Michael Hardin: Una vida impulsada por Jesús (entrevista exclusiva para LCC)

entrevistas_blue

Primero, muchas gracias por tomarte el tiempo de responder nuestras preguntas Michael. Lo apreciamos mucho.

 

LCC: Para las personas de América Latina y España que aún no te conocen, ¿quién es Michael Hardin y a que se dedica?

MH: Soy el director ejecutivo de Preaching Peace (Predicando la Paz) cuya misión es enseñar a la iglesia y al mundo la visión pacifica de Jesús. Escribo libros, dirijo grupos de estudios bíblicos, y viajo hablando en iglesias, universidades y seminarios. Tengo un sitio en internet, el cual tiene miles de páginas de comentarios bíblicos, ensayos teológicos, videos y podcasts (¡gratuitos!). El sitio es www.preachingpeace.org. Todos mis libros están disponibles en Amazon.com. Además, tengo una página de Facebook donde abordo la actual cultura cristiana “enferma” en América, aunque no es para tímidos. Mi Twitter es @peace_theology.

 

LCC: Hay algo que tú llamas “los 4 pilares del evangelicalismo”, ¿podrías explicarnos un poco acerca de ellos y cómo funcionan?

MH: Los 4 pilares del evangelicalismo son la inerrancia/infalibilidad, la expiación sustitutiva (sustitución penal), la doctrina del infierno y la justificación de la violencia. Están entrelazadas; desenmarañar una es desenmarañar las implicaciones de las otras tres. Cada una de ellas depende de una lectura bíblica desde la perspectiva de una comunidad que se ve a sí misma como favorita de Dios. Todos ellos dependen de una visión de Dios que no es trinitaria, sino que divide a Dios en diferentes atributos o dispensaciones. En esa teología, Dios tiene la cara de Jano (dos caras).

El evangelicalismo es un pequeño paso de la reforma, y no uno muy bueno. En mi país, ha fomentado el abuso de grupos de personas, justificado la tortura y la guerra, manteniendo a millones esclavizados con doctrinas que asolan familias y a la propia imagen. ¿Puede ser salvada? No lo creo. Por otro lado, hay mucho en la teología evangélica que si uno extrae con cuidado puede ser útil para construir una teología para el siglo XXI que sea sanadora, redentora, y, sobre todo, fiel al evangelio como Jesús, Pablo y el escritor del cuarto evangelio (Juan) lo entendieron y proclamaron.

 

LCC: Aquí, libros como los de Brian McLaren, Tony Jones y Rob Bell inclusive, son censurados, por lo tanto, es muy difícil introducir alguna otra perspectiva fuera de esos 4 pilares que mencionas. Es visto casi como una herejía. ¿Qué consejo puedes darnos para poner sobre la mesa algunas de esas perspectivas como las que tu propones?

MH: Es triste pensar que el pensamiento libre sea anatema en las iglesias evangélicas. Una iglesia que busca controlar a sus miembros no es una iglesia cristiana del Jesús que vino a liberarnos, no a atarnos a doctrinas y reglas. En mi trabajo, soy muy cuidadoso de asegurarme que la teología que escribo se encuentre en línea con el Concilio de Nicea y por lo tanto sea ortodoxa. Sin embargo, la tradición evangélica, la cual se ve a sí misma como ortodoxa, en realidad no lo es, y ha desplazado la revelación central de Dios en Jesucristo con una teoría sobre la Biblia. Esa teoría de la Biblia, conocida como “inspiración de las escrituras”, en realidad no es una teoría, sino un sutil método de interpretación en donde la Biblia es vista como un gran rompecabezas, excepto que no hay una caja con una imagen de referencia que muestre que es lo que se está armando. No es de extrañar que el cristianismo protestante tenga más de 40000 denominaciones.

Uno de los aspectos beneficiosos de nuestro mundo es internet, la cual le permite a la gente descubrir que la interpretación de la Biblia que ellos afirman como “verdadera” es bastante diferente a la forma en que otros cristianos leen la Biblia. El hecho es que la mayoría de los evangélicos no han puesto en primer lugar su confianza en el Dios vivo sino en una teoría de la Biblia, por lo que cuando se demuestra que esta teoría es insustentable y que además tiene implicaciones que no tienen que ver con el evangelio, ellos gritan “herejía”. No pueden hacer otra cosa que no sea esto debido a que su fe se basa en un conjunto de doctrinas, y perderlas significaría la pérdida de su fe.

Nuestra fe no se encuentra en una teoría de la Biblia, por lo que somos libres de leerla, no a través de los ojos de una comunidad con problemas de control totalitarios, sino a través del lente de Jesús. Somos libres de preguntar: “¿Cómo leía Jesús a las Escrituras de su tiempo?”, y cuando lo hacemos descubrimos que Jesús aplicaba el sesgo de confirmación (cherry-picking) en su tradición escritural. Jesús no creía simplemente que las escrituras de su tiempo eran “la palabra de Dios”, él fue bastante selectivo en la manera de emplearlas, a veces adicionando al texto cuando lo citaba, a veces borrando elementos que no encajaban con su teología.

 

LCC: ¿Tienes planes de lanzar algún libro en español? ¿De qué se trata?

MH: The Jesus Driven Life será lanzado en español esta semana como La Vida Impulsada Por Jesús, traducido por Ricardo García Reyes. Estará disponible en Amazon.com en papel y en versión electrónica.

JDL (como yo lo llamo) es un enfoque sistemático de la Biblia desde una perspectiva pacifista. Utiliza la teoría antropológica de René Girard, conocida como teoría mimética, con el fin de ayudarnos a comprender lo que significa ser verdaderamente humanos. En ese sentido, es una lectura “científica” de la Biblia, pero una muy ortodoxa y que afirma todos los grandes dogmas del cristianismo. Nos muestra como leer la Biblia como Jesús leía sus escrituras, como ver a Dios, y lo más importante, como dejar de lado la mala doctrina y abrazar la amorosa bondad de nuestro clemente y vivo Dios.

 

LCC: Tú fuiste un gran amigo de René Girard, ¿qué es lo más importante que has aprendido de él? ¿Cuál es tu mayor recuerdo?

MH: Oh, esa es difícil. Conocí por primera a René en 1990 y me convertí en un miembro del Coloquio sobre la Violencia y la Religión, el cual es un grupo de eruditos dedicados a explorar su teoría en todas las ciencias. Algunos de nosotros usamos su trabajo en teología, pero está siendo usado en todo, desde ciencias políticas, antropología, filosofía, economía, psicología hasta mecánica cuántica y religiones del mundo.

Tengo tantos recuerdos del tiempo pasado con René, sería difícil elegir solo uno. Supongo que las visitas a su casa, sentados en el porche trasero los días soleados y ¡hablando todo tipo de temas! Su esposa Martha es también una parte importante de esto, no solo como anfitriona sino también como alguien que sabe interpretar a los invitados de René. Mi esposa Lorri y yo contamos con el verdadero privilegio de haber sido sus amigos.

 

LCC: Podría decirse que eres un hombre muy apasionado. Te he visto llamar “anticristo” a Franklin Graham en Facebook por algunas cosas que él dijo, incluyendo algunas cosas contra los homosexuales hace algún tiempo. La ira es algo poderoso. ¿Cómo haces para que esa “ira santa” no se convierta en una espada de doble filo? ¿Cómo mantienes el equilibrio para no dejar que la ira te consuma?

MH: No escribo desde la ira, la cual solo produce un sinsentido. Veo una profunda conexión en mi propio país entre la derecha religiosa y la forma en que las doctrinas sociales y políticas se combinan para producir una gran cantidad de miedo y alarmismo, especialmente entre las personas sin educación. A veces me siento como un profeta bíblico que debe decir la verdad mientras la oigo hablando a mi corazón mediante el Espíritu de Jesús. Es una aflicción diaria para mí ver a mis hermanos y hermanas en mi país deslizarse hacia el anti-intelectualismo y buscar a un Dios hecho a su propia imagen y semejanza, uno que justifica el aplastar a aquellos diferentes a ellos.

Paso tiempo cada día, como todos los cristianos y católicos místicos, buscando el rostro de nuestro Abba (Papá), preguntándome cómo seguir a Jesús me ayuda a tratar a mi familia con amor, bondad y educación, discerniendo cómo el Espíritu Santo me guía a hacer conexiones con otros, para traer reconciliación, paz y luz a nuestro quebrado y a menudo oscuro mundo.

 

LCC: ¿Cómo vives tu espiritualidad? ¿Qué es lo que más te conecta con Dios?

MH: Hay varias cosas que me “conectan” con Abba. Ellas funcionan todas juntas: la escritura, la creación y las relaciones. Amo la tierra y paso cada día tiempo afuera escuchando a las aves y disfrutando todo tipo de climas, mirando las huellas de los animales, aprendiendo sobre las plantas, tanto comestibles como medicinales, y buscando ser consciente de toda la vida a mi alrededor. He aprendido esto de la tradición Americana Nativa, pero además lo conecto con San Francisco, quien también era un amante de la tierra. Amo leer la Biblia, y lo he hecho en los lenguajes originales durante 40 años. Mi hebreo no es muy bueno, pero mi griego es muy fluido. Cada vez que abro la Biblia algo nuevo y asombroso salta hacia mí. Por esta razón me encanta la investigación, y si estoy enganchado a un texto quiero los mejores puntos de vista contemporáneos de críticos eruditos, pero también quiero saber cómo los santos lo han interpretado antes que yo, por lo que leo un montón de historia sobre la iglesia, especialmente de las fuentes primarias.

Finalmente, todo esto siempre se hace en el contexto de las relaciones. No existo en una isla, soy mis relaciones. Por lo tanto, si mis oraciones y estudio bíblico no me ayudan a ser un poco mas no-violento, un poco más amoroso, generoso, hospitalario, entonces sé que en realidad no estoy escuchando a Dios cuando hago estas cosas. Amo a la gente, sus historias y sus vidas. ¡Somos una de las especies más interesantes!

 

LCC: ¿Cómo podemos leer la Biblia y no morir en el intento? Especialmente luego de salir de un contexto conservador o fundamentalista.

MH: Para esto los buenos maestros son esenciales, pero no maestros que te digan qué pensar, sino que estén dispuestos a enseñarte como pensar por ti mismo. Por ejemplo, he estado con grupos donde leemos estudios bíblicos o teológicos, o quizás estudiamos una figura en particular de la historia de la iglesia y discutimos juntos lo que estamos aprendiendo. Cada estudiante es diferente y un buen maestro no espera que cada estudiante sea el mismo o responda de igual manera.

Diría que leer buenos libros, libros escritos por maestros con credibilidad, es esencial, y un buen maestro ayuda al estudiante a aprender a como diferenciar buenos libros de aquellos que son solo propaganda cristiana.

 

LCC: ¿Conoces alguna parte de América Latina? ¿Aceptarías una invitación para venir a Argentina tal vez?

MH: Me encantaría visitar América del Sur, por favor siéntanse libres de invitarme, pero no hablo nada de español, ¡por lo que necesitaría un buen interprete!

 

LCC: Finalmente, algunas palabras para el público hispano que sigue tu trabajo… ¿Qué es lo más importante? ¿Qué es lo que debemos recordar siempre?

MH: Siempre debemos recordar que Jesús ama a los más pequeños, a los más débiles entre nosotros, a los quebrantados en espíritu, a los que sufren, a los golpeados y oprimidos. Nunca debemos olvidar eso. Debemos aprender que las circunstancias de la vida no son un barómetro del amor de Dios hacia nosotros. Más importante aún, siempre debemos conservar a Jesús delante nuestro; así como él se encuentra cara a cara con Abba (Juan 1:1) nosotros debemos estar cara a cara con él en todo lo que hagamos y donde estemos. Finalmente, si estamos participando en algún tipo de “ministerio profesional” debemos escribir en nuestras frentes “no se trata de mi”. El ministerio es siempre y solamente acerca del Dios vivo y nunca debemos desviar la atención de la gente lejos de Dios y dirigirla hacia nosotros. No somos sino más que vasos rotos a quien el Señor usa para llevar misericordia eterna a todos.

 

Descarga

Facebook Comments