Bill O’Reilly y el musulmán que interpreta a Jesús

Bill O’Reilly y el musulmán que interpreta a Jesús

(CNN) Hace un año y medio, cuando salió la edición de Jesús de la actual serie de libros de Bill O’Reilly y Martin Dugard sobre las muertes de personas famosas, O’Reilly hizo un tour en los talk show para promocionar el libro.

En”60 Minutos” O’Reilly profesó que Killing Jesus (Asesinando a Jesús) no era un libro religioso. Era puramente histórico, dijo el presentador de Fox News. Dijo que investiga las circunstancias políticas que rodearon a la muerte más famosa de todos los tiempos.

Cuando se le preguntó por qué murió Jesús, O’Reilly dijo: “Él estaba molesto de que los judíos cobraran impuestos, sobrecargaran y extorsionaran a la gente”.

Jesús fue ejecutado, según O’Reilly, no por haber dicho ser Dios, sino por interrumpir el “flujo de dinero” de los impuestos para los romanos y los líderes del templo judío.

Como teólogo, debo decir que O’Reilly dio en el clavo.

La muerte de Jesús de Nazaret, al menos hablando históricamente, fue sólo una ignominiosa  ejecución más de un campesino judío en una larga línea de este tipo de ejecuciones. Un siglo antes de la muerte de Jesús, los romanos crucificaron a unos 6000 esclavos en las carreteras que conducían a Roma, poniendo fin a la Tercera Guerra Servil. Como Jesús, estos esclavos se levantaron contra el Imperio Romano y fueron derrotados rápidamente. La crucifixión era común.

La muerte de Jesús fue única debido a su importancia teológica y religiosa. Al menos eso es lo que sus primeros seguidores decidieron al reflexionar. Jesús no fue el Mesías que los hebreos habían anticipado. De hecho, él había hecho casi lo contrario de lo que se esperaba: predicó paz, vivió en relativa oscuridad y murió joven.

Jesús definitivamente fue un extraño, en esto O’Reilly y yo coincidimos.

Vivió en los confines del imperio, un no ciudadano con pocos derechos. Incluso su acento galileo era considerado rustico en la metrópolis de Jerusalén. Ya fuere la fuerza de ocupación romana o los poderosos líderes del templo, deben haber pensado: “Jesús no es como nosotros”.

Así que es gratamente sorprendente que la película para televisión basada en el libro de O’Reilly contara con un actor musulmán, Haaz Sleiman, como Jesús.

Sleiman se crió en Líbano. Es de destacado espesor y ancho de espaldas. Y robustamente hirsuto, justo lo opuesto al tenuemente barbudo Ted Neely del Jesucristo Superstar de mi juventud.

Hablando de Ted Neely, el sólo es uno más en una larga fila de Jesuses de ojos azules en arte y películas. Por mucho tiempo, los actores elegidos para interpretar a Jesús se han parecido más a O’Reilly y a mí que a un judaico. Sleiman es una bienvenida ruptura de esa tradición, pero algunas personas han expresado el disgusto con su contratación. Tener a un musulmán retratando al fundador del cristianismo, argumentan, es una ofensa.

Sleiman discrepa.

“Mi religión es inclusivista”, me dijo Sleiman, y él es un efectivo evangelista de esa religión. Él no se avergüenza de hablar de su relación con Dios, su respeto por las tres religiones abrahámicas ―el judaísmo, el cristianismo y el islam― y de la “belleza y la magnificencia de la humanidad”.

Para interpretar a Jesús, Sleiman dijo, que él simplemente se centró en la divinidad que cree que está disponible para todos los seres humanos, una divinidad de la que Jesús fue especialmente consciente.

Cuando Bill O’Reilly presenta a Jesús como un defensor de los bajos impuestos y un opositor del gran gobierno, no comete un pecado mortal. Hace lo que tantos han hecho antes: viendo en Jesús lo que quieren ver, y convirtiendo a Jesús en alguien que se ve, habla y piensa como ellos quieren que lo haga.

Así que tal vez la mejor cosa que los cristianos pueden hacer durante esta Semana Santa sea mirar a un musulmán interpretando a Jesús. En esa interpretación, podríamos recordar que el mismo Jesús no se parecía a la cultura dominante de su época, y practicaba una religión que los romanos no entendían o respetaban.

Vivimos en un tiempo inquieto entre cristianos y musulmanes, entre el cristianismo y el islam. Y no era tan diferente en el primer siglo.

Entonces, una oscura figura que fue poco comprendida predicó paz y murió una muerte sacrificial. Ahora, un actor musulmán lo trae de nuevo a la vida, y eso no es más escandaloso que la propia vida de Jesús.

 

Fuente original:

http://edition.cnn.com/2015/03/31/living/oreilly-muslim-jesus/index.html

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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