01 Sobre úteros cerrados y castraciones (Parte 1)

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Las religiones organizadas se han caracterizado a lo largo de los últimos siglos por la cultura del éxito. A cualquier costo. El éxito en la ganancia de almas, el éxito en civilizar salvajes, la teología de la prosperidad.

Cada vez que se abordan los fracasos bíblicos se los ve como un medio para lograr ese mismo éxito. La historia de José es el paradigma de la mayor parte de las religiones monoteístas. No se trata en el fondo, de otra cosa que una historia de self-made-men (meritócratas), pintados con algo de religiosidad.

Pero… ¿es este el espíritu detrás de los textos hebreos pre y pos cristianos a los que llamamos Biblia? ¿Este es el mensaje detrás de siglos de escritura? ¿Pórtate bien, que al final te irá bien? Pues, a mí, me parece leer algo mucho más interesante que eso.

 

Mensajes de Infertilidad y Desierto

Los que somos lectores ávidos, odiamos leer la Biblia versículo por versículo. Nos gusta ver el todo. Queremos saber de qué va la cosa.

Tomando este eje de lectura, luego de haber leído muchos libros del Tanaj o Antiguo Testamento, hay cosas que saltan a la vista como si se tratase de un libro infantil donde resaltan ciertas figuras en tres dimensiones, mientras el contexto del paisaje está en dos.

Algo que queda claro, un eje que se puede leer horizontalmente a través del Tanaj, es la cuestión de la adoración. Los más tradicionales, dirán que se trata de la adoración del Dios verdadero y único, frente al politeísmo. Y de alguna manera es cierto. El famoso rezo de la Shemá: “Oye Israel, Adonaí nuestro Dios, Adonaí uno es”. Casi como un mantra mágico (aunque nos cueste reconocerlo, era una cultura mágica, probablemente así lo veían en esa época).

Pero, en mi opinión esa es una lectura algo estrecha. El contexto cultural con el que se leyeron estos primeros escritos sagrados, apuntaba a conceptos mucho más amplios, de acuerdo a mi interpretación.

Ahora bien, en este tema de la adoración, la revolución que causa el concepto del Dios de los Hebreos, no es menor. Según Freud, en uno de los libros que más ofende a la gente religiosa, “Moisés y la religión monoteísta”, existen muchos impactos positivos de la cultura hebrea en la época.

Si me permiten una pausa para una aclaración, es interesante que las discusiones entre psicoanalistas y religiosos parecen ser conversaciones entre sordos. Los psicoanalistas —y no estoy hablando de Freud— le faltan el respeto a los textos bíblicos sin estudiar ni saber nada acerca de los idiomas originales, los contextos culturales y etcéteras. Y los religiosos le faltan el respeto a Freud acusándolo de blasfemo y pervertido sexual sin haber estudiado su obra en profundidad, ni el contexto en el cual escribió.

Dicho esto, continúo.

Según el libro ya mencionado, la adoración hebrea impacta de manera significativa en la concepción de lo concreto y lo abstracto. En una cultura mágica, animista y concreta, empiezan a crearse conceptos abstractos. Hoy en día sabemos que tiene muchas inexactitudes históricas y datos, que mediante la arqueología se han mostrado ser muy inexactos. Pero la idea general de Freud acerca de la abstracción es brillante, y muy bíblica, por cierto.

Según él, la humanidad pudo avanzar hacia el ateísmo, sólo gracias al paso a través de la concepción de un dios invisible, mediante la abstracción de un dios que se escucha, pero no se ve. Eso fue una revolución en cuanto a la manera de entender la realidad. Empezó allí a hablarse de valores y principios de vida como conceptos abstractos y se empezó a desligar la moral de un mero capricho de los dioses.

Más allá de que seamos ateos como Freud o no, debemos reconocer que la adoración hebrea, tiene un impacto significativo en la cultura mundial de la antigüedad, y también en la actual.

Ahora bien, con este dato en mente, y creamos en la inspiración divina literal o no, avancemos hacia nuestra lectura de los libros del Tanaj. Es interesante que parece haber una tensión constante entre dos líneas de pensamiento. Esto se repite en casi todos los libros.

  Adoración Idolátrica Adoración Monoteísta
1 Concreta Abstracta
2 Contextos de Verdor Contextos de Desierto
3 Sacerdotisas Prostitutas Sagradas Mujeres Estériles en toda la línea mesiánica
4 Lógicas fálicas, cuantitativas Circuncisión, lógicas cualitativas

Habiendo ya desarrollado el primer punto, proseguiré.

 

Contextos de Verdor

Si bien la Biblia empieza hablando de los verdores de la creación, bien pronto los verdores se transforman en sinónimos de exitismo

Abel, lleva un corderito para el sacrificio (en otro artículo hablaré de esta figura polisémica, es muy interesante), y Caín lleva el esplendor de una cosecha. Este vegetarianismo aparente, va de otra cosa.

Es una adoración concreta, no hay un símbolo como en el caso del cordero. Hay un mostrar cuán exitoso se es.

Luego de eso, en libros posteriores, proliferan los cultos a las deidades de la fertilidad. Debajo de árboles verdes. Lo que importa en los cultos son los frutos, las cosechas. Se busca la garantía de los dioses. Y no por cualquier medio. Sino por las expresiones máximas del eros y el tánatos: orgías y sacrificios humanos.

Es en este contexto en el que Dios le dice a Abraham que salga a vagar por el desierto. Es en este contexto en el que Dios le pide a Israel que vaya al desierto a adorarle.

El peregrinaje de Israel fue a través del desierto, siendo nómades. Es curioso que Oseas, marca la vuelta a la intimidad con su mujer prostituta, como la vuelta al desierto, así como Israel luego de su idolatría en Egipto, se volvía hacia Dios en el desierto (Oseas 2:14).

Y es que justamente, todo el Tanaj es un grito contra el exitismo, contra las garantías supuestas del tener y el acumular.

Batallas que se ganan con pocos hombres (Gedeón), batallas que se ganan cantando (Josafat). Un Dios que no quiere gobiernos monárquicos centralizados, porque no quiere la acumulación de bienes y la explotación del pueblo, que significaban el hecho de tener un rey. El Dios de los hebreos, inclusive se enoja porque David intenta censar al pueblo. Este hecho que parece tan loco para nuestras mentes occidentales acostumbradas a las estadísticas, no es menor. Es otra refrenda a las garantías cuantitativas.

 

Metáforas genitales

Entonces encontramos dos hechos curiosos, que, si los leemos de acuerdo a las interpretaciones psicoanalíticas, son muy interesantes: circuncisiones y esterilidad.

Estas figuras que parecen algo grotescas a primera vista, hablan de salirse de lo que Lacan llamó las “lógicas fálicas”. Las lógicas de la cantidad. Las lógicas “peneanas” de lo que se puede medir, de quién la tiene “más grande”.

Por todo el mundo proliferan los obeliscos como símbolo de la grandeza, haciendo obvia referencia a esta figura. De hecho, el primer edificio en cumplir esta lógica, parece haber sido justamente, la torre de Babel.

En este contexto en el que todo el mundo quiere tenerla más grande, el Dios hebreo, pide circuncisiones. Pequeñas castraciones.  Si bien se sabe que también otros pueblos la practicaban, tenemos que reconocer que, para una cultura de la acumulación y la grandeza, es algo bastante revolucionario.

¿Habrá sido la circuncisión algo a lo que se le atribuía connotaciones mágicas? No lo sabemos. Sin embargo, leída en el contexto de los símbolos culturales de la época parece apuntar claramente a un proyecto en que las lógicas de la competencia disminuyeran.

¿Y qué en cuanto a las mujeres estériles de toda la línea mesiánica? Si nos situamos en el contexto sociocultural de la época podemos percibir claramente una refrenda contra las garantías. Tener hijos era una garantía de jubilación. No existían sistemas de salud ni ningún otro mecanismo al que se pudiera apelar para el cuidado de los ancianos. Por lo tanto, si uno tenía hijos, era más probable que tuviese una vejez sin sobresaltos y una vida más larga.

La cantidad de hijos, también entraba en las lógicas fálicas. De hecho, Freud parece haberlo captado así cuando dijo que inconscientemente existía la ecuación pene-hijos-dinero. La lógica del tener, del poseer. Las lógicas obsesivas de las supuestas garantías.


Conclusiones

Contrariamente a lo que muestran las lógicas con las que el mundo occidental, y en particular el mundo protestante parece regirse, el Tanaj o Antiguo Testamento narra una tradición contraria a las garantías del éxito. Se prometen bendiciones materiales, pero se privilegian la fe, la generosidad, el afecto, y la vida comunitaria pacífica.

Cada uno decide en esta vida si privilegiar los valores abstractos de esta cultura o regirse por medio de lógicas cuantitativas. ¿Habrán seguido los discípulos del Mesías cristiano con estas tradiciones? Los espero en la segunda parte.

 

Ivka Itzak

 

Bibliografía utilizada

  • Freud, Sigmund, Obras Completas, Tomo XXIII “Moisés y la Religión Monoteísta”, Amorroutu
  • Fromm, Erich. “Ser y Tener”, FONDO DE CULTURA Buenos Aires
  • Lacan, Jaques. “Seminario XIV”, Paidós, Buenos Aires
  • White, Elena. “Patriarcas y Profetas”, ACES, Buenos Aires
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