David Hayward: Cuando la libertad tiene cara de mujer (por David Gaitán para LCC)

David Hayward es uno de los caricaturistas críticos más importantes del cristianismo contemporáneo, sus dibujos se popularizan a diario a través de las redes sociales y publicaciones virtuales. Es más conocido como NakedPastor y desde ese seudónimo ha creado imágenes radiográficas de lo que ocurre en medio de muchas comunidades de fe en nuestros días.

Con un poco de humor y mucha reflexión, David se ha abierto paso en medio de la eclesiología angloparlante y en una menor proporción en la hispana. A través de su trabajo ha educado a cientos de personas alrededor del mundo, quienes gracias a sus dibujos, se han encontrado con la posibilidad de cuestionar su fe y se han acercado a un ejercicio espiritual más honesto y lleno de interrogantes.

Su historia es fascinante como particular y poco común, pues aunque hace parte de un grupo cada vez más creciente de ministros que deciden retirarse del pastorado para dedicarse a otros oficios a causa de la coherencia que buscan vivir al ser cuestionadas sus propias creencias, este tipo de fenómenos siguen siendo satanizados en medio de la ortodoxia evangélica.

Así, este exitoso pastor comenzó a sumergirse en el estudio profundo de las Escrituras, y desde entonces, su vida nunca fue la misma; ni en el ámbito personal, mucho menos el ministerial. Al lado de sus intentos por encontrar nuevas herramientas exegéticas que le permitieran desarrollar hermenéuticas bíblicas más elaboradas, se encontró con el mundo académico teológico y filosófico, lo cual lo llevó a enterarse de cosas maravillosas que le replantearon la mayoría de sus dogmas personales.

Así, el resultado final fue inevitable. Debía ser honesto y coherente con su acercamiento al Dios Bíblico y responder de manera responsable a la libertad que encontró en medio de las reflexiones teológicas que comenzaba a entender y a las lecturas escriturales tomando al Jesús histórico como referente interpretativo.

“Ángel”, una de las ilustraciones de “La Liberación de Sofía”

En ese caminar, escribe su libro La liberación de Sofía, el cual se ha lanzado recientemente en español y que es en últimas un álbum fotográfico de su propio proceso de libertad espiritual y lectura bíblica crítica. Esta obra tiene una belleza particular. Se compone de imágenes artísticas, pero no del NakedPastor, sino del mismo David; quien retrata de una manera muy humana y sentida los días que se pueden llegar a vivir en el camino hacia la libertad. Estas imágenes son tan bellas y profundas, que el lector puede llegar a quedar atrapado en ellas, experimentando un estado de reflexión que lo llevarán a encontrarse, o mejor, reencontrarse.

Los textos que las acompañan sólo son una excusa del artista para embellecer aún más su trabajo. En realidad la lectura de este libro de una manera libre y serena será un tesoro que reconfortará el alma de quien se acerque a él. Así que a propósito del lanzamiento de esta obra y atendiendo la invitación de La Conversación en Curso, hablé con Hayward sobre su experiencia alrededor de esto y lo que busca aportar al quehacer espiritual en nuestro idioma.

 

¿Se ha arrepentido en algún momento de haber dejado la vida eclesiástica y ministerial?

No sé bien a qué te refieres. Si tu pregunta se orienta a que si me arrepiento por dejar el pastorado y la iglesia, no. No lo hago. No lo he hecho y aún no siento que haya actuado mal de alguna manera. Ciertamente era hora de irme.

Siempre quise tener claridad acerca de cuándo sería el momento correcto para partir. Si la iglesia estuviera en peligro de sufrir debido a mí, entonces me iría. La cosa llegó a ese punto. Me di cuenta que yo había progresado tanto teológicamente, que ya no éramos compatibles como pastor y congregación. Era hora de salir.

Mi esposa Lisa y yo visitamos iglesias ocasionalmente, pero no somos miembros en ningún lado. No digo que nunca lo seremos, pero vemos difícil hallar una iglesia que abrace lo suficiente la diversidad como para incluir a personas teológicamente divergentes.

 

¿Por qué, si no hay comunidades que abracen dicha pluralidad o divergencia teológica, no comenzar una?

Esa es una muy buena pregunta. El asunto es que vivo en una ciudad bastante pequeña, y creé una reputación muy radical a mi alrededor. Entonces, no estoy seguro de que pueda ser atractivo para quienes me conocen por aquí.

Creo en la diversidad de comunidades, como aquella donde cualquiera pueda estar en donde sea que se encuentre en su etapa de fe, sin importar si piensa de sí mismo que es creyente, agnóstico o ateo.

¿Cómo esto podría funcionar en la práctica de manera local? No lo sé. Sin embargo, inicié una comunidad en línea de la que probablemente hayas oído, llamada “The Lasting Supper” [La Cena Eterna], que es tan diversa como acabo de describir. Hay más de 200 miembros, y parece marchar bien. Son de todo el mundo. No hay estructura, principio o final, o servicios o algo por el estilo. Así que, pienso que las comunidades en línea como esta satisfacen una necesidad. Desearía que tales agrupaciones pudieran reunirse localmente cara a cara, pero no estoy seguro de cómo podría lograrlo.

 

¿Cómo ha sido la construcción de NakedPastor desde el momento en que abandona el ministerio hasta hoy?

NakedPastor ha pasado por algunos cambios. Ahora que ya no soy un ministro y no pertenezco a una congregación, a la gente le confunde que yo use ese término, nakedpastor [pastordesnudo]. De hecho, a veces me pregunto si mi tiempo como él está llegando a su fin.

 

Generalmente cuando un cristiano se enfrenta a la palabra desnudo, lo asocia al sexo; ¿no teme usted a que esa asociación distraiga al lector del propósito de sus textos y caricaturas?

Aunque la palabra desnudo puede ser asociada con desnudez, en mi caso significa apertura, honestidad, autenticidad, y transparencia. Significa un pastor desnudando su alma para que otros puedan obtener una muestra de dentro de la vida real de un pastor en el ministerio.

 

¿El abandonar el ministerio pastoral lo llevó a abandonar también la fe?

En realidad, fue el cambio en mis creencias el que me guio a dejar el ministerio. Ahora, creo que los pastores deberían progresar en su fe y permitirse que esta pueda cambiar con el tiempo. Es a lo que llamo progreso o crecimiento espiritual.

Si consideramos “Las etapas de la fe” de Fowler, podemos concluir que la mayoría de las iglesias se sienten cómodas con sus miembros progresando hacia la etapa 3, pero no más allá. ¿Por qué? Porque al entrar en la etapa 4, surgen preguntas y las dudas. Este es un paso necesario en el crecimiento espiritual.

Pero por lo general no se proporciona espacio para los miembros que lo experimentan, esto es especialmente cierto cuando algún individuo en la comunidad debe aventurarse hacia la etapa 6, la cual Fowler llama “Universalizar la fe“. Yo sentí que mi transición fue natural y necesaria, pero no permitida dentro de la congregación de la que formaba parte.

 

¿Cuál es el Dios de David Hayward?

Creo que la mejor manera de entender esto es leer mi “Teoría – Z”. Puedes encontrarla aquí: https://nakedpastor.com/wp-content/uploads/2014/01/The-Z-Theory-PDF.pdf . Ahí hablo acerca de cómo aquello que llamamos “Dios”, es lenguaje, y que diferentes personas desde diferentes perspectivas usan diferentes expresiones lingüísticas para describir la misma realidad. Hay solo una, pero muchas aprehensiones de esta, e incluso más articulaciones.

 

¿Planea volver al ministerio? Tal vez no desde el tradicionalismo, pero quizá desde el progresismo

No, no tengo planes de volver al ministerio. En cambio, me esfuerzo para permitir que mi espiritualidad influya mi trabajo como dibujante, artista, escritor, orador y coach de vida.

 

¿De qué se tiene que liberar Sofía?

De cualquier cosa que la ate o la mantenga cautiva. Para mí, Sofía simboliza mi liberación de la religión y su comunidad. Pero también significa liberación de todo tipo de control sobre mi vida, y la liberación de mi propia independencia y libertad espiritual.

David Hayward con la portada de su libro recientemente traducido al español

 

¿Cuál ha sido la crítica más dolorosa con respecto al libro?

He recibido 2 críticas principales. Una es sobre que Sofía está desnuda. Esto ofende a algunas personas, a quienes les explico que la mujer debe ser vista como vulnerable y frágil, pero también fuerte y resistente. Su desnudez representa la exposición que tiene a los elementos y su coraje para proceder en su propia liberación hacia la independencia.

La otra crítica tiene que ver con que perciben el libro como que él se trata de filosofía de la Nueva Era. Realmente no me importa que etiqueta le ponga la gente. Lo que sí sé es que muchas personas, en su mayoría mujeres, me han contactado de manera privada para agradecerme por ella y el libro porque les ayudó a articular su propio viaje, dándoles el coraje para luchar por su liberación e independencia.

 

La liberación de Sofía está escrito en verso, ¿es un poema?

Es lo que yo llamaría “prosa poética”. Aparentemente, la traducción en español es aún más poética. Sin embargo, todavía tengo que escuchar los comentarios de los lectores de habla hispana.

 

Hay unas referencias en el libro sobre su esposa, e incluso la misma Sofía como su parte femenina interna, ¿de alguna manera proyecta usted a través de estas ideas algún tipo de homosexualidad?

Como afirmó Carl Jung, cada hombre tiene un aspecto femenino, llamado ánima, y ​​cada mujer tiene un aspecto masculino, llamado animus. Para mí, la historia de Sofía (que en griego es “sabiduría”) representa el aspecto femenino de mi viaje personal, interior; la liberación de mi alma.

Sé que los miembros de la comunidad LGBT también se identifican fuertemente con ella y esto me pone muy feliz. La Liberación de Sofía es una herramienta para el crecimiento espiritual, una especie de “El progreso del peregrino” moderno, psicológico – espiritual.

 

Ya le hemos conocido ampliamente sus críticas hacia la iglesia tradicional, ¿qué le criticaría a movimientos emergentes y progresistas cristianos actuales?

Mi principal preocupación sobre la iglesia es que esta necesita resistir la tentación de controlar a su gente. Desafortunadamente, no importa cuán ortodoxa, tradicional, liberal o progresiva sea, la posibilidad tentadora de controlar a sus personas se encuentra en todas partes en cada expresión cristiana y eclesial.

Aunque los movimientos emergentes y progresistas cristianos están modificando su teología y estilo, aún veo que permanece el mismo problema, la limitación de la libertad de su gente. No importa en cuan progresistas nos convirtamos, el verdadero y mejor progreso es confiar en que nuestra gente sea libre.

 

¿Qué es lo que más le gusta de Sofía?

Me gusta su tenacidad sobre todo. Ella no se rendirá. No será controlada nunca más. Ella vivirá su independencia espiritual, para disgusto de aquellos a quienes les encantaría controlarla o manejarla, especialmente los hombres.

 

¿Qué es lo que no tolera de Sofía?

No hay nada que no tolere de ella. No tengo más que respeto por Sofía. Ella es quien es, y la amo por eso.

 

¿Cree usted genuinamente en una reforma al cristianismo contemporáneo, o más bien le apuesta a que los movimientos reformistas de hoy devengan en una disidencia más del cristianismo?

Creo que la iglesia siempre será la iglesia, comprendida desde lo tradicional, hasta lo progresista. Sin embargo, creo que ella todavía necesita profetas, como siempre los ha necesitado. Sin embargo, el problema con los profetas es que nunca son realmente incluidos, sino que son exiliados para vivir en los márgenes y en el desierto.

 

¿Qué aporta la liberación de Sofía al proyecto reformador cristiano y mundial actual?

Desearía que más personas leyeran su historia y tomaran a Sofía como un ejemplo de lo que la gente necesita y desea profundamente. Si a las personas se les permitiera ser auténticas y libres en un contexto comunitario, creo que esto sería un cambio explosivo y poderoso bienvenido por mucha gente, especialmente por mujeres y jóvenes.

 

¿No teme que tanta deconstrucción del cristianismo en América Latina y Norte América termine en un ateísmo secular como ocurre en Europa?

No creo que tenga nada de malo ser ateo.  Pero sí creo que si a las personas se les permitiese progresar en su crecimiento espiritual, entonces su única opción no sería abandonar la iglesia y convertirse en ateos.

Si a la gente se le permitiera continuar creciendo, especialmente a través de las etapas más oscuras de la fe, hacia una más universalizadora, sin tener que dejar la iglesia para hacerlo, esto crearía una dinámica totalmente nueva y fructífera en la vida y la supervivencia eclesiástica. Pero realmente no veo que esto suceda a gran escala. Algunas iglesias aquí y allá lo permiten, pero la mayoría no lo harán porque las autoridades temen la convulsión de su ortodoxia y sus comunidades homogéneas.

Si se permitiera la diversidad en todos los sentidos; creencias, raza, género, sexualidad, edad, etc.; esto beneficiaría a la iglesia más que cualquier otra cosa. Pero nuevamente, esto solo ocurre raramente.

 

Por: David A Gaitán para LCC
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Facebook / @DavidGaitanR

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