11 Borrachos babilonios vs. niños espontáneos Parte 2

La semana pasada intenté mostrarles de qué manera en Daniel y Apocalipsis se encuentran fuertes referencias a las religiones desde la hipocresía, el sensacionalismo y el formalismo. Religiones de mucha mostración externa, pero poco reflexivas y con poca capacidad de introspección.

Les adelanté también, que en Apocalipsis se utiliza la imagen de una prostituta y de borracheras. Ahora bien, ¿qué tendrá que ver un contexto de tanto desorden como un prostíbulo lleno de ebriedad con una iglesia donde hay tanta preocupación por el orden moral? Justamente pareciera ser una sátira. Pareciera que Juan está diciendo: la religión farisaica es realmente una religión de desorden y corrupción moral. No tiene nada de pureza. Acompáñenme a explorar un poco…

De borracheras y prostitutas

El argumento principal de estos textos, según Jaques Doukhan y otros comentaristas, es que Babilonia en Daniel y Apocalipsis, hace referencia a estructuras eclesiásticas basadas en el poder del dinero y la violencia (de allí las alusiones a las bestias predatorias). Pero para situarnos en el texto, aquí está la referencia en torno a la prostituta:

“Uno de los siete ángeles… se acercó y me dijo: ‘Ven conmigo, y te mostraré la sentencia que recibirá la gran prostituta[1], que gobierna sobre muchas aguas. Los reyes del mundo cometieron adulterio con ella, y los que pertenecen a este mundo se emborracharon con el vino de su inmoralidad’” Apocalipsis 17: 1, 2 (NTV).

“Luego el ángel me dijo: ‘Las aguas donde la prostituta gobierna representan grandes multitudes de cada nación y lengua… La mujer que viste en la visión representa la gran ciudad que reina sobre los reyes del mundo’” Apocalipsis 17:15,18 (NTV).

Acá vemos como la prostituta representa un poder, ebrio de poder. Gobierna sobre grandes masas de gente, que está relacionado con lo que Babilonia representa (religión burocrática, represiva, autoritaria, como vimos en el capítulo anterior).

Ahora, presten atención a estos dos versículos:

“La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata y llevaba puestas hermosas joyas de oro, piedras preciosas y perlas… Tenía escrito en la frente un nombre misterioso: Babilonia la grande, madre de todas las prostitutas… Pude ver que estaba borracha, borracha de la sangre del pueblo santo de Dios, es decir los que testificaron de Jesús”.

Hay un ambiente de opulencia, éxito, vanagloria contra personas que… son perseguidas por hablar de Jesús. Apocalipsis dice que está ebria de la sangre de los santos…

¿Cuántos de nosotros hemos padecido la persecución religiosa dentro de nuestras propias iglesias por buscar un trato más justo, menos autoritario y más amoroso (que es dar testimonio-evidencia- de Jesús en realidad)?

La prostituta persigue a los santos, no siempre los mata literalmente. Pero todos nos hemos sentido morir un poco cuando el formalismo y el autoritarismo religioso nos ha perseguido en nuestras propias iglesias. El formalismo y el autoritarismo no se lleva bien con Jesús. La opulencia y el exitismo, no se lleva bien con Jesús. Una iglesia que se maneja por números y acumulación material, no se lleva bien con Jesús. Ni con sus seguidores.

A las religiones les interesa cada vez más la masividad. Los megacultos en estadios, la adoración corporativa. Que haya mucha gente. Mucha prosperidad económica, mucho. Que se bautice mucha gente, no importa cómo.  Eso no se lleva bien con Jesús.

 

Dragones vs. Santos: ¿Robots vs Artistas?

Jacques Doukhan sigue desarrollando las figuras de Apocalipsis de la siguiente manera:

“El pueblo de Dios y el pueblo del dragón se diferencias por sus acciones y sus actitudes. Los seguidores del dragón son como robots. Ni siquiera hablan. La bestia habla por ellos. Su mayor ocupación es material y económica, su objetivo es el éxito y el reconocimiento mundanos.

Por otro lado, los discípulos del Cordero lo siguen espontáneamente (Ap. 14:4) y entonan un ‘cántico nuevo’ (vers. 3). La creatividad de estos poetas/músicos va en contra de los cálculos tergiversados de los técnicos del éxito comercial y económico del dragón. La vida, la imaginación y la búsqueda de la aventura y el descubrimiento se enfrentan a la muerte y el aburrimiento de los conspiradores del éxito material”.[2]

Me da mucha esperanza leer estos párrafos. Siento que, en la lucha contra la hipocresía, la religión formal y el materialismo en las iglesias, no estoy sola. Muchos a través de la historia han derramado su sangre en pro de un conocimiento de Dios más libre, basado en la reflexión y el amor. No quiero servir un dios al que le fascina lo masivo, los brillos, el lujo y lo políticamente correcto. Quiero servir a un Dios que me pida adorarlo “en Espíritu y en verdad”, “Con el espíritu, pero también con el entendimiento”.

Después de todo, ¿qué es una prostituta? Alguien que entrega su cuerpo a cambio de dinero. De alguna manera para la concepción hebrea basada en que la sexualidad debe entregarse en un clima afectivo, es contrastante con algo que se entrega a cambio de dinero. De alguna manera el formalismo, el sensacionalismo y la teología de la prosperidad, ¿no prostituyen un poco la fe?[i][3]

La diferencia entre una esposa y una prostituta, es que una se entrega de manera pura (no porque sea virgen sino desde la pureza de motivos) y la otra se entrega de manera espuria, por interés económico. Las prostitutas se entregan con fingimientos y alabando el ego del cliente.

¿No les suenan estas características parecidas a las adoraciones que vemos en la mayor parte de las iglesias? Exaltando el ego, pensando en el dinero y el éxito. Vestidos de púrpura y lujo, en un ritualismo que no parece sincero. La súplica de Apocalipsis, sería lo que Pablo llamaba “un amor sin fingimiento, en espíritu y en verdad”. Amor sincero… tan simple y tan difícil de entender al mismo tiempo.

 

“Padre, perdónalos… están tan borrachos que no saben lo que hacen”

Y hay una característica más que me resuena mucho de la prostituta de Apocalipsis: emborracha a la gente. Y yo no sé a ustedes, pero a mí me hace mucho sentido desde lo simbólico. La gente que está tanto en el sensacionalismo sentimentalista como fascinada por las formas y el poder, está obnubilada, hechizada, alienada. Dicen cosas que no son coherentes y están como aturdidos, sólo pueden ver las formas, la caja, la imagen. Existe muy poca posibilidad de reflexión en ellos. Esto es terrible. Repito: esto es terrible.

Ni siquiera pueden ver que están borrachos de sangre de inocentes. Inocentes que fueron puestos ahí para hacerlos reflexionar: los seguidores de Jesús. Los seguidores del Amor. Esto es terrible… miles de veces he sentido que las dirigencias religiosas ni siquiera son conscientes del daño que causan a los inocentes. Están enceguecidos (otra metáfora de Apocalipsis) …

Pero…

 

Esperanza para los borrachos, esperanza para los burócratas: Amor

Todos los días decidimos. Todos los días se juega en nuestra vida la misma tensión. A mí entender el mundo se divide en dos clases de personas: aquellas cuya principal motivación es el amor y aquella cuya principal motivación es el miedo (ver número anterior de la columna).

Quienes se encuentran motivados por el amor siempre son revolucionarios. En un mundo donde la opresión, el autoritarismo y el dominio son la regla, la gente que ama se escandaliza. Simplemente, no puede quedar impasible. Estos son a quienes Apocalipsis llama santos: gente que es espontánea, creativa, que busca el bien y el amor. Pero es gente que disrrumpe, porque el orden natural en nuestro mundo está mal. Y particularmente, el orden en nuestras iglesias protestantes, está mal. Necesitamos crecer en muchos aspectos. Probablemente estos santos creativos y revolucionarios sean perseguidos, por ello mismo. Porque a la estructura de la prostitución económica y exitista, no se la mueve sin pagar un alto precio por ello (pregúntenle a Jesús, si no).

Quienes se encuentran motivados por el miedo, por el contrario, siempre intentan conservar las formas. “No vaya a ser que Dios se enoje”, “no vaya a ser que hagamos las cosas mal”, “no vayamos a cometer una inmoralidad”. La psicoanalista Julia Kristeva tiene una frase interesante para describir un fenómeno similar: “Lo que inaugura el siglo XX es matar sin ser llamado asesino. Los nazis no eran asesinos, eran burócratas”. Obedecer órdenes para cumplir un régimen nos vuelve robots, y nos vuelve plausibles se sostener sistemas autoritarios. Nos pone en situación acrítica.

Lo peor de todo, es que, según Jesús, el cambio es sobrenatural. No hay esperanza en nosotros mismos, a menos que el Espíritu de amor, que habitó en Jesús, habite en nosotros. Sin el Espíritu nos convertiremos fácilmente en autómatas. Con el Espíritu seremos niños espontáneos y creativos que cambian el mundo (un creativo es un niño que ha sobrevivido). Hay esperanza para los burócratas también:

“En esa clase de amor no hay temor, porque el amor perfecto expulsa todo temor. Si tenemos miedo es por temor al castigo, y esto muestra que no hemos experimentado plenamente el perfecto amor de Dios” 1 Juan 5:21 (NTV).

Si has descubierto que eres un burócrata, estás en buen camino.  Jesús, la religión de un Dios-Amor, es la única que puede quitarte el miedo.

La presencia de Dios en nuestras vidas determinará si somos niños espontáneos y creativos que adoran en Espíritu y en Verdad (con el espíritu y también con el entendimiento) o borrachos sensacionalistas que están fascinados con el poder de las estructuras eclesiásticas.

Ojalá el Espíritu more en todos nuestros corazones, para que podamos cambiar las iglesias… y el mundo.

 

Ivka Itzak

 

Bibliografía

  • Doukhan, Jacques, “Secretos de Daniel”, ACES, Buenos Aires
  • Doukhan, Jacques, “Secretos de Apocalipsis”, ACES, Buenos Aires

 

[1] Una aclaración: las figuras propuestas en Daniel y Apocalipsis son alegóricas.  Así como cuando habla de 144000 personas vírgenes, no propone el celibato, no hay una intención peyorativa para las prostitutas como personas. Más adelante se explica que se refiere a una adoración prostituida, dinero versus una adoración de corazón. No pretendo con este artículo tomar una posición condenatoria ni agresiva hacia las trabajadoras sexuales. Las trabajadoras sexuales, son simplemente gente que está buscando sobrevivir de una manera digna, y a veces esa es la manera más digna que encuentran. Lejos de señalarlas, trato de explicar la intención del texto. Sí creo que en un mundo ideal la prostitución no existiría, pero eso es tema para otro día.

[2]“Secretos de Apocalipsis”, pág. 132

[3] Ídem referencia 1

 

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