05 La locura automática

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Vamos a retomar esta serie. Para quienes no leyeron ninguno de los artículos anteriores, haremos un breve repaso acerca del objetivo, asi que hoy abordaremos un capitulo muy básico podría decirse. La idea, en realidad, es bastante sencilla.

Tomamos un preconcepto.

Luego lo destrozamos.

Bueno… OK., lo exponemos. Eso suena mejor, y en realidad es lo ideal, porque de eso se trata esta sección, de examinar algunas de esas cosas que durante tanto tiempo hemos dado por sentadas y reírnos de nosotros mismos. Reflexionar. Pensar. Meditar. Pero al final, reconocer que todos hemos sido parte del absurdo, en menor o mayor medida. Y el método que usaremos para llevar esto a cabo será la herejía, o sea, la herejía en su definición más vulgar, como cuando alguien usa esa palabra para referirse a “eso no está en la Biblia”.

Tomemos un ejemplo, uno bastante común, y partamos de ahí para re-lanzar esta serie: la Biblia es la palabra de Dios. ¿Quién no ha oído eso? ¿Quién puede oponerse a eso además de algún hijo de Satanás? Bueno… ahí vamos.

Por lo general, cuando alguno de nuestros amigos dice que la Biblia es la palabra de Dios se refiere a:

Génesis; Éxodo; Levítico; Números; Deuteronomio; Josué; Jueces; Rut; Samuel; I Reyes; II Reyes; Jeremías; I Crónicas; II Crónicas; Esdras; Nehemías; Ester; Job; Salmos; Proverbios; Eclesiastés; Cantar de los Cantares; Isaías; Jeremías; Lamentaciones; Ezequiel; Daniel; Oseas; Joel; Amós; Abdías; Jonás; Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías; Hageo; Zacarías; Malaquías; Mateo; Marcos; Lucas; Juan; Hechos; Romanos; I Corintios; II Corintios; Gálatas; Efesios; Filipenses; Colosenses; I Tesalonicenses; II Tesalonicenses; I Timoteo; II Timoteo; Tito; Filemón; Hebreos; Santiago; I Pedro; II Pedro; I Juan; II Juan; III Juan; Judas y Apocalipsis

¿No?

Y cuando uno le pregunta: ¿En qué te basas para decir eso?, responden de forma prácticamente automatica: porque la Biblia lo dice. Esto es más que suficiente para que cualquier mortal normal comience a rascarse la cabeza, pero nosotros no somos cualquier mortal normal, somos cristianoides J (bueno, o lo fuimos, el punto es que entendemos a la perfección de qué demonios están hablando) (y eso es lo más triste L).

Entonces, la cosa sería más o menos así, tomemos un libro de la Biblia al azar, por ejemplo, la III carta de Juan;

-¿es III de Juan palabra de Dios?

-Si

-¿Y en que te basas para decir eso?

-En que la Biblia lo dice.

-¿Ah sí, cómo?

-II Timoteo 3:16, Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia. (Por lo general este es el versículo por excelencia para realizar un jaque mate a todo argumento que ponga en duda que la Biblia, o sea los 66 libros, es la palabra de Dios).

-Pero… cuando el apóstol Pablo escribió II de Timoteo… el canon de los 66 libros aún no había sido compilado, y, es más, la carta de III de Juan aún no había sido escrita (entre III Juan y Timoteo hay como 20 años de diferencia), así como gran parte del Nuevo Testamento, ¿así que como es posible que Pablo se estuviese refiriendo a ese y otros libros que aún no existían? Es técnicamente imposible.

-Técnicamente, pero el Espíritu Santo ya sabía los libros que habrían de escribirse.

-Ehhh… ¿y cómo sabes que no faltaron compilar libros en todo caso?

-Porque si Dios permitió que esos fueran los libros, es porque es su voluntad.

-A ver, a ver. Entonces, tu afirmas que la Biblia, es decir:

Génesis; Éxodo; Levítico; Números; Deuteronomio; Josué; Jueces; Rut; Samuel; I Reyes; II Reyes; Jeremías; I Crónicas; II Crónicas; Esdras; Nehemías; Ester; Job; Salmos; Proverbios; Eclesiastés; Cantar de los Cantares; Isaías; Jeremías; Lamentaciones; Ezequiel; Daniel; Oseas; Joel; Amós; Abdías; Jonás; Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías; Hageo; Zacarías; Malaquías; Mateo; Marcos; Lucas; Juan; Hechos; Romanos; I Corintios; II Corintios; Gálatas; Efesios; Filipenses; Colosenses; I Tesalonicenses; II Tesalonicenses; I Timoteo; II Timoteo; Tito; Filemón; Hebreos; Santiago; I Pedro; II Pedro; I Juan; II Juan; III Juan; Judas y Apocalipsis

es la palabra de Dios, y para ello te basas en que uno de los libros compilados allí lo dice, o sea, la Biblia es la Palabra de Dios porque… la misma Biblia lo dice.

-Así es.

-Pero eso es un argumento circular.

-La fe siempre lo es. Empieza y termina en Dios. J

-OK. Déjamelo ponerlo de otra manera, entonces, ¿estás de acuerdo con quienes decidieron que esos libros (y algunos más) fueran parte de lo que hoy conocemos como la Biblia?

-Claro, sin duda fueron guiados por Dios.

-¿Y sabias que eso se decidió en un concilio católico?…

 

Como suelo decir. True story. A más de uno de ustedes le habrá pasado. Y al igual que yo, también habrán creído que este tipo de ida y vuelta podía tener un final feliz. No es así. La pelota siempre termina fuera de la cancha.

Ahora bien, lo importante, ¿alguna parte de la Biblia dice que

Génesis; Éxodo; Levítico; Números; Deuteronomio; Josué; Jueces; Rut; Samuel; I Reyes; II Reyes; Jeremías; I Crónicas; II Crónicas; Esdras; Nehemías; Ester; Job; Salmos; Proverbios; Eclesiastés; Cantar de los Cantares; Isaías; Jeremías; Lamentaciones; Ezequiel; Daniel; Oseas; Joel; Amós; Abdías; Jonás; Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías; Hageo; Zacarías; Malaquías; Mateo; Marcos; Lucas; Juan; Hechos; Romanos; I Corintios; II Corintios; Gálatas; Efesios; Filipenses; Colosenses; I Tesalonicenses; II Tesalonicenses; I Timoteo; II Timoteo; Tito; Filemón; Hebreos; Santiago; I Pedro; II Pedro; I Juan; II Juan; III Juan; Judas y Apocalipsis

son la palabra de Dios?

No. No lo dice. Claro que no. Así que si alguna vez has dicho que la Biblia se refiere a

Génesis; Éxodo; Levítico; Números; Deuteronomio; Josué; Jueces; Rut; Samuel; I Reyes; II Reyes; Jeremías; I Crónicas; II Crónicas; Esdras; Nehemías; Ester; Job; Salmos; Proverbios; Eclesiastés; Cantar de los Cantares; Isaías; Jeremías; Lamentaciones; Ezequiel; Daniel; Oseas; Joel; Amós; Abdías; Jonás; Miqueas; Nahúm; Habacuc; Sofonías; Hageo; Zacarías; Malaquías; Mateo; Marcos; Lucas; Juan; Hechos; Romanos; I Don Ramón; II Don Ramón; Gálatas; Efesios; Filipenses; Colosenses; I Tesalonicenses; II Tesalonicenses; I Timoteo; II Timoteo; Tito; Filemón; Hebreos; Santiago; I Pedro; II Pedro; I Juan; II Juan; III Juan; Judas o Apocalipsis

al decir que “toda Escritura es inspirada por Dios…”, eso es una herejía. Porque no está en la Biblia. Sin embargo, no significa que alguno de esos 66 libros no sea inspirado por Dios, que no sean palabra de Dios. El problema radica en creer que comprenden la total y única revelación de Dios, y en intentar defender esa idea con argumentos insostenibles y anti-bíblicos en sí mismos. Dios nos habla todos los días en todo momento y en todo lugar, una frase muy fácil de encontrar en muchas calcomanías cristianas, pero muy difícil de lograr que se pegue verdaderamente en nuestro corazón. Miramos, pero no vemos. Estamos convencidos de que el genio de la lámpara ahora tiene una nueva versión internacional, ya no es necesario frotar, con pronunciar los versículos adecuados una especie de magia eventualmente ocurrirá.

No es que la Biblia no sea la palabra de Dios.

Lo es.

No es que la Biblia no sea inspirada por Dios.

Lo es.

Pero no es el único recipiente de la voz divina.

Y sus autores no tienen la exclusividad del toque celestial.

Dios habló, habla y seguirá hablando. A través de Sócrates, del rey David, de Mateo y de Eduardo Galeano. De la historia de Adán y Eva, de la parábola de la moneda perdida y de una canción de U2.

Dios habla. Siempre.

Pero afirmar que sólo está limitado a 66 únicas maneras de hacerlo, sin duda, es totalmente una herejía.

¿Alguna vez has dicho que la Biblia dice que la Biblia es la palabra de Dios?

Yo también.

¿Ves? Todos somos herejes, de una u otra manera.

 

P.D.: Por cierto, ¿has notado que varias veces repetí los párrafos de Génesis; Éxodo; Levítico…? Bien, era una pequeña prueba/broma. Si te fijas con atención te darás cuenta de que, en el último de estos párrafos, luego del libro de Romanos, incluí las cartas súper apócrifas de I Don Ramón y II Don Ramón. Jajaja. Una tontería. Pero también una demostración de que muchas veces se nos escapan cosas que están justo enfrente nuestro. Muchas veces sólo miramos adonde creemos que se encuentra lo verdaderamente importante, y en el proceso nos perdemos pequeñas grandes sorpresas.

 

RSV

05 La locura automática

Dibujo: Jony López

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