad? Y si de alguna manera ellos tuvieran la oportunidad de entrar al cielo, a pesar de su clara incredulidad, ¿por qué me molestaría en ser cristiano, ya que tendría la misma oportunidad de redención?

Bart,

Gracias por tu pregunta. Es un asunto difícil, y admitiré que no he pasado mucho tiempo pensando en ello. A diferencia de los cristianos que pareces conocer, yo no crecí en una versión del cristianismo que se preocupaba por la vida futura. Claro, hablábamos de ello, pero realmente no era la fuerza motivadora de nuestra fe cristiana.

Por supuesto, estoy familiarizado con los cristianos que están preocupados por lo que sucede después de morir, ellos parecen pensar que su propósito, como un pastor me dijo, es “despoblar el infierno y poblar el cielo”. No soy uno de esos. Pero la reciente avalancha de libros sobre experiencias de “la vida después de la muerte” demuestra que no sólo los cristianos se preguntan qué sucede cuando morimos.

Incluso la popularidad (y la infamia) del libro de Rob Bell, Love Wins, muestra que muchos, muchos cristianos están preocupados con la misma pregunta que tú, como un no creyente, estás planteando.

Tú hiciste una pregunta de dos partes:

  1. ¿Cómo sería agradable el cielo si mis seres queridos no estuvieran allí?

  2. Si todo el mundo va al cielo, ¿por qué convertirse en un cristiano?

Para mí, la segunda pregunta es más fácil. Tomemos tu premisa de que todo el mundo va al cielo, eso se llama “universalismo”, y el encuestador evangélico George Barna dice que el 40% de los estadounidenses y hasta un tercio de los evangélicos sostienen esta opinión. El universalismo como creencia cristiana es cada vez más popular, y algunos incluso han argumentado que no es la antítesis de una comprensión evangélica de la Biblia. Así que creo que cada vez más cristianos se preguntarán tu segunda pregunta en los próximos años.

El hecho de que haya tantos cristianos universalistas atestigua el hecho de que el cristianismo es atractivo, incluso sin la promesa de evitar el infierno después de la muerte. Creo que ese es el caso, porque en la fe cristiana, millones de personas encuentran algo que ellos desean profundamente: intimidad con Dios.

Lo que Jesús ofrece es una conexión con lo divino que es única entre las variadas religiones en la historia mundial. Tengo un poco de experiencia con las otras principales religiones del mundo ―incluso el mes pasado― y puedo dar fe de que no ofrecen el mismo tipo de intimidad en relación a lo divino que el cristianismo ofrece a través de Jesús de Nazaret. Sólo en Jesús el Dios único habitó plenamente en un ser humano, y sólo en el Cristo resucitado es que la conexión divina-humana continuó hasta la eternidad.

Esa puede no ser una razón de peso para que cruces la línea hacia el cristianismo, pero muchos de tus congéneres desean una estrecha relación con lo divino, y sólo el cristianismo ofrece eso, independientemente de la cuestión de una vida futura.

Ahora, con respecto a tu primera (y más difícil) pregunta…

Otra vez empezaré aceptando tu premisa de que, aparentemente, la Biblia pareciera indicar que algunas personas experimentarán una eternidad dichosa en la presencia de Dios, mientras que otras serán atormentadas eternamente. (Yo no creo esto, pero lo trataré más adelante). La respuesta cristiana tradicional ha sido la siguiente: la felicidad que experimentarás en la presencia de Dios abrumará tanto tus sentidos que no tendrás la capacidad de experimentar dolor por la ausencia de tus seres queridos.

El problema con esta respuesta es, ¡¿Qué clase de destino eterno es este?! No me parece muy atractivo pasar la eternidad en un estado más bien parecido a un coma inducido por drogas ―vivo, pero sólo con una y unívoca experiencia sensorial―.

Y aquí es donde nuestra comprensión del cielo (y la premisa de tu pregunta) comienza a desmoronarse. La Biblia fue escrita en un momento y por personas que entendían al cosmos en categorías metafísicas, lo cual rechazo totalmente. No creo que el cielo esté “por encima de nosotros” y el infierno “abajo” más de lo que creo que el sol “sube” y “baja” cada día. Los escritores bíblicos, e incluso Jesús, comunicaron sobre las realidades eternas utilizando el lenguaje y los modismos que conocían, lo cual es la razón, por ejemplo, por la cual los contemporáneos de Jesús pensaban que un tipo que echaba espuma por la boca y estaba encadenado en el cementerio estaba infestado de demonios, mientras que tú y yo lo consideraríamos un enfermo mental.

Así que lo que nos queda a nosotros es la tarea de interpretar. O, para enmarcarlo como una pregunta, ¿Puedo rechazar la metafísica de la Biblia sin rechazar su mensaje? Eso es un puente demasiado lejano para muchos de tus compañeros ateos (aunque no tienen ningún problema en aceptar la sabiduría de Platón a la vez que rechazan la metafísica platónica). Pero no es un puente demasiado lejano para mí. El mensaje primordial de la Biblia supera a sus extravagantes detalles. Es por eso que puedo aceptar el tema principal de que Dios desea nuestra adoración sin aceptar el peculiar detalle de que las mujeres deben cubrirse la cabeza en la adoración.

Honestamente, no es muy diferente de tu apreciación del ingenioso genio de Mark Twain, a pesar de que repetidamente utiliza la odiosa palabra “nigger”. Twain fue un hombre atrapado en su tiempo; así fueron Mateo, Marcos, Lucas y Juan. Y así fue Jesús.

Así que el reto de un cristiano moderno es encontrar la verdad trascendente en un texto que es, forzosamente, limitado en el tiempo. Y, como hemos visto en los comentarios de tu pregunta, las palabras de la Biblia sobre el tormento eterno del pecador, es uno de esos detalles extravagantes limitados al tiempo que muchos cristianos modernos están dispuestos a abandonar.

Para mí, el futuro eterno está casi completamente rodeado de misterio. No creo que haya un eterno lago de fuego ardiente, a pesar de que Jesús es citado mencionándolo. Tampoco creo que haya una mansión, aunque él habló de eso también. En ambos casos, creo que Jesús estaba usando un lenguaje metafórico para lograr un punto. No sé si la eternidad es otra dimensión o una recreación de estas dimensiones que ahora existen. Todo lo que puedo hacer es asumir, con fe, que la naturaleza de la existencia eterna estará en consonancia con la naturaleza de Dios, y la naturaleza de Dios es fundamentalmente buena, amorosa, amable y llena de gracia.

Gracias de nuevo por tu pregunta Bart. Espero tu respuesta.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2012/09/14/heaven-is-not-somewhere-questions-that-haunt/#sthash.4Z52u63Q.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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