Cristianismo desmitificado

Cristianismo desmitificado

El cristianismo como religión, la religión que nunca debería haber existido, se encuentra en un profundo proceso de deconstrucción. Desde hace rato las suposiciones sobre dogma y doctrina están siendo desafiadas, la asistencia a la iglesia está en declive, zonas geográficas enteras se han convertido en post-cristianas. Algunos quieren culpar de esta desaparición al rechazo de la Biblia como la Palabra de Dios. Algunos afirman que la humanidad es esclava de un diablo mítico. La realidad es que es el Evangelio mismo el que está deconstruyendo al cristianismo porque es el Evangelio el que tiene el poder de desmitificar nuestro concepto de Satanás y de Dios. Y éstos necesitan ser desmitificados.

Ya no podemos darnos el lujo de vivir en un mundo dominado por el sobrenaturalismo, como si la existencia humana fuese determinada por fuerzas externas a nosotros mismos. Es el Evangelio el que nos está obligando a examinarnos y asumir la responsabilidad de toda la angustia, el dolor y el tormento que vemos en la historia humana. Es el Evangelio el que nos hace humanos. Y este es el énfasis del Evangelio, que el Logos, el principio estructurador de la realidad, se hizo carne. El Dios no violento ha entrado en nuestro mundo violento y le hemos rechazado. Lo matamos en una cruz romana. Este Dios, al morir ofreció perdón, en la resurrección anunció “paz”, y al ascender tomó nuestra humanidad y le dio esperanza.

Aquellos que se apartan del Evangelio, hacia sí mismos, hacia la historia, hacia la metafísica, hacia los mundos más allá, siempre fracasaran en convertirse a las buenas noticias. Siempre fracasaran en ver que justificando y participando en la violencia, la retribución, la justicia y la venganza todavía están atrapados en la matrix que es el origen de toda la cultura y la religión humana: la violencia sagrada.

Los seguidores de Jesús son los que, habiendo tocado la Palabra de Vida, rechazan todas las formas y maneras de venganza y, positivamente, expresan perdón a los que les hacen daño, aman a los que los odian, y no imponen “códigos de santidad” como si hubieran sido dados por Dios.

 

http://www.patheos.com/blogs/christianityischanging/2015/04/christianity-demystified/

Michael Hardin

Michael Hardin

Teólogo, Director de Preaching Peace.

Deja un comentario