El verso que vuela todo el techo

El verso que vuela todo el techo

Abróchense los cinturones de seguridad, amigos.

Es lo que está escrito en el primer capítulo de la carta del apóstol Pablo a los Efesios,

…él nos dio a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual Dios se propuso en Cristo, para ser puesto en efecto cuando los tiempos lleguen a su cumplimiento, para traer la unidad a todas las cosas en el cielo y en la tierra bajo Cristo.

Espera, ¿qué?

¿Traer unidad a todas las cosas?

¿Todas las cosas?

En primer lugar, entonces, un poco de griego para aquellos de ustedes que son detallistas.

La frase todas las cosas es la palabra pas en griego, y se traduce literalmente… todas las cosas. (Supongo que pensaste que iba a ser algo misterioso o profundo, en cambio es exactamente lo que parece ser…).

Un pequeño resumen: de acuerdo con Pablo, en este pasaje, Dios está haciendo algo, algo que involucra a todas las cosas, por medio de Cristo, porque esto le trae placer a Dios.

Dios es un buscador de placer.

Todo esto es de acuerdo al

placer de Dios.

Dios disfruta de esto, sea lo que sea.

Ahora, a lo que sea.

La frase utilizada para describir lo que Dios está haciendo en Cristo se traduce aquí como

para traer unidad

en otras traducciones es

para resumir

o

para recoger

o

recapitular

o

para llevar a un punto crítico.

La palabra en griego es anakephalaiossathai. Hagamos una pausa por un momento para apreciar el volumen total de esta palabra. Si utilizas esta palabra no estás perdiendo el tiempo. Este es en el único lugar que ocurre en la Biblia, y puedes aplastar a tus amigos en el Scrabble con ella.

Ana significa de nuevo,

Kephale significa cabeza,

así anakephalaiossathai es juntar las cosas de nuevo bajo una sola cabeza.

(La palabra también tiene conexiones con el mundo antiguo de las matemáticas, que describe lo que sucede cuando sumas varios números).

Dos puntos sobre esta palabra:

A veces, como has visto, esta palabra se traduce recapitular. Otra definición para recapitular es volver a contar. Hay una historia que ha sido contada de una cierta manera, desde una cierta perspectiva, a través de un determinado lente, pero entonces la cuentas de nuevo, la recapitulas, la cuentas de una manera diferente.

Cuando vuelves a contar una historia, no quitas las partes desagradables o los eventos desafortunados, los incluyes. Pero en el recuento, aparecen bajo una nueva luz. Son lo que son, y, sin embargo, cuando se los recuenta, adquieren un nuevo peso y significado.

¿Recuerdas cuando te fuiste de camping, llovió todo el tiempo, estabas empapado y luego al coche se le pinchó un neumático y los mapaches se metieron en tu comida…? (Inserta una historia similar aquí). Cuando cuentas esa historia años más tarde en alguna cena de celebración, lo haces con una sonrisa en tu cara y un gran broche de oro, hasta que todos alrededor de la mesa se están riendo a carcajadas.

Es una gran historia sobre EL PEOR VIAJE DE CAMPAMENTO QUE SE HAYA HECHO. ¿Te reías en el momento en que tu tienda de campaña estaba rota y llena de agua? ¿Estabas sonriendo cuando te diste cuenta que no tenías más ropa seca? ¿Disfrutabas de ese paseo a la conveniente tienda en medio del aguacero mientras lo hacías?

No.

Fue miserable.

Y, sin embargo, cuando vuelves a contar la historia años después, incluyes todos los detalles, porque todos ellos contribuyen a hacer una gran historia.

De hecho, acentúas las partes desagradables. No fue sólo una llovizna, fue un diluvio que incluyó perros y gatos. Lo de tu hermanita no fue solo un dolor de estómago a causa de los pasteles de Little Debbie que comió en la estación de servicio para desayunar, almorzar y cenar, nos cuentas como se la pasó lanzando trozos toda la noche en la carpa que estaba a punto de rasgarse.

Las que una vez fueron las peores partes de la historia, en tu narración, se convierten en los mejores momentos.

Ahora, de vuelta al verso.

Según Pablo, Dios está volviendo a contar… todo. Las desunidas, fracturadas y rotas piezas yacen dispersas por todo el lugar, y a Dios le da placer el llevar todo de nuevo a la unidad. En Cristo.

¿Todo ello?

¿Toda la historia?

¿Todo lo que cada ser humano ha hecho alguna vez?

¿Por qué Pablo utiliza esta palabra intencionalmente amplia? ¿Por qué incluye los cielos y la tierra?

¿Por qué no poner algunos límites?

¿Por qué no dijo las cosas religiosas… o las cosas cristianas… o las cosas redimidas…?

¿Por qué es tan descaradamente inclusivo?

¿Por qué es tan claro acerca de que nada se queda afuera de esta

anakephalaiossathai-ción que Dios está haciendo en el mundo y que le trae tanto placer?

Con estas preguntas en mente, observa lo que Pedro dice en Hechos capítulo 3

hasta que llegue el momento de la restauración de todas las cosas

y lo que Pablo escribe en Colosenses capítulo 1

a Dios le complació…

(ahí está esa palabra placer otra vez)

a través de Jesús para reconciliar consigo todas las cosas

(ahí está esa palabra pas de nuevo)

tanto las cosas que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz.

Y aquí está Jesús en Mateo capítulo 19

Ciertamente les aseguro que, en la renovación de todas las cosas…

¿Qué es esto?

¿De qué están hablando?

Restauración, reconciliación, renovación, anakephalaiossathai-ción,

ellos son constantes y persistentes en sus afirmaciones de que lo que Dios está haciendo en el mundo consiste en poner todo junto de nuevo como debe ser.

¿Tu corazón roto?

Todas las cosas.

¿Pobreza?

Todas las cosas.

¿Abuso?

Todas las cosas.

¿Racismo?

Todas las cosas.

¿Relaciones rotas?

Todas las cosas.

 

Todas las cosas.

Todas las cosas.

Todas las cosas.

Todas las cosas.

Todas las cosas.

 

De acuerdo con Pablo, esto es lo que le trae placer a Dios.

Esto es lo que Dios está haciendo en el mundo.

Esto es lo que Dios está haciendo ahora.

Rob Bell

Rob Bell

Autor, Conferencista.

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