AMOR: Semana 1, día 3. Amando la presencia en el presente.

AMOR: Semana 1, día 3. Amando la presencia en el presente.

Ama a las personas incluso con sus pecados, porque esa es la apariencia del amor divino y es el mayor amor sobre la tierra. Ama a toda la creación de Dios, a todos y cada uno de los granos de arena. Ama cada hoja, cada rayo de la luz de Dios. Ama los animales, ama las plantas, ama todo. Si amas todo, percibirás el misterio de la divinidad en las cosas. Una vez que lo percibes, empezarás a comprender mejor cada día. Y llegarás por fin a amar a todo el mundo con un amor universal.

—Fyodor Dostoyevsky, Los Hermanos Karamazov

No podemos alcanzar la presencia de Dios porque ya estamos en la presencia de Dios. Lo que falta es percibirla. Poco advertimos que el amor de Dios nos mantiene vivos con cada respiración. Cuando respiramos otra vez, significa que Dios nos está escogiendo ahora y ahora y ahora. No tenemos nada que alcanzar o incluso aprender. Necesitamos, sin embargo, desaprender algunas cosas.

Volvernos consientes de la amorosa presencia de Dios en nuestras vidas, tenemos que aceptar que la cultura humana se encuentra en un masivo trance hipnótico. Somos sonámbulos. Todos los grandes maestros religiosos han reconocido que nosotros, los seres humanos, no vemos naturalmente, nos tienen que enseñar a ver. Jesús va más allá: “Si tu vista es sana, todo tu cuerpo está lleno de luz” (Lucas 11:34). El propósito de la religión es enseñarnos a ver y estar presentes en la realidad. Es por esto que Buda y Jesús dicen al unísono: “Estén despiertos”. Jesús habló acerca de “Permanecer alerta” (Mateo 25:13, Lucas 12:37, Marcos 13:33-37), y Buda significa “estoy despierto” en sánscrito.

La oración no se trata principalmente de decir palabras o tener pensamientos. Más bien de una postura. Es una manera de vivir en la Presencia, vivir en la consciencia de la Presencia, e incluso de disfrutar la Presencia. Lo contemplativo no es sólo la consciencia de la amorosa Presencia Divina, sino también confiar, permitirla y deleitarse en ella.

Todas las disciplinas espirituales tienen un propósito: Deshacerse de las ilusiones para que podamos estar presentes. Estas disciplinas existen para que podamos ver lo que es, cómo somos y lo que está sucediendo. Amor es lo que es. Es Dios, quien es amor, regalándose él mismo a cada momento como la realidad de nuestras vidas. Amor es quienes somos, porque fuimos creados a la imagen de Dios. Dios viviendo en nosotros, con nosotros y a través de nosotros como amor, es lo que está sucediendo.

Fuente original:
https://cac.org/loving-the-presence-in-the-present-2015-12-29/

Richard Rohr

Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

Deja un comentario