La Gran Migración Espiritual (Brian McLaren para Kolbe Times)

Brian McLaren es un pensador cristiano, activista global, orador y autor de más de una docena de libros. Ex profesor de inglés y pastor, miembro principal de Auburn y uno de los líderes de CONVERGENCE, un colectivo de organizaciones, líderes, artistas y activistas enraizados en una espiritualidad cristiana justa y generosa. Hace poco tuvimos una charla maravillosa con Brian sobre su vida, su trabajo, sus ideas sobre el cristianismo pasado y actual, y su esperanzada visión del futuro.

El último libro de Brian McLaren se llama La Gran Migración Espiritual: Cómo la religión más grande del mundo busca una mejor manera de ser cristiano.

Kolbe Times: Estamos muy contentos de poder hablar contigo hoy, Brian. Hemos esperado ansiosamente por ello. Comencemos con tu último libro, The Great Spiritual Migration [La Gran Migración Espiritual]. Una de las ideas principales que discutes en el libro es la de que nuestra fe cristiana debe encontrarse en una trayectoria, en lugar de en una ubicación estática a la que simplemente arribamos y en la cual permanecemos quietos.

Brian McLaren: Sí, y uno pensaría que es algo obvio cuando una de las declaraciones más esenciales de Jesús fue “Sígueme“. No fue “Párate conmigo” o “Siéntate conmigo“. Él quiere que lo sigamos porque va a algún lado. Y cuando Jesús se fue, dijo: “Oigan, escuchen, hay mucho más que quiero enseñarles, pero todavía no están preparados para eso. Cuando estén listos, el Espíritu continuará guiándolos”. Entonces, todo en el Nuevo Testamento nos prepara para ver que esta sería una trayectoria continua y en desarrollo, tal como dijiste. Pero por una gran cantidad de razones que son totalmente humanas y totalmente predecibles, hemos encontrado formas de detener el movimiento, clavarnos al piso, actuar como si lo hubiéramos resuelto todo, atrincherarnos y defendernos, en lugar de seguir moviéndonos o creciendo. Pero entonces en diferentes momentos de la historia, gente viene a despertarnos y a desafiarnos a seguir adelante.

Kolbe Times: Tú también señalas que gran parte del Antiguo Testamento trata de la migración y el movimiento humano, historias de personas desarraigadas y la búsqueda de nuevos lugares para vivir.

Brian McLaren

Brian McLaren: Sí. El tema de la ‘Tierra Prometida’ es este hermoso sueño, pero lo que es tan interesante es el poco tiempo que la gente realmente pasa en la Tierra Prometida, y cuando están allí, es un poco miserable. Resulta que se corrompen y luego muchas cosas salen mal. Te das cuenta de que lo que eventualmente hace ese sueño de la Tierra Prometida es permitirles soñar, en cambio, un mejor tiempo en el futuro, lo que los reta a seguir adelante. De eso se trata mucho del trabajo de los profetas en las Escrituras hebreas. Los profetas dicen: “Escuchen, amigos. No hemos llegado. Tenemos un largo camino por recorrer. Afrontemos nuestra necesidad de cambio y continuemos”.

Fui criado como protestante y creo que esto es especialmente un problema en el protestantismo. Veneramos tanto la Biblia que hemos pretendido que solo presenta un mensaje o una forma de hacer las cosas, lo cual es simplemente ridículo. Cuando lees la Biblia, te das cuenta de que hay un montón de grandes cambios ocurriendo todo el tiempo. Al principio tenemos lo que alguien una vez describió como “dos vegetarianos desnudos en un jardín”, en realidad ninguna religión en lo absoluto, solo personas caminando con Dios en el fresco del día. Desde allí tienes el desarrollo de tribus y lo que podríamos llamar caudillos y jefes tribales, que en la Biblia se llaman Jueces. La religión se desarrolla, pero esa religión existe durante mucho tiempo sin templos o tabernáculos, finalmente hay una ubicación especial. Luego, una vez que se construye el templo, pronto es destruido y la gente tiene que descubrir cómo vivir sin uno. Entonces, el cambio se encuentra incorporado en toda la historia bíblica. Luego llegas al Nuevo Testamento y, por supuesto, simplemente explota aún más. Las cosas que se habían resuelto y no cuestionado durante siglos, como la necesidad de la circuncisión, por ejemplo, de repente eso pasa de ser un absoluto inalterable e incuestionable a ser opcional, y tal vez incluso problemático. Entonces la Biblia ciertamente es un libro que nos invita a ver que el cambio está sucediendo. ¿Cómo fue que dijo alguien? “Lo único que ha llegado para quedarse es el cambio”.

Kolbe Times: Eso me recuerda una cita del cardenal John Henry Newman: “Vivir es cambiar, y cambiar a menudo es volverse más perfecto”. El cambio ha sido una gran parte de tu propio camino de fe. ¿Puedes contarnos sobre eso?

Brian McLaren: Claro. Crecí en una secta cristiana muy estricta llamada Plymouth Brethren. Pensabamos que éramos la única iglesia verdadera, y sentíamos que éramos las únicas personas que realmente interpretaban y aplicaban la Biblia como debería ser. Adquirí mucho de mi herencia, pero eramos muy fundamentalistas. Me enseñaron que la creación tuvo lugar en seis días, y que no hubo evolución de ningún tipo, que el mundo tenía alrededor de 6000 años, todo ese tipo de cosas. Así que desde el principio me di cuenta de que no encajaría en ese contexto. Recuerdo que en mi adolescencia pensé: tengo 14 años. Cuatro años más y me voy de aquí.

Pero luego tuve una experiencia espiritual bastante dramática que me puso en mi propio camino de discipulado cristiano comprometido, y luego de alguna manera seguí pensando, está bien, ahora tengo la verdad. Puedo asentarme. Y luego eso se derrumbaría, y me encontraría de nuevo en movimiento. Así que toda mi vida realmente ha sido una experiencia de ese tipo de crecimiento. Y la verdad es que más y más personas están experimentando esto, tal vez siempre haya estado sucediendo, pero creo que había una presión social en el pasado en contra de admitirlo. Había mucha presión para actuar como si todos llegáramos a algún lugar relativamente pronto en la vida, y nos quedáramos a vivir allí por el resto de nuestros días.

Kolbe Times: Creo que lo que estás describiendo en tu propia vida concuerda con mucha gente. En un momento de tu libro, mencionas que sientes un “pegajoso sentimiento de claustrofobia espiritual”, que muchos de nosotros sentimos en algún momento de nuestro viaje espiritual. Pero de alguna manera nos sentimos un poco culpables por mudarnos y visitar otras iglesias y tal vez incluso aprender de otras tradiciones de fe. Hay una sensación persistente de que debe haber algo mal en nosotros o algo así, o tememos perder nuestra propia fe si exploramos demasiado. Pero me parece que tu libro es una validación de que el cuestionamiento, la exploración y el movimiento están bien, y de hecho son saludables. Creo que ese es uno de los regalos de tu libro.

Brian McLaren: Me alegra saber que te sientas así. Y sabes, creo que si miras hacia atrás en tu experiencia, te darás cuenta de que has perdido algo. Lo que puedes perder es tu sentido de superioridad religiosa y tu sentido de derecho. Pero no pierdes a Jesús. De hecho, se vuelve más hermoso y esencial. No pierdes la Biblia. No pierdes el corazón de tu fe.

También quiero decir que, por supuesto, hay muchas personas que heredaron algo y el calzado les queda bien, y están muy contentos de estar exactamente donde están. No quiero molestar a esas personas en lo absoluto. Dios les bendiga, y les deseo lo mejor. Pero el hecho es que en todo el mundo, las formas tradicionales de fe cristiana están perdiendo a sus generaciones más jóvenes, y eso es una señal para nosotros. Parte de esto es que en los últimos cientos de años realmente hemos entrado en un período de cambio y agitación sin precedentes, yendo de caballos y carros a naves espaciales; de manuscritos a Internet y redes sociales. Los cambios se han acelerado y nos han expuesto a cosas a las que antes no podíamos exponernos. Pienso en mi abuelo, que pasó toda su vida en un condado del estado de Nueva York en Rochester, Nueva York.

“La Gran Migración Espiritual”

¿Y sabes?, no creo que mi abuelo, en toda su vida, haya conocido a un hindú o a un musulmán, y creo que quizás haya conocido a uno o dos judíos. Estoy bastante seguro de que nunca conoció a un budista y probablemente ni siquiera a ningún ateo. Y entonces pienso en sus bisnietos, mis nietos. ¡Se reúnen con personas de todas las religiones del mundo todos los días antes de almorzar! Vivimos en este mundo que requiere que seamos abiertos y que estemos dispuestos a cambiar, y eso no es malo. Obviamente, la aceptación sin escrúpulos y acrítica del cambio puede ser algo malo. Alguien dijo: “Cada ventana abierta necesita un mosquitero para mantener a los insectos fuera”. Eso es cierto. No estamos de ninguna manera diciendo: “Todo vale”. Pero estamos diciendo que la mejor manera de amar una tradición no es ser esclavizado por ella, sino más bien ayudar a extender esa tradición fielmente hacia el futuro.

Kolbe Times: Tú también escribes sobre el hecho de que hay muchos temas sobre los cuales nuestros puntos de vista históricos cristianos han cambiado definitivamente: cuestiones como el antisemitismo y el colonialismo, la negación de la igualdad de derechos de las mujeres y el comercio de esclavos, por nombrar algunos. Creo que todos diríamos que gracias a Dios nuestros puntos de vista han cambiado en esas cosas, a pesar de que muchos de ellos fueron originalmente vistos como arraigados en la Biblia.

¿Puedes ampliar otra idea muy intrigante que mencionas en tu libro, sobre pasar de ser una religión “organizada” a ser una religión “organizadora”? ¿Qué quieres decir con eso?

Brian McLaren: Hace un par de años me invitaron a asistir a algo llamado Parlamento de las Religiones del Mundo. Es posible que hayas oído hablar de esto. De hecho, este año se llevará a cabo en Toronto. En primer lugar, fue una experiencia increíble conocer gente de todo el mundo y personas de todas las culturas diferentes. Pero lo que me di cuenta es que cuando el parlamento comenzó en la década de 1890, los líderes de todas las religiones del mundo entero eran todos hombres, y de hecho todos eran viejos. De alguna manera, no quiero ser duro al decir esto, la religión organizada tradicional está organizada para proteger al clero, y está organizada para, de alguna manera, mantener intacto el “club de los viejos muchachos”. Y la resistencia al cambio generalmente es orquestada por un grupo de personas que se sienten cómodas con la forma en que han sido y son las cosas.

Entonces, si definimos la ‘religión organizada’ como la religión que se organiza para protegerse, esa es una clase de religión sobre la cual millones de personas dicen: “Realmente no quiero ser parte de eso”. Están buscando algo mejor. Ha sido realmente interesante para mí ver esto emerger en la fe cristiana, y luego encontrar homólogos judíos, musulmanes, budistas, etc., que están viendo cambios muy similares y paralelos en sus comunidades. En lugar de organizarnos para la protección y el beneficio de nuestro pequeño club religioso o tribu, ¿qué pasaría si nos organizáramos para trabajar juntos por el bien común? ¿Qué significaría para nuestra fe si nuestras iglesias existieran no solo para hacer felices a sus miembros, sino para equipar a sus miembros para que sean una bendición para todos en la comunidad, de cualquier religión o no religión? Esa es una visión completamente diferente de lo que podría significar ser parte de una iglesia. Me parece muy emocionante e inspirador.

Kolbe Times: Tú escribes sobre iglesias convirtiéndose en ‘escuelas de amor’. Qué hermosa imagen pinta esa frase.

Brian McLaren: Creo que muchas personas, en el fondo, quieren ser más amorosas, pero simplemente no están convencidas de que las iglesias tengan algo que ofrecer. Así que esa es nuestra gran oportunidad, creo, para que nuestras iglesias hagan y cumplan la promesa de que ayudaremos a las personas y sus familias a convertirse en las versiones más amorosas de sí mismos que sea posible.

Kolbe Times: En tu libro también expones el caso para tener una visión literaria de la Biblia en lugar de una visión literal. Ese puede ser un camino aterrador para algunos cristianos, puede llevar a discusiones e incluso a relaciones rotas. Y, sin embargo, al mismo tiempo, muchas personas están teniendo dificultades para reconciliar ciertas partes de la Biblia con su comprensión de un Dios amoroso y misericordioso.

Brian McLaren: Creo que muchos de nosotros fuimos criados en iglesias donde solo había dos maneras de leer la Biblia: nuestra manera y la manera incorrecta. Y “nuestra manera” era una manera literal. Lo primero que hay que decir es que cualquiera que haya leído la Biblia de cerca sabe que nadie sigue la Biblia literalmente en cada detalle. Entonces, incluso ese término ‘literal’ no es realmente tan honesto.

Mencioné que fui criado en este grupo llamado Plymouth Brethren, y bromeando decíamos que éramos “la iglesia del último detalle”, lo que significaba que esperábamos obedecer hasta el último detalle la Biblia literalmente, y que Dios finalmente nos bendeciría si podíamos hacerlo bien. Entonces, por ejemplo, éramos una iglesia que requería que todas las mujeres se cubrieran la cabeza con velos cuando venían a la iglesia y nunca se les permitía hablar. No permitíamos que una mujer diese un anuncio. No dejábamos que una mujer diga una palabra en público. Obviamente, podían hablar antes y después del servicio y le permitíamos a una mujer tocar el piano o el órgano, pero ni siquiera les permitíamos anunciar el título de una canción. Entonces pensábamos que estábamos siendo muy, muy literales porque encontramos un versículo que decía que las mujeres debían guardar silencio en las iglesias.

Sé que mucha gente afirma leer la Biblia literalmente, pero nadie lo hace de manera consistente y, cuando lo hace, no conduce necesariamente a la vida. A menudo conduce a una especie de inmovilidad y discusiones interminables sobre quién tiene la interpretación correcta.

Así que esta es la forma en que lo diría. No quiero o no necesito discutir con la gente acerca de si quieren tomar la Biblia literalmente en términos de una historia literal. Si alguien quiere creer en este o aquel milagro como algo literal, no discuto con ellos. Yo no estuve allí, y no puedo probar que sucedió o no. Lo que me interesa es, si hubiese sucedido, ¿qué significaría? Tenemos que darnos cuenta de que prácticamente todos en el mundo antiguo creían en los milagros, no solo las personas de fe. Entonces, ¿qué significan estos acontecimientos extraordinarios? Y si tienen un significado, entonces eso es lo importante para nosotros hoy.

No hace mucho, estaba hablando con un periodista llamado Nicholas Kristof, que escribe para The New York Times. Él había leído mi libro, y quería hablar conmigo para un artículo que estaba escribiendo. Él dijo: “Entonces, si entiendo lo que dices, cuando lees la historia en los Evangelios donde Jesús curó multitudes y alimentó a 5000 personas con cinco panes y dos peces, no quieres discutir si ese milagro realmente sucedió tal como está descrito. Quieres decir que el significado de esa historia es que debemos cuidar a los enfermos y alimentar a los hambrientos, porque eso es lo que hizo Jesús, y queremos seguirlo”. Recuerdo haberle dicho que ojalá hubiera hablado conmigo sobre eso antes de escribir el libro, porque dijo en una frase lo que me llevó un par de capítulos.

Al hablar de todo esto, no estoy diciendo que las personas en los tiempos de la Biblia fueran estúpidas y creyeran todo esto literalmente, y que ahora seamos muy inteligentes porque sepamos leer las cosas metafóricamente. Yo diría lo contrario. Diría que las personas en los tiempos bíblicos sabían que contar historias era la manera de contar las verdades más profundas. Perdimos esa profundidad. Solo discutimos sobre los detalles y lo superficial. Creo que tenemos que volver a la forma profunda de leer historias, eso simplemente fue parte de la alfabetización básica de los seres humanos en el mundo antiguo.

Kolbe Times: Eso me trae a la mente una cita en tu libro de una rabina que es tu amiga, quien dijo que había algo en la forma en que los cristianos leían la Biblia que no tenía sentido para ella como judía. Ella dijo: “No leemos historias en la Biblia buscando creencias. Las leemos en busca de significado… para guiarnos en las dificultades de la vida y ayudarnos a saber quiénes somos, por qué estamos aquí, a dónde vamos, para ayudarnos a ser mejores personas, para poder sanar el mundo. Y nunca dejamos que una interpretación termine la conversación. Vemos nuestras historias sagradas como insondables pozos de significado”. Esa perspectiva parece un viaje mucho más rico que la forma en que muchos de nosotros leemos la Biblia.

Brian McLaren: Hay una vieja historia que cuentan los rabinos. La historia dice que había un grupo de rabinos discutiendo sobre el significado del texto y regresaban, día tras día. Y la discusión sobre quién tenía el significado correcto del texto se prolongó. Y finalmente, hubo una voz del cielo y Dios habló y dijo: “Aquí está el verdadero significado del texto …”.

Bueno, todos los rabinos se pusieron de pie y miraron hacia el cielo y dijeron: “Ahora quédate callado. Si nos diste este libro, entonces es nuestra responsabilidad y nuestro derecho discutir su significado. No puedes venir y terminar esta conversación si nos has dado este texto”.

Es una gran historia cómica en la que los judíos dicen que somos fieles a Dios, no cuando cerramos la conversación, sino cuando buscamos juntos sincera y apasionadamente la verdad en una conversación en presencia de Dios. El término para eso entre nuestros hermanos y hermanas judíos es ‘midrash’. Midrash es el proceso de luchar con el significado del texto, y la suposición siempre es que nunca llegarás al significado final, que siempre habrá más significado que extraer de las historias bíblicas, y ciertamente creo que esto es verdad.

Kolbe Times: Y podemos aprender mucho cuando no tenemos miedo de hacer preguntas, y cuando escuchamos a personas con perspectivas, tradiciones de fe y antecedentes diferentes a los nuestros.

Brian McLaren: Es uno de los mejores regalos, entrar en conversaciones como esa y compartir ideas. Y eso parece nuevo para muchos de nosotros, protestantes y católicos. Casi que hemos construido nuestra identidad religiosa al ponernos de acuerdo en todas las interpretaciones. Si dejáramos de definirnos por nuestras interpretaciones o creencias, tendríamos que definirnos a nosotros mismos de una manera nueva. Creo que lo que está sucediendo es que muchos de nosotros decimos que lo que realmente debería definirnos es que intentamos ser personas de amor. Estamos en el proceso de ser estudiantes en el camino del amor y eso nos une de una manera diferente. Y también abre la puerta a nuevos tipos de relaciones.

Kolbe Times: A menudo las personas acuden al diálogo interreligioso simplemente como una celebración de las maneras en que somos iguales. Nos hace sentir más cómodos, supongo. Pero probablemente también experimentemos un mayor crecimiento cuando exploremos nuestras diferencias, con una curiosidad genuina y respetuosa.

Brian McLaren: Coincido. Cada vez que menciono el diálogo interreligioso con mis amigos musulmanes, a menudo citan un versículo en el Corán donde Dios dice que nos hizo a todos diferentes para que tengamos curiosidad de entendernos. Es la idea de que nuestras diferencias deben inculcar e inspirar curiosidad, no juicio o condena.

Cuando me involucro en relaciones con mis amigos de diferentes credos, no vengo a convertirlos, aunque quiero compartir todos mis tesoros como cristiano con ellos. Y de manera similar, si tienen tesoros que quieren ofrecerme, lo acojo con satisfacción. Quiero unirme para poder trabajar codo a codo por el bien común, trayendo nuestros propios regalos con nosotros. Eso nos lleva de vuelta a tu pregunta sobre “organizar” la religión. Cuando estamos organizados para proteger nuestro propio territorio e incluso proclamar nuestra supremacía sobre otras religiones, eso hace posible cierto tipo de relación, pero es muy limitada y, a menudo, algo desagradable. Pero cuando nos organizamos para trabajar juntos por el bien común, porque creemos que el Espíritu de Dios nos está enviando al mundo para hacer justamente eso, entonces hace posible un tipo de relación muy, muy diferente. Y solo diré que, habiendo experimentado ambos en mi vida, es una relación mucho más rica y profunda.

Kolbe Times: Entonces, ¿qué te trae esperanza hoy?

Brian McLaren: Si puedo ser muy específico, esta mañana estaba limpiando mi escritorio, porque sigo acumulando tarjetas de presentación de mis viajes. Estoy constantemente viajando y hablando por todo el continente. Así que hoy estaba guardando estas tarjetas, y mientras lo hacía las miraba a cada una de ellas. Para mí fue un excelente recordatorio de todos estos grupos creativos y comunidades de fe, y del gran trabajo que están haciendo. Vemos mucho sobre personas religiosas haciendo muchas cosas horribles y diciendo muchas cosas inútiles y en algunos casos simplemente exasperantes, pero estos maravillosos cristianos y estas maravillosas congregaciones en todo el mundo están haciendo cosas creativas, innovadoras, amorosas y generativas. Eso me trajo mucha esperanza hoy.

Kolbe Times: Hay una sección en tu libro llamada “Tanto bien en el mundo”. Es una gran lista de las muchas cosas por las que debemos estar agradecidos. Estoy tan contento de que la hayas incluido.

Brian McLaren: Todos necesitamos recordarnos todo lo bueno que hay. Es fácil vivir de indignación en indignación. En cambio, creo que debemos aprender más y más a vivir de gratitud en gratitud.

Kolbe Times: Muy cierto. Muchas gracias por compartir tu tiempo y tus pensamientos con nosotros hoy.

Brian McLaren: Ha sido un completo placer. Gracias y sigan con la buena obra.

 

Fuente original:

http://www.kolbetimes.com/brian-mclaren/

Traducción: RSV

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