09 ¡Santas herejías Batman! (Herejía)

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Hoy, la definición más simple que encontramos en los diversos diccionarios puede resumirse así: posición o idea contraria a las reglas establecidas.

¡Sí! Claramente los profetas, los grandes maestros de la humanidad, Jesús o el mismísimo Sócrates -entre otros- fueron los “herejes” de su tiempo.

Todos ellos eran partidarios de una idea divergente, tenían una manera alternativa de ver el mundo y sus relaciones. Por eso formaban o pertenecían a una secta en particular (secta al igual que herejía, en sus inicios, no tuvo una connotación negativa).

PREPARADOS, LISTOS: ¡CONTEXTO!

Entonces herejía, en el ámbito griego del siglo I, era hairesis. Término que refería a una escuela filosófica con opiniones específicas sobre: el universo, el hombre, la sociedad o la moral.

En el contexto judío, la palabra era MIN, refiriendo esta a una secta, partido o denominación religiosa. Hablamos en consecuencia de los ya conocidos fariseos, saduceos, esenios o nazarenos, entre otros (Hechos 5.17).

Había una inmensa diferencia teológica entre un fariseo y un saduceo, y, sin embargo, todos se consideraban judíos leales. De hecho, al principio de su conversión, Pablo de Tarso se había cambiado simplemente de hairesis, pasando de los fariseos al bando de los nazarenos. (1)

Sin embargo, esta palabra MIN o MINIM en plural, que los judíos utilizaron contra estos nazarenos -luego cristianos- recién aparece “homologada” hacia el siglo V d. C en el conocidísimo Talmud, comentario judío de numerosos volúmenes. Que contenía discusiones legales, parábolas, narraciones, tradiciones, costumbres, leyendas e historias edificantes de diversos rabinos que incitaban a la piedad. Comentarios y recopilaciones que abarcaban testimonios de hasta el siglo II d. C. (2)

EL HEREJE JESUS

Jesús, que no brotó de una palmera, no fue ajeno a su cultura. Emergió de un grupo social como todos los demás, como cualquier otro humano. Como tú y como yo.

De hecho, como bien dice el genial Antonio Piñero* en Los cristianismos derrotados “Jesús nunca quebrantó la ley de Moisés, sino que la interpretó a su manera como hicieron muchos otros rabinos de su época. Jesús sólo buscaba resaltar lo esencial y lo más profundo de esa Ley, de modo que su vigencia brillara con todo su esplendor y se pudiera poner en práctica con mayor intensidad y pureza”. O sea, humanicemos muchachos…

Entonces, al igual que su referente, Juan el Bautista, quien también predicaba sobre el Reino de Dios proponiendo un arrepentimiento radical; inició su propia escuela, ministerio, grupo, secta o partido. Armó el grupo y rockeó para toda la humanidad…

Y lo hizo de tal manera como nadie en la historia. El impacto social de sus ideas devino en un movimiento social-espiritual denominado nazarenos, posteriormente llamados despectivamente- “cristianos” y hasta a veces “paulinos” (tema para otro post).

Su rock teológico fue enfatizar los aspectos morales y humanitarios de su permanente marco de referencia: La ley judía.

Su prédica, su manera de vivir, su manera de movilizar a los “nadies” de su tiempo, provocó continuas alteraciones en el orden público. Su método de la otra mejilla puso en evidencia la naturalización social de la violencia.

Él y sus nazarenos, rápidamente se convirtieron en una amenaza para el sistema político y religioso de su tiempo.

¿CONCLUSIÓN?

Mediante persecución y terrorismo de estado, luego muerte de cruz, la violencia organizada procuró por medio de la exposición pública del martirio: que nadie quisiera seguir con esas ideas. Por eso el escándalo, por eso la tortura. Por eso la cruz, por eso el Gólgota.

Después de todo esto, ¿qué hereje de los suyos se animaría a seguir con estas ideas? Si hasta algunos ya lo comenzaban a negar…

Pero las semillas ya habían sido plantadas, en tierras imperfectas, pero con suficiente capacidad para germinar.

DEMONIZAR, ese verbo capaz de aniquilar la diferencia.

Siguiendo con la lectura que nos propone el profe Piñero, hacia el año 60/70 los judíos comenzaron a tildar a estos “Nazarenos” como un partido, secta o grupo (herejía) muy peligroso, alteradores de la sociedad. Cuestión que se refleja en Hechos 24:5.

Con el correr del tiempo estos nazarenos -en breve, cristianos- incorporarían el término herejía para referirse a los grupos que surgirían de ellos mismos. De manera que desde el inicio, de los ahora llamados cristianos, surgen diversas formas del cristianismo, cristianismos divergentes con otros puntos de vista al grupo inicial o mayoritario.

Finalmente, hacia el ocaso de los primeros apóstoles, el término herejía ya estaba haciendo referencia -casi por completo- al significado actual.

ATARDECER

Luego de todo esto, la institución, la política de Constantino, los concilios, los credos y los dogmas. El neoplatonismo, los papas, las investiduras, las cruzadas, el aristotelismo, el pecado original, las indulgencias, la reforma, el eterno fantasma de San Agustín siempre presente, Santo Tomás, San Anselmo y el invento de la sustitución penal (tema inminente en WTF), la contra reforma, los anglicanos, los pietistas, los padres peregrinos, los fundamentalistas evangélicos del norte y hoy: la inmensa América latina evangelical (y  de “yapa”, el reciente pseudo avivamiento “evangélico” en España).

Para que después de un laaaargo proceso, herejía pase a significar, cualquier doctrina contraria a las enseñanzas centrales de la fe cristiana, al dogma, a la tradición o la denominación; al manual del líder o al “avivamiento” de turno.

Todo resuelto, todo definido. Fin a las preguntas. Y a cualquier sedicioso, en nombre de Jesús: silencio, hoguera, exilio, guillotina o mejor –con mucha suerte- otra iglesia…

Lo que no saben leer de la historia es que las ideas siempre van a estar vivas a pesar de que se obstinen en silenciar a sus servidores.

Lo que olvidan entre tanto temor, es que quién motiva a la sedición, al cuestionamiento, a la constante defensa de los menos favorecidos, a resignificar los dogmas para que siempre estén al servicio de la humanidad, es el mismísimo Jesús. Sublime hereje de la humanidad.

Nos vemos en la próxima entrega.

Mucho PUNK TEOROCK PARA EL REINO.

 

Yoe De simone

 

MARCO TEÓRICO

González, Justo. Diccionario teológico, Clie. Barcelona 2010

Piñero, Antonio. Los cristianismos derrotados, EDAF, España, 2007.

(1) Piñero, Antonio. Los cristianismos derrotados, EDAF, España, 2007, Pág. 26

(2) Ibídem, Pág. 26-27

* Antonio Piñero, español, 1941, Dr. En filología, Lic. En Filosofía, traductor, especialista en cristianismo primitivo, judaísmo, Nuevo Testamento y en Apócrifos entre otros.

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