ESCRITURA: Semana 1, día 2. Tres pasos adelante, dos pasos atrás.

ESCRITURA: Semana 1, día 2. Tres pasos adelante, dos pasos atrás.

La vida en sí misma siempre es tres pasos adelante y dos pasos atrás. Captamos el punto y luego lo perdemos o dudamos. Al respecto, el texto bíblico refleja nuestra propia consciencia humana y nuestro viaje. Nuestro trabajo es ver hacia donde apuntan los textos que son tres pasos adelante (invariablemente hacia la misericordia, la simplicidad, la inclusión, la no violencia y la verdad) y reconocer los textos que son dos pasos atrás (los cuales, usualmente, son acerca de la venganza, la exclusión, un dios pequeño e inseguro, la ley sobre la gracia, accidente sobre sustancia y teoría sobre relación real).

 

La Biblia es una antología de muchos libros. Es un registro de la experiencia de las personas de la autorevelación de Dios. Es un relato de nuestra experiencia humana acerca de la intrusión divina en la historia. El libro no cayó del cielo en un lindo paquete. Fue escrito por personas tratando de escuchar a Dios. Creo que el Espíritu estuvo guiando el proceso de recepción y escritura. También debemos saber que como humanos siempre miramos “a través de un cristal oscuro… y que todo conocimiento es imperfecto” (1 Corintios 13:12). La oración y paciencia que rodean a tales palabras humanas nos mantendrán humildes y buscando la verdadera Palabra Viva, que es exactamente la manera como el Espíritu siempre enseña (1 Corintios 2:10,13). Esto es lo que significa conocer algo “contemplativamente”.

 

Debemos confiar en que hay un desarrollo de la capacidad humana para la sabiduría divina y una respuesta humana dentro de la Biblia. Debemos ser honestos y reconocer que cosas como la poligamia, la esclavitud, el genocidio, la tortura, el racismo, el sexismo, la lapidación y la mutilación de los pecadores ―cosas que son ampliamente aceptadas en el texto antiguo― se convierten más intolerables a medida que el texto madura. Dios no cambia, como nosotros lo hacemos. Si los creyentes no pueden comenzar a ser honestos acerca de esto, privaremos a la mayoría de las futuras generaciones de algún tipo de sincera y ferviente lectura de la Biblia. Tiempo atrás, ya muchos arrojaron a un lado la Biblia cuando en realidad no tenían que hacerlo. Pero no tenían buenos maestros que los guiaran.

 

Entretejidos a través de estas ideas en desarrollo están los que yo llamo “los grandes temas de las Escrituras”. (Ese fue el título de mis primeras grabaciones en 1973). Trato de explotar estos temas atemporales y esenciales desde el texto. Mi enfoque es casi demasiado simple, es difícil de explicar. Es lo que llamo la “hermenéutica de Jesús”. (La hermenéutica es un método de interpretación). Mi enfoque es, simplemente, interpretar y usar la Biblia de la manera en que lo hizo Jesús.

 

Cuando llegamos al Jesús resucitado, no hay nada de que temer en Dios. La misma respiración de Jesús se identifica con el perdón y el Shalom divino (ver Juan 20:20-23). Si el Jesús resucitado es la completa y confiable revelación de la naturaleza de Dios, entonces vivimos en un universo seguro y lleno de amor. No es que Dios haya cambiado, o que el Dios hebreo sea un Dios diferente al Dios de Jesús; es que crecemos a medida que avanzamos a través de los textos y profundizamos nuestras experiencias. Permanece con el texto y con tu vida interior con Dios, y tu capacidad acerca de Dios se incrementará y profundizará.

 

Así como la Biblia nos lleva a través de muchas etapas de conciencia e historia, individualmente nos toma un buen tiempo movernos más allá de nuestra necesidad de ser dualistas, criticones, acusadores, temerosos, inculpadores, egocéntricos y ventajeros; y ver las cosas como Jesús las ve. La Biblia en sí misma es un “texto en trabajo de parto”, de acuerdo con la fina visión de Rene Girad. Refleja y registra nuestro propio alumbramiento como humanos. Ofrecerá respuestas tanto maduras como inmaduras para casi todo. A su tiempo, podrás reconocer casi naturalmente la diferencia entre el texto avanzando hacia la misericordia, la humildad y la inclusión que enseña Jesús, y el texto retrocediendo hacia la arrogancia, la exclusión y el legalismo. Incluso un niño puede ver la diferencia, pero una persona furiosa o hambrienta de poder no. Ellos favorecerán los pasajes regresivos y violentos en cada oportunidad.

 

 

Fuente original:

https://cac.org/three-steps-forward-two-steps-backward-2016-02-22/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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