Cuando el establishment evangélico viene por ti

Cuando el establishment evangélico viene por ti

Eugene Peterson

Eugene Peterson descubrió, de manera dolorosa, que el establishment evangélico buscará destruir inmediatamente a cualquier persona que rompa con su comprensión de la ortodoxia en asuntos LGBT.

Nada de lo que haya hecho antes importó. Ninguna otra cosa que creyera importó.

Las armas se volvieron contra él, a toda prisa, como una coreografía de rechazo tan pública y dolorosa como fuese posible.

Esto ha ocurrido tantas veces en el pasado que lo verdaderamente asombroso de los acontecimientos de la semana pasada fue que el Rev. Peterson no anticipara de alguna manera lo que le sucedería:

  • Que LifeWay Christian Stores lo agregaría inmediatamente a su creciente lista de autores prohibidos;
  • Que la inquisición de blogueros publicaría respuestas a ello antes del desayuno;
  • Que su reputación se vería amenazada con la ruina en cuestión de horas, en la comunidad a la cual había servido durante décadas.

Esta es el arma de disuasión nuclear evangélica, y funciona muy bien la mayor parte del tiempo para someter a los que preguntones y ociosos.

Pero cuando falla, y alguien se pierde, los puñetazos de los antiguos amigos evangélicos son suficientes para hacer que a nadie más se le agite las rodillas.

  • Mira la antigua World Vision, que también fue sometida hace apenas unos años sobre el tema del matrimonio homosexual;
  • Mira los persistentes ataques a aquellos que no se sometieron, disidentes como Jen Hatmaker y Rachel Held Evans;
  • Mira a todos los pastores de que me dicen que anunciarían su propio cambio de corazón si no tuvieran que temer las consecuencias.

Si decides romper con esto tienes que estar preparado espiritualmente. Tienes que saber qué va a pasar. Tienes que calcular el costo antes de decir algo. Tienes que entender que los que están con las personas despreciadas y marginadas serán despreciados y marginados.

Tienes que darte cuenta de que cualquier abuso que sufras de las autoridades evangélicas no es nada comparado con el abuso que la gente LGBT ha sufrido de los pastores, maestros, padres y “amigos cristianos” todos los días de sus vidas.

Luego, todo tiene que conectarse con tu discipulado cristiano. Tienes que llegar a un lugar donde veas que ser abusado por las autoridades religiosas por estar en solidaridad con aquellos que se consideran impuros es exactamente lo que le sucedió a Jesús, aquel a quien te has comprometido a seguir, imitar y obedecer.

En mi nueva memoria, “Still Christian” [Todavía cristiano], cuento la historia de lo que me sucedió cuando publiqué mi libro de 2014, “Changing Our Mind” [Cambiando nuestra mente], el cual abogaba por la inclusión de los cristianos LGBT en la iglesia en los mismos términos que todos los demás. La memoria se publicará el 1 de septiembre. Aquí hay un extracto:

De los conservadores evangélicos como grupo, recibí rechazo. Mediante todos los medios de comunicación que existen: cartas anónimas por correo con un montón de viles materiales fotocopiados, furiosos correos electrónicos, mensajes en Facebook y mensajes directos, tweets, críticas, invitaciones a debate, explosivos ataques en Twitter cuando me rehusaba a debatir. A veces era indirecto. A menudo era un ataque ad hominem.

En cuestión de días, experimenté, primeramente: cancelaciones de las conferencias programadas. La Universidad de Hardin-Simmons, la Universidad de Campbellsville, el Seminario Vose en Perth, Australia, ni siquiera puedo recordarlos a todos…

El ritmo continuó. Las desilusiones continuaron, de hecho, algunas todavía continúan. En 2015, después de completar la monumental tarea de revisar “Kingdom Ethics” [Ética del Reino] con InterVarsity Press, recibí una llamada cortés del director editorial que me dijo que la editorial ya no sería capaz de participar en el libro, no por su nuevo contenido sobre temas LGBT, sino porque ahora yo era un autor problemático para que esta organización evangélica prototípica me publicara.

Pero un poco más tarde yo dije esto:

Ha sido un humilde honor estar tan a menudo en presencia de cristianos gays y excristianos expulsados de la iglesia en el nombre de la Biblia. Quienes me confiaron sus historias, y a veces su esperanza de un mejor futuro para la siguiente generación de niños gay, ha sido profundo. Mi sentido de la solidaridad con ellos solo se ha profundizado, mientras que mi resistencia al cristianismo condenador (y espectador) se ha intensificado. Por primera vez en mi vida, he llegado a una experiencia personal de lo que es tener toda la fuerza de la ortodoxia cristiana (blanca-heterosexual-masculina) usada contra ti. Ciertamente ha profundizado mi simpatía por otros que solo han tenido esa experiencia.

Hoy me gustaría mucho más estar con los cristianos LGBT rechazados que con aquellos que los rechazan. Por lo tanto, he entregado mi insignia de identificación evangélica y me he puesto a hacer precisamente eso.

Así que no te preocupes por mí, ni por la dura semana que Eugene Peterson tuvo. Preocúpate por estos chicos cristianos LGBT que siguen sufriendo estigma, rechazo e incluso desprecio en sus propios hogares, iglesias y escuelas cristianas. Preocúpate de lo que estos acontecimientos de la semana pasada le han enseñado.

 

Fuente original:

When the evangelical establishment comes after you

 

David Gushee

David Gushee

Eticista cristiano, Pensador.

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