04 Para siempre (casi tanto como una eternidad) Parte 2

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En el siglo I existía en las afueras de Jerusalén un lugar donde se incineraba la basura y los cadáveres de algunos animales y criminales. Este lugar era conocido como El Valle de Hinom, y en épocas antiguas había sido usado por los cananeos para realizar sacrificios humanos al dios Moloc; sacrificios que consistían mayormente en niños, si eran recién nacidos mejor, según se creía. Se dice que los sacerdotes de Moloc tocaban flautas y tambores mientras se realizaban los sacrificios para tratar de evitar que se escucharan los llantos de los infantes (sí, y esta es la versión “light”, investigando se pueden llegar a conocer detalles mucho más macabros de estos rituales particulares).

Este era un lugar horrible para la gente que vivía en el primer siglo en Jerusalén, tanto por su pasado como por su presente. Era un lugar donde la llama no se apagaba y los gusanos se hacían un festín con los cuerpos en estado de putrefacción que quedaban en la ladera del valle y no eran alcanzados por las llamas. Algunos dicen que se echaba azufre para estimular la combustión y otros para disimular los olores.

Así que, por ejemplo, cuando leemos en San Mateo 5:29 que Jesús dijo:

Sabéis que se dijo: No cometas adulterio. Pero yo os digo: El que mira con malos deseos a la mujer de otro, ya está adulterando con ella en el fondo de su corazón. Así que, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo lejos de ti. Más te vale perder una parte del cuerpo que ser arrojado entero a la Gehena.

…no es difícil darse cuenta lo familiar que esto habría sonado para la audiencia original de Jesús, ya que Gehena (que en muchas versiones de la Biblia se traduce como infierno) es la traducción griega del termino hebreo Ge Hinom, que literalmente significa…Valle de Hinom. Y ese fue el termino original al que Jesús se refirió.

Entonces, ¿Jesús no se estaba refiriendo a un castigo eterno después de la muerte?

Si tenemos en cuenta todos estos detalles, yo diría que no.

Pero siempre hemos sido enseñados que aquí Jesús estaba hablando claramente de que si pecamos y no tomamos las medidas necesarias para evitarlo y lo seguimos haciendo, nos iremos al infierno después de morir, a causa de nuestras propias acciones.

Sí, eso nos han enseñado. Y aunque creo en la mayoría de lo que esa afirmación dice, también creo que tomar ese pasaje de esa manera es forzar demasiado las cosas. ¿Qué quiero decir?

Que hay una interpretación que considero mucho más natural y que incluso toma con más respeto a las Escrituras. Déjame explicarlo sencillamente de otra manera:

Hagamos de cuenta, por unos segundos, que estás viviendo en los años 50 en los Estados Unidos, particularmente en la ciudad San Francisco, en el estado de California, y asistes a un acto donde el alcalde de la ciudad está dando un discurso y en un momento dado dice: “¡…aquellos que no cumplan la ley y sigan el camino del mal, serán aplastados por La Roca, y no tendrán escapatoria!”. El público estalla en aplausos, y tú también.

¿Que acaba de pasar?

Si eres un ciudadano local, no necesitas ninguna explicación, pero si eres un forastero recién llegado del otro lado del mundo, tal vez te vendría bien un poco de contexto para entender que “La Roca” era la manera en que se referían a la prisión de máxima seguridad conocida como Alcatraz en esa época.

Entonces, ¿puedes ver como al utilizar la palabra Gehena Jesús en realidad se estaba refiriendo a algo mucho más palpable, cercano y practico que la vida después de la muerte?

Jesús estaba dando la muy real advertencia de lo que puede causar el jugar con fuego y dejar crecer los malos deseos en la mente y el corazón.

Jesús -que obviamente al ser un rabino judío conocía la ley- sabía que el adulterio se pagaba con la muerte, pero el no solo se queda allí, continúa explayando su punto al decir: Así que, si tu ojo derecho es para ti ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo lejos de ti. Más te vale perder una parte del cuerpo que ser arrojado entero a la Gehena.

En cierta manera, es como si Jesús dijera el dicho popular “El que mal anda mal acaba”.

Esto no solo se trata de adulterio, se trata de lo que sea que te haga ir por el mal camino, si no lo controlas, podría hacerte acabar muy mal. Incluso como un criminal digno de muerte. ¿Y adonde se echaban los cadáveres de los criminales en el mundo judío del primer siglo?

Exactamente.

¿Puedes ver como Jesús habría estado hablando de algo mucho más simple relacionado con el aquí y ahora que con el mas allá? Algo tan familiar y cotidiano para la gente que lo estaba escuchando, pero tan espiritualmente real y profundo a la vez.

En la entrega anterior, resaltamos el significado que podría tener la frase “vida eterna” en Juan 3:16, y si lo contrastamos con esto de más arriba, así como con muchas otras palabras de Jesús en los Evangelios, el sentido global de todo el verso creo que adquiere una dimensión mucho mas orgánica y menos cargada de especulaciones. Es decir, ¿qué palabra usamos cuando vemos a algún joven sumergido en algún tipo de droga u otro vicio? ¿Qué metáforas empleamos para describir a esas personas que no logran salir a flote debido a sus propios errores?

Está perdido en el alcohol

Es un caso perdido

No vale la pena

Solo un milagro puede hacerlo volver en sí

Ha elegido ir por una senda oscura

Perdido

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en Él, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 3: 16

(En algunas traducciones se usa la palabra “perezca”, y muchas veces, cuando usamos esa palabra, lo hacemos como sinónimo de que algo se echó a perder, interesante ¿no?)

Nuestro corazón puede latir, pero aun así estar muertos.

Quizás el almanaque nos marque que es invierno, pero nuestra realidad sea un infierno.

Jesús nos salva de lo que necesitemos ser salvados. Jesús nos toma del brazo y nos tira con fuerza de vuelta hacia la luz. Nos muestra el camino. Nos dice que creamos en Él, para que volvamos a la vida, para que no nos perdamos, para que tengamos vida y que cada instante se nos haga eternamente pleno. Vida eterna.

Así que, para mí, esta interpretación tiene mucho más sentido que la que involucra un montón de cosas que el texto no dice; es mucho más real y menos forzada que aquellas que necesitan el conocimiento y la aceptación de otras doctrinas inventadas en la historia reciente.

Así que,

¿Infierno?

¿Cielo?

¿Más allá?

Sí, claro, esas son otras interpretaciones.

Pero antes no era visto de esa manera, y ahora también hay muchos otros que no lo ven así tampoco.

Y si ahora tú también lo ves de otra manera, si ahora esta perspectiva se siente mucho más real para ti también, y si te sientes mal porque hasta ayer lo veías de otra forma… no lo hagas, no te sientas mal, todos hemos venido cargando mucho equipaje, yo también antes lo veía relacionado a un Dios castigador, al infierno, y muchas cosas más…

¿Lo ves?

Todos somos herejes. De una u otra manera.

 

RSV

04 Para siempre casi tanto como una eternidad Parte 2

Dibujo: Jony López

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