El primer programa de The Rob Bell Show se trató de la cruz

El primer programa de The Rob Bell Show se trató de la cruz

Ayer por la noche, el muy esperado estreno de The Rob Bell Show salió al aire en OWN (Oprah Winfrey Network), y el público, los fans y los críticos, por fin tuvieron la oportunidad de ver como se vería la colaboración de Bell con Winfrey.

Y, tal vez como era de esperar, Bell sonó mucho a un pastor.

Para aquellos familiarizados con Bell, el espectáculo vino cargado con pretextos y razones para ser curiosos acerca de su mensaje: Bell una vez fue un pastor y autor muy popular en la comunidad evangélica. Pero después del lanzamiento de su libro Love Wins (El Amor Gana) ―el cual planteó grandes preguntas sobre la enseñanza de la Biblia sobre el infierno, y aparentemente sugirió que los conocimientos actuales sobre el castigo eterno podrían estar mal― se convirtió en uno de los pastores más polarizantes en la cultura cristiana. Finalmente, la controversia le llevó a dejar su iglesia en Michigan y trasladarse a California para perseguir una carrera en televisión.

Muchos líderes evangélicos se distanciaron públicamente de él (el famoso tuit de John Piper “Adiós, Rob Bell”), y Bell incluso fue calificado de hereje en algunos círculos cristianos. Pero no pasó mucho tiempo antes de que el ex pastor encontrara un nuevo público: los fans de Oprah. La reina del talk show lo hizo invitado en su programa Super Soul Sunday, y se convirtió en uno de los oradores en su tour nacional Life You Want. Muchos de sus críticos señalaron la alianza con Oprah ―quien es conocida por su alineación con una variedad de maestros de auto-ayuda y oradores new age― como aún más evidencia del aparente alejamiento de Bell de sus raíces bíblicamente conservadoras.

Pero hasta ayer por la noche, la crítica fue nivelada sin que nadie en realidad hubiera visto el espectáculo en el que estaba trabajando con su canal para crear.

Finalmente, ayer por la noche, el público tuvo la oportunidad de ver de qué se trataba este ―un bloque de una hora en horario estelar en el canal de Oprah― show: Y fue muy parecido a un sermón de domingo por la mañana.

El tema del primer episodio fue Colosenses 1:20 (que fue mostrado y leído en voz alta), en particular la idea de “la reconciliación de todas las cosas”. Bell utilizó pizarras y videos pre-grabados para enseñar una lección a un público en vivo acerca de cómo la idea se aplica a los propios pasados dolorosos de cada uno.

A los pocos minutos de comenzado el show, Bell entrevistó a dos individuos que utilizaron tragedias de su pasado para convertirse realmente en mejores personas y ayudar a los demás, como una manera de sacar a flote la idea de “adueñarse” de nuestro pasado ―errores y dolor incluidos―. El primer tercio del show fue bastante estándar, consejos de auto-ayuda y sin nada demasiado polémico. Pero, si has leído alguno de los libros más vendidos de Bell o visto alguna de sus enseñanzas del pasado, lo que hizo a continuación puede resultarte familiar.

En lugar de utilizar los testimonios y la idea de “adueñarse” de tu pasado como la base para una sesión de auto-terapia, Bell hizo una transición. El primer segmento del show fue revelado para que en realidad apuntara a una idea mucho más grande: la cruz.

Durante el segundo segmento, Bell cavó más en su ilustración discutiendo la cruz de Jesucristo, y por qué es la metáfora definitiva para “la reconciliación de todas las cosas”. Su mensaje fue simple: La cruz es un símbolo tan culturalmente perdurable porque es una representación de lo que Dios hizo por nosotros, para que la gente sea capaz de reconciliarse con su perfecto amor:

Las primeras personas que escribieron sobre esto, dijeron: “Esta cruz es un signo y un símbolo”. Es una demostración viviente de Dios reconciliando consigo mismo a todas las cosas. La historia es acerca de alguien que sufre lo peor que un ser humano puede soportar, y el dolor y el sufrimiento se convierten en el canal a través del cual el amor sanador de Dios fluye a toda la humanidad.

Francamente, no sonaban como las palabras de un hereje. Claro, puede ser fácil desmenuzar cada palabra que dijo o discutir los conceptos bíblicos más profundos de los que eligió no hablar, pero para un programa de entrevistas en horario estelar en una cadena de televisión no religiosa, fue lo más cercano a un sermón dominical que podrías escuchar.

Los críticos pueden señalar el hecho de que más allá de discutir cómo la cruz fue la demostración de cómo Dios desea reconciliarse con nosotros ―sanando el dolor y las heridas de nuestro pasado―, partes del espectáculo fueron teológicamente livianas. Otros elementos de la narrativa del Evangelio estuvieron ausentes (se habló poco del pecado, la oración, la idea de la salvación o del infierno). Pero, después de ver el episodio completo, tienes la impresión de que no estaba destinado a ser una enseñanza que lo abarcara todo en la teología cristiana. Se suponía que debía ser un punto de entrada al Evangelio, que dejara a los espectadores queriendo saber y buscar más acerca de Cristo, mediante la formulación de su sacrificio en una forma en la que fuese posible que no hubiesen pensado antes.

Hacia el final del espectáculo, durante una sesión preguntas y respuestas, Bell se refirió a la forma en que ha manejado a sus propios críticos, y a cómo él es “dueño” de su pasado. También insinuó que el espectáculo no estaba dirigido en realidad a sus críticos cristianos, estaba destinado a las personas que buscan respuestas. Su trabajo es señalarle a Cristo.

Un miembro de la audiencia preguntó cómo fue ser etiquetado como hereje por sus colegas cristianos tras la publicación de Love Wins. “¿Cómo traté con la controversia de Love Wins? ¡¿Hubo una controversia?! “, bromeó. “Nro. 1: No Googlees tu nombre”.

Aunque su respuesta dio a entender que la crítica de su propia comunidad lo molestó, sugirió que las personas que estuvieron entre sus críticos probablemente entonces no estuviesen entre su público destinado de todos modos:

Para ser honesto contigo, escribí un libro, que al parecer no a todo el mundo le gustó, llamado Love Wins, y al parecer algunas de las personas a las que no les gustó realmente lo leyeron […] Se produjo una alegría nuclear en mí […] Aquí está lo mejor de la crítica. En primer lugar, tienes que saber lo que estás haciendo […] Una gran cantidad de críticas es gente enojada de que tú hayas roto las reglas del golf, pero tú juegas al tenis. O sea, no trato de hacer eso. Así que, si estas molesto, entonces al parecer no era para ti.

Oportunamente, después de su enseñanza y las preguntas y respuestas, el show terminó ―como muchos servicios dominicales― con una bendición, cerrando con las siguientes palabras: “Que la gracia y paz de Dios sea con ustedes”.

Si pudieras ver de alguna manera el primer episodio en el vacío ―sin ningún conocimiento de los escritos anteriores de Bell, cuestiones teológicas o críticas― podrías suponer que el anfitrión era un pastor convencional intentando traer las enseñanzas de la Biblia a una audiencia de horario estelar de una manera en la que les fuese fácil identificarse.

Al igual que muchos maestros de renombre de la Biblia, las palabras de Bell serán constantemente examinadas. Pero ahora que es el anfitrión de un programa de televisión ―no el pastor de una iglesia― este hecho no pareciera molestarle. El Show de Rob Bell no fue hecho para responder a sus críticos: su primer episodio fue adaptado para guiar a las personas heridas en dirección a la cruz.

 

Fuente original:

http://www.relevantmagazine.com/culture/-rob-bell-show-premiere-was-about-cross

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