¿Adónde fue el Jesús resucitado?

¿Adónde fue el Jesús resucitado?

La Pregunta que Acecha de esta semana provino de Jason, y es una complicada:

Hola Tony, he estado leyendo tu serie Las Preguntas que Acechan desde hace un tiempo y pensé que me gustaría enviar una propia. Si he entendido lo que has escrito correctamente, tú, al igual yo, eres un cristiano mayormente materialista. Probablemente no existan las “almas”, la metafísica sea en gran parte especulación infundada, y el cielo e infierno parecen cada vez más conceptos abstractos que lugares reales.

 

Pero también, como yo, parece que todavía afirmas la muerte y resurrección corporal de Jesús, así como la mayoría si no todos de sus otros milagros. Siento un fuerte tirón hacia esa dirección, pero honestamente no sé cómo puedo vivir allí. Se siente como si transgrediera al afirmar lo milagroso y sin embargo denunciar toda la metafísica a su alrededor.

 

De todos los problemas que esto plantea, sin embargo, el que queda colgando es la resurrección de Jesús. Si su resurrección fue corporal y creemos eso, y sin embargo no creemos en otros “planos” de la existencia (un paraíso donde los espíritus y ángeles flotan alrededor como brillantes bombillas), entonces, ¿adónde fue el Jesús resucitado? Supongo que un problema similar surge con todos sus milagros, pero por alguna razón no me molestan tanto. Supongo que es porque tengo la resurrección en tan alta estima que la idea de negarla me molesta demasiado. Gracias, me gusta mucho tu trabajo, ―Jason.

Especialmente con todo lo que está pasado esta semana en el blog, responder a esta pregunta es intimidante. Permítanme comenzar dando un par de advertencias: 1) Honestamente nunca había examinado esta cuestión antes de la pregunta de Jason. Probablemente debería haberlo hecho, pero no lo hice. Así que mi respuesta será provisional, una primera grieta en una difícil pregunta. 2) Como tal, es probable que sea decepcionante para algunos. Parece que la presión es mayor de lo normal esta semana, ya que he profesado una vez más cuan central considero que es la resurrección material.

Jason, has hecho la pregunta exactamente de la manera correcta, creo. Yo también estoy preocupado por mi propia predisposición a aceptar los milagros de Jesús y su resurrección, sin embargo, albergo mis propias sospechas sobre toda la metafísica. Parece contradictorio, incluso desleal hacerlo. Sin embargo, ahí es donde actualmente me siento.

Al parecer, la mayoría de las personas caen a un lado o el otro de la cerca. Si los milagros no existen y las limitaciones físicas del universo no se rompen de forma rutinaria por Dios, entonces una resurrección material parecería ser una impensable excepción a estas reglas. Por otro lado, los que afirman que Jesús se levantó de alguna manera material, tienden a pensar que él fue a algún lugar en su ascensión. Raramente en la teología los cuernos de un dilema se muestran tan bruscamente.

Creo que esto no es Escila y Caribdis. No hay una “tercera vía” entre estos dos polos. Si la hubiese, supongo que sería algo como esto: Jesús volvió materialmente, caminaba y comía con sus discípulos; pero cuando “subió” se convirtió en espíritu puro y es como ahora existe. Eso no es muy satisfactorio.

Así que vamos a jugar un poco con algo que fue introducido en un comentario por Ric, una idea con la que he estado jugando.

La resurrección en la mañana de Pascua no tiene nada que ver ni con la revivificación del cuerpo de Jesús de Nazaret ni con la inmortalidad del alma o el logos que habitaba en él. En vez, la resurrección es la victoria de Dios, la creación de algo nuevo (Cristo) de algo viejo (Jesús). Es decir, la resurrección es esencialmente un acontecimiento escatológico, es una irrupción del futuro de Dios.

La clave de la resurrección es que es un evento sin analogía en la historia. Como tal, luchamos para encontrar metáforas para ello. No es como otras reanimaciones o revivificaciones. Tampoco es como frecuentes encuentros místicos o apariciones fantasmales. En cambio, los cristianos afirman que la resurrección es única en toda la historia. ¿En qué consiste esta singularidad?

Permíteme proponer que la resurrección de Jesús, no sólo que no tiene analogía en la historia, sino que es ontológicamente única. Quiero decir que, en la resurrección, Dios hace algo totalmente nuevo. (Aquí sería bueno desengañarnos a nosotros mismos del prefijo “re” en “resurrección”). Hay un anticipo de esto en la Transfiguración, en la que Moisés y Elías aparecen lado a lado con Jesús y Jesús mismo adquiere un rostro que parece de otro mundo frente a los discípulos. Pero ocurre de manera concluyente en la resurrección, cuando Dios inaugura una nueva ontología, una ontología en la que se supera a la muerte, y por lo tanto desconocida.

Piénsalo de esta manera: En la encarnación Dios mora en un ser humano en el curso de la historia. En la resurrección Cristo es una encarnación del futuro.

El Cristo resucitado es la ontología de lo que aún no es.

En la narración bíblica es moneda corriente el lenguaje de la anticipación que rodea a la resurrección. Incluso en su primera respuesta ante la tumba vacía, los discípulos quieren ir a Galilea para esperar, tienen la sensación de que algo escatológico está a punto de suceder. Más tarde, Pablo escribe que Cristo es la “primicia” y un “anticipo” de lo que está por venir.

Jason, aquí está mi respuesta a tu pregunta: Cuando Jesús de Nazaret fue resucitado como el Cristo Resucitado, vino desde el futuro de la promesa de Dios, y es adonde se fue a morar en la ascensión. A partir de ahí, Cristo nos está llamando, incluso jalándonos, hacia el hermoso y escatológico futuro de Dios. De este modo, Cristo sigue siendo el Mesías, incluso después de la resurrección. Él es la promesa de nuestro futuro, y su resurrección es una promesa de una nueva realidad ontológica que nos espera.

 

Fuente original:

http://tonyj.net/blog/2013/10/11/the-resurrected-jesus-did-not-go-somewhere-he-went-somewhen-questions-that-haunt/#sthash.05LFIOBG.dpbs

Tony Jones

Tony Jones

Teólogo, Autor.

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