Cuando despertamos a la vida

Cuando despertamos a la vida

“La vida es un concepto, no una realidad ”

Ferris Jabr

 

Felizmente, felizmente, felizmente, felizmente, la vida no es más que un sueño.

¿Qué significa estar vivo? ¿Es respirar? ¿Crecer? ¿Una sucesión constante de pensamientos, sentimientos o acciones? Los científicos no tienen una respuesta definitiva a la pregunta. Dicen que la vida es un proceso, no sólo una colección específica de materiales. Las bacterias, las plantas y los seres humanos, todos demuestran formas radicalmente diferentes de estar vivos. Así que la pregunta te regresa: ¿Cómo defines la vida? En muchos sentidos, la respuesta te definirá.

Para mí, hay una diferencia dramática entre desarrollarse y sólo sobrevivir: la vida abundante y la mera existencia. Ha habido momentos bajos en mi vida, cuando sentí que estaba muriendo lentamente, consumiéndome. Sí, tenía pulso, pero sentía mi potencial desperdiciado. La lucha por la belleza, la fuerza y la verdad me dejaron inactivo mientras me desvanecía en el grisáceo sin sentido del tedio del reloj. “El que no está ocupado naciendo está ocupado mueriendo”.

Esos momentos bajos contrastan fuertemente con los momentos en la vida cuando me siento vigorizado, realizado y lleno de esperanza. Esos son los momentos en los que despierto a la vida. Piensa un momento en el tiempo en el que te hayas sentido más plenamente vivo que nunca. Sientes una cierta chispa en el aire, como si el sol hubiera salido de detrás de las nubes y el corazón latiera por primera vez. Piensa de nuevo en tu primer beso o el primer día de clases. ¿Tienes las manos sudorosas? ¿Tu cuerpo tenso? ¿Tus ojos bien abiertos? ¿Los colores en el aire no se parecen a nada que hayas visto?

Supongo que de lo que estoy hablando aquí es de un elemento cualitativo de la vida, la vida abundante, no sólo pulso. Uno pensaría que esta alta calidad de vida se encuentra entre algunos afortunados, la gente apuesta y talentosa con algo de dinero para gastar. Irónicamente, esta abundancia de vida raramente se encuentra en los lugares donde uno esperaría encontrarla. La risa, la alegría, el propósito, la vocación, tiendo a encontrarlas en lugares inesperados.

Pienso en algunas de las personas más generosas que he conocido. He encontrado con mayor frecuencia que los pobres son mucho más generosos que los ricos. Y, lo mismo con la salud, dos amigos míos con la mejor disposición están luchando contra el cáncer. Y lo mismo ocurre con la perspectiva de los ciegos, o la sabiduría de los discapacitados mentalmente, el coraje de los débiles… la lista sigue y sigue. Mi amigo Jeremy no puede usar más sus piernas y, sin embargo, su espíritu indomable se niega a renunciar. Él surfea, escala montañas, participa en carreras de motos, todo ello sin el uso de sus piernas. Incluso en su silla de ruedas, mi amigo Jeremy tiene más movilidad, tracción e impulso que casi todos los que conozco. Vive la vida al máximo: sin agobiarse por los obstáculos y riesgos que lo rodean.

Porque la vida es una apuesta. Es un riesgo enorme entrar en este mundo, salir del vientre materno y respirar. Pero aquí estamos, apostadores. Los vivos. La amante, arriesgada y optimista comunidad de seres humanos, respirando este aire en algún lugar entre el útero y la tumba. Puede que tengamos nuestros ojos en el infinito, y, sin embargo, estamos ligados al tiempo presente. Nuestras vidas se encuentran sólo en este momento especifico, sólo en este presente momento del tiempo. Y en nuestra mortalidad, descubrimos que algunos de nuestros mejores momentos vienen solamente con un costo. Hay riesgo involucrado. Amar es el riesgo. Luchar por lo que uno cree es un riesgo. Atreverte a cambiarse a ti mismo o al mundo a tu alrededor, requiere un compromiso más allá del riesgo.

Todo el mundo tiene excusas, pero he encontrado que mis excusas son pésimas historias. Mis historias favoritas para contar son aquellas rellenas tanto con mis grandes éxitos como mis fracasos, risibles intentos para llegar a lugares simplemente más allá de mi alcance. Cuando despertamos a la vida, estamos extendiéndonos para llegar a ser más que lo fuimos. Cuando despertamos a la vida somos agradecidos por lo que tenemos. Cuando despertamos a la vida somos valientes en nuestro amor. Cuando despertamos a la vida ganamos una perspectiva que nos faltaba antes. Porque la vida es tanto una elección como un regalo, la buscamos y ella nos encuentra.

El sentido de la vida… Tal vez varíe para todos nosotros. Pero si el sentido de la vida no puede ser respondido por científicos o filósofos, entonces nos toca al resto de nosotros definir lo que significa estar vivo. Nosotros, los vivos, respondiendo a esa pregunta todos los días, no con nuestras palabras, sino con nuestras propias vidas. Permitámonos mostrarnos lo que significa la vida con nuestras acciones. Soñando, esperando y extendiéndonos, vivimos nuestras vidas en el presente, con los ojos abiertos y expectantes. ¿La vida es un sueño? Si lo es, es un sueño aún no realizado. Las profundidades de esta vida aún no se han encontrado. Los picos más altos, los confines. Tal vez abundante la vida abundante aún no ha ocurrido. ¿Cómo es despertar a la vida? Averigüémoslo.

 

Fuente original:

http://www.huffingtonpost.com/jon-foreman/when-we-come-alive_b_5793222.html

Jon Foreman

Jon Foreman

Músico, líder de Switchfoot.

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