Jay Bakker habla de fe, duda, y en qué se ha equivocado la Iglesia (entrevista para The Christian Post)

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NUEVA YORK – El pastor Jay Bakker de Revolution Church NYC ha publicado un nuevo libro en el que anima a los cristianos a dudar, cuestionar y reexaminar sus creencias y la Biblia en búsqueda del “desconocido Dios de infinita gracia”, que ha llegado a conocer a través de su propio camino de fe.

Hijo de los tele-evangelistas Jim Bakker y Tammy Faye Bakker Messner, a los 37 años de edad, se describe a sí mismo como un “predicador evangélico punk” que cree que la Iglesia cristiana ha tergiversado a Dios y contribuido a los sufrimientos de muchos con sus enseñanzas ortodoxas sobre el pecado, la salvación y la eternidad. Más inclinado a ser presentado junto con las obras de Peter Rollins, Rob Bell, Brian D. McLaren y otros de los llamados líderes cristianos emergentes, Faith, Doubt and Other Lines I’ve Crossed (Fe, Duda, y otras líneas que he cruzado) es pesado en amor y gracia y selectivo en su evaluación de la Escritura, al parecer un tema recurrente de los trabajos anteriores de Bakker, Fall to Grace: A Revolution of God, Self & Society (2011).

Jay Bakker

Las reflexiones de Bakker sobre una fe que él siente que necesita ser reformada no parecen descansar en una auténtica interpretación de la Biblia, como elige hacer en Doubt and Other Lines I’ve Crossed al ignorar los textos más problemáticos y exigentes que ponen a prueba sus propias opiniones. Afirma que los cristianos que creen que la Biblia es infalible no toman a la misma “en serio”. Sin embargo, el predicador de Nueva York deja mucho espacio en Faith, Doubt and Other Lines I’ve Crossed para que otros puedan decir lo mismo de él, y no porque no esté de acuerdo con una visión de inspiración Divina de las Escrituras o porque crea que la Escritura deja espacio para las relaciones homosexuales, sino más bien porque separa al Dios de la Biblia de mucho de lo que la Biblia afirma que Dios ha dicho y hecho.

Aunque la teología de Bakker puede poner los pelos de punta de algunos lectores, sus demandas de una más bíblicamente culta, compasiva y socialmente consciente iglesia cristiana, sin duda tiene mérito. Como el predicador explicó a The Christian Post esta semana, hay mucho que la Iglesia ha hecho bien en la lucha contra la pobreza y el hambre, pero también insiste en que los cristianos tienen que volver a pensar en los problemas en los que creen que gran parte de la comunidad está equivocada, especialmente cuando se trata de gays y lesbianas.

A continuación, se muestra la discusión de Bakker con The Christian Post, llevada a cabo telefónicamente y por correo electrónico, sobre su nuevo libro, Faith, Doubt and Other Lines I’ve Crossed: Walking with the Unknown God (Fe, Duda, y otras líneas que he cruzado: Caminando con el Dios desconocido). Se ha editado para mayor claridad.

 

CP: Resume Faith, Doubt and Other Lines I’ve Crossed. ¿De qué se trata?

 

Bakker: La idea simplemente es que está bien cuestionar tu fe. Por lo general, te fortalecerá el hacerlo. Al crecer, siempre me enseñaron que la duda era algo que estaba muy prohibido. Lo que me di cuenta es que la duda es una parte de la fe, que es un elemento de la misma, no al revés, como dijo Paul Tillich. Pensé que era importante escribir sobre vivir en un misterio y darnos cuenta de que, si queremos servir a un Dios que en realidad es Dios, no podemos tener a Dios resuelto.

 

CP: ¿Qué tipo de público tenías en mente al escribir Faith, Doubt and Other Lines I’ve Crossed?

 

Bakker: Cuando escribo libros en realidad necesariamente no siempre tengo una audiencia en mente más allá de las personas a las que les gusta leer o que están interesadas en la espiritualidad. Supongo que mi público básico por lo general son esas personas que han pasado por el cristianismo y tal vez han sido desilusionadas por la Iglesia o por la fe. Tu esperanza siempre es que incluso aquellas personas que se sienten como que lo tienen todo resuelto lo lean también. Tú quieres que la gente piense desde todos los ángulos diferentes. Así que supongo que la audiencia probablemente sería la gente que tal vez está un poco desilusionada con su fe, pero por supuesto la audiencia deseada es cualquiera que sea curioso acerca de la espiritualidad, que sea curioso sobre el cristianismo y que tal vez quiera verlo bajo una luz diferente.

 

CP: Cuando tu mencionas “fe” en el libro, ¿a qué te refieres? ¿La fe en una persona, una cosa, un ideal…?

 

Bakker: Para mucha gente para la que escribo, sería en el cristianismo y el Cristo. En los tres, cosa, persona, ideal. Es reconocer que la naturaleza de la fe se encuentra necesariamente en algo desconocido. La creencia es en algo conocido. La fe es en lo desconocido.

 

Por lo que trato de conseguir que la gente realmente capte la idea de permitirse a sí misma dudar en la fe. Trato de deconstruir la fe y de decir que la fe no se trata de tener todo resuelto. La fe no es una creencia. La duda está incorporada a la fe. La fe no es un hecho. La fe tiene más en común con la esperanza que con los hechos. Siempre hay un desconocimiento cuando se trata de la fe.

 

CP: Mencionaste la deconstrucción de la fe. También parecieras deconstruir la doctrina cristiana tradicional de la expiación, la creencia de que Jesús murió por los pecados del mundo. En el libro escribes en la página 58 que un Dios que nos pide que amemos a nuestros enemigos… “no puede también requerir algún tipo de ‘pago’ o ‘satisfacción’ o ‘sustitución'”. Por favor aclara eso.

 

Bakker: Sí, definitivamente estoy cuestionando la expiación y tratando de descubrir cómo podemos verla de una manera diferente. Tenemos esta imagen de Dios, que necesita algún tipo de carne, una especie de sangre, que necesita algún tipo de venganza que pague por el pecado. Mi experiencia es la de un Dios amoroso que me ha pedido que ame a mis enemigos, este no es un Dios que exige algo antes de que lo aceptes. Creo que Jesús murió porque Jesús fue inclusivo. Dios es inclusivo. Creo que la idea de Dios estando separado de nosotros fue más una idea del hombre.

 

En el libro hablo que cuando Jesús murió y la cortina se rasgó no había nada detrás de la cortina del Santo de los Santos. Creo que nuestras ideas de separación son nuestras. Creo que siempre venimos con ideas de cómo estamos separados de Dios, o que por alguna razón tenemos que estar separados de Dios. Creo que las imágenes de la cortina del templo siendo rasgada y no habiendo nada detrás es algo así como Dios diciendo: “Siempre he estado con ustedes”.

 

CP: Supongo que la siguiente pregunta entonces sería: ¿Quién es Jesús? Si estás dejando a un lado la expiación, ¿cómo explicas a Jesús a la gente?

 

Bakker: Para mí, sería… Todavía veo a Cristo como el Mesías y el Hijo de Dios. Todavía veo a Cristo como lo más parecido a Dios. Con el fin de deconstruir la teoría de la expiación realmente todo parte del mensaje de Cristo, el mensaje de amor, gracia, aceptación, amor a tus enemigos y perdón para los que te persiguen. Para mí, Cristo sigue siendo el Mesías. Simplemente no lo veo del modo en que Cristo era necesariamente ese pago, más bien lo veo como que Cristo fue la realización plena de Dios, o por lo menos una vislumbre de Dios. El Dios que hemos visto antes castigaba gente, o exigía que las cabezas de los bebés sean aplastadas sobre las rocas. Cristo vino a decir “eso no soy yo, eso no es Dios. Su comprensión de Dios es una comprensión de ustedes”. Jesús vino y puso todo eso patas para arriba y dijo: “Ahora quiero que ustedes pongan la otra mejilla, ahora quiero que ustedes caminen más allá. Yo salgo con los publicanos y las prostitutas. No tengo ninguna reputación. No exijo mi propio camino”.

 

Así que cuando Cristo aparece en escena, vemos un concepto y una idea muy diferente de Dios. Entonces creo que el argumento es que, si Jesús es el ejemplo supremo de Dios, entonces nos hemos equivocado en algunas cosas y tenemos que dar otro vistazo. Así que tienes que filtrar la visión bíblica a través de Cristo, y creo que a través de Pablo también, porque los escritos de Pablo incluso son anteriores a los evangelios. Creo que Pablo nos da una visión de Cristo, que no llegamos a ver en los Evangelios. Así que creo que se trata de ver la Biblia con esos ojos. Aprender a ver a Dios y lo que otras personas han dicho acerca de Dios y el concepto de Dios a través de los ojos de Cristo.

 

CP: También cuestionas el más allá y la creencia cristiana tradicional de que, en base a la relación de uno con Jesucristo, hay comunión eterna con Dios o separación eterna de Dios.

 

Bakker: Si haces un simple estudio de la palabra, te darás cuenta de que el infierno no es el Infierno de Dante. No es el castigo de Dios. Para mí, el concepto del infierno no coincide con gran parte de lo que dijo Jesús, a pesar de que la gente dice que Jesús predicó sobre el infierno. Pero aun cuando Jesús predicaba sobre el infierno, no se refería a lo que pensamos que es el infierno. Él estaba hablando de la Gehena, un lugar al suroeste de Jerusalén, o estaba usando la comprensión popular del más allá para hacer un punto diferente.

 

En cuanto a la otra vida, ¿es algo que espero? Esa es una de esas incógnitas. No lo sé. Así que voy a vivir mi vida aquí. A un amigo mío una vez le preguntaron “¿Crees en la vida después de la muerte?” y él dijo: “Creo en la vida antes de la muerte, en aprender a cómo vivir la vida aquí y ahora, aprender a amar a mis vecinos ahora y amar a mis enemigos ahora”.

 

Yo realmente no creo en el infierno, pero tengo esperanza en el cielo.

 

CP: En tu libro caes fuertemente en el lado del amor, la gracia, y que Dios es para todos. Algunos podrían preguntarse, entonces, si el amor de Dios no tiene ninguna demanda.

 

Bakker: Si piensas en 1 Corintios 13:4-7, creo que dice que el amor no busca lo suyo, no es irritable, no lleva la cuenta cuando se ha tratado injustamente. Pienso en cuando le preguntas a Jesús cuales son los dos mandamientos más importantes, ¿cuáles son las dos cosas más importantes?, y Jesús dijo: Amar a Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo.

 

Creo que los mandamientos son claramente amar a Dios con todo tu corazón y a tu prójimo como a ti mismo, y darte cuenta de que tu enemigo es tu prójimo. Cuando lo veo como mandamientos, leyes o lo que sea, no veo esto como un asunto de cielo o infierno. Creo que es más como los frutos del espíritu, como en Gálatas (5) donde dice que si vives un cierto tipo de vida, tu vida producirá paciencia, amabilidad y alegría. Pero si haces esto, esto y esto otro, no estás recibiendo el reino de Dios, sino que creo que el reino de Dios es el fruto del espíritu. Yo creo que el reino de Dios está aquí en la tierra.

 

Creo que está diciendo que cuando hacemos cosas como ignorar los demás, no amar a otros, volvernos egoístas o cosas por el estilo, nos perdemos la paz, nos perdemos la paciencia, nos perdemos la alegría. Estas son cosas que nos perdemos cuando seguimos un camino más egoísta. Así es como yo lo veo, como más que ser castigados por (a causa de) nuestros pecados, somos castigados por ellos.

 

CP: Tú mencionas en el libro tu creencia de que algunos cristianos se preocupan por las cosas equivocadas. Por ejemplo, escribes en la página 87: “Todo el mundo en la iglesia se está volviendo loco, sin embargo, usan diamantes. Comen chocolate. Beben café, comen bananas y manejan toda su vida desde sus iPhones, al igual que yo lo hago. Estos pecados no son tan obvios como dormir con tu secretaria. Pero son verdaderos pecados, y probablemente tendrán un efecto más grave en la humanidad que los pecados que involucran jadeos. Y son los que todos cometemos“. ¿Cuál es tu concepto del pecado?

 

Bakker: Mi concepto del pecado es la idea de causa y efecto. Es la idea de cuando somos egoístas, cuando hacemos daño a otras personas, cuando perdemos la idea de amar a los demás, de perdonar a nuestros enemigos. Para mí, eso es lo que es el pecado, el pecado es fallar en amar a los demás cuando estamos tan atrapados y centrados en nosotros mismos que casi en cierta manera nos convertimos en un ídolo. O las cosas que compramos se convierten en un ídolo porque son más importantes que los niños que recogen granos de cacao, la gente que hace minería de diamantes o las políticas que nos afectan tanto positiva como negativamente. Para mí, eso es un poco la idea del pecado, cuando nos olvidamos del otro.

 

CP: También escribes en el libro que Dios no puede ser clemente y grosero al mismo tiempo, que él no castigaría a la gente que se supone que ama. También escribes que Dios es justo. ¿La justicia nunca requiere ningún sufrimiento?

 

Bakker: Por lo general, la idea de justicia, la oirás mucho por parte de los Neo-Reformados que dicen: “Bueno, Dios es un Dios justo, Él exige castigo, Él requiere su libra de carne. Y somos afortunados de librarnos de ello”.

 

La idea de decir que la justicia es castigar a alguien eternamente por el pecado temporal. La idea de cómo es que la justicia… No digo que Dios no nos castigue. Si Dios creó las leyes de la naturaleza, automáticamente tenemos ciertas cosas como causa y efecto. Así que cuando pones la mano sobre el fuego, te quemaras. Eso no cambia el hecho de que Dios todavía te ama y es misericordioso contigo. Simplemente no creo que Dios sea este dios tirano… Lo que encuentro en Dios lo tengo que ver a través de Cristo.

 

Cosas como la cosecha y la siembra, eso no es karma, sólo es la naturaleza. Así que ahí es donde veo a Dios, (Él) trabaja en esas líneas. No creo que Dios rompa tu coche porque has sido malo.

 

CP: Tu obviamente estás a favor de los gays y las lesbianas, y te has horrorizado de cómo la iglesia cristiana en general ha respondido a la homosexualidad y al matrimonio entre personas del mismo sexo. The Christian Post publicó un artículo hace unos meses con los puntos de vista de algunos ex gays y lesbianas que creen que Dios les ha llamado personalmente para salir de la homosexualidad, y que dicen que creen que la homosexualidad es inmoral. ¿Qué les dices a los cristianos con tal testimonio?

 

Bakker: Yo tenía una amiga que solía venir y siempre me confrontaba todos los domingos y decía: “Creo que está mal, y he sido libre. ¿Qué dices a eso?”. Le dije: “Yo no te puedo decir cuál es tu convicción y que es lo que quieres y lo que no quieres. Esto sólo es lo que creo y espero que puedas aceptar eso”. Un año más tarde, recibí un mensaje de ella diciendo “Tenías razón, soy lesbiana”. No estaba seguro de si estaba molesta o lo que estaba pasando. Más tarde se puso en contacto conmigo y dijo: “Soy quien soy. Soy gay. He conocido a una mujer, estoy en una relación y estoy muy feliz”. Esa fue una de mis experiencias con eso.

 

En lo que se refiere al movimiento ex-gay, en la mayoría de la gente que he conocido a través de eso, he visto más dolor y daño. El fruto de ese… He visto matrimonios que han sido arruinados. Me senté con un padre cuya hija se quitó la vida porque sentía que no podía cambiar. He visto las cosas que están sucediendo en Uganda. A cristianos estadounidenses bajando y predicando este mensaje, y ahora el resultado es que están (contra la homosexualidad). Para mí, la mayoría de los frutos del movimiento ex-gay han sido algo negativos y no parece ser algo que funcione. Hay personas que dicen que funciona, pero al final creo que es una cosa peligrosa. Creo que si alguien dice “esto es lo que quiero para mí”, eso está bien. Pero tan pronto como empiezan a decir: “Creo que todo el mundo debería ser ex-gay”, empezamos a entrar en un territorio muy peligroso.

 

Hay una razón por la que vemos que estos movimientos están en declive y por qué dicen: “En realidad no podemos cambiarte, pero podemos ayudarte”. Pero, ¿funciona? Para mí, la idea de eso es, si se supone que debemos ser conocidos por nuestro fruto y conocidos por nuestra paz, paciencia, amabilidad, alegría y este tipo de cosas, ¿por qué el fruto de esto es fracaso? ¿Por qué el fruto de esto son matrimonios rotos, por qué el fruto de esto es suicidio e intimidación?

 

También creo que es un tema de los derechos civiles de nuestro tiempo y ahora mismo. Obviamente, el presidente no permitió al Pastor (Louie) Giglio orar en la inauguración. Algunas personas están empezando a darse cuenta de que hay un problema, que a estas personas se les niegan los derechos al mismo tiempo.

 

La cuestión es diferente cuando se trata de una persona en particular que dice: “Yo soy ex-gay. ¿Qué piensas de eso?”. No puedo pensar por ti. Puedo decirte que no creo que esto sea algo con lo que tú debas tener que ver. Pero si esto es lo que quieres hacer, entonces lejos esté de mí tratar de evitar que lo hagas. Te diré mi opinión si quieres saber. Pero cuando se convierte en promover a otras personas y decir que esta es la manera en que Dios quiere que sea, y esta es la forma en que debe ser, creo que eso es un terrible error.

 

CP: ¿Cuáles son algunas cosas que tú piensas que la Iglesia debería estar haciendo en términos de la comunidad gay?

 

Bakker: Creo que deberíamos estar abriendo nuestros brazos. Creo que deberíamos estar marchando por la igualdad. Creo que deberíamos ordenar a la gente en la comunidad, que quiere eso y que está buscando eso. Creo que hay que ser honesto… que estas Escrituras que hemos usado durante tanto tiempo, se han sacado de contexto. Creo que la Iglesia debe abrazar a la comunidad gay con los brazos abiertos. Creo que deberíamos estar realizando sus ceremonias de boda. Realizo bodas porque vivo en Nueva York, puedo hacer eso. Creo que deberíamos estar tratando a personas de la comunidad gay de la forma en que queremos ser tratados, y amarlos como a nosotros mismos. Para mí eso es una obviedad.

 

CP: ¿Cuáles crees que son algunos de los otros temas definitorios, si los hay, con los que la Iglesia debería involucrarse e interesarse más?

 

Bakker: Creo que la Iglesia en el pasado ha hecho un gran trabajo con la pobreza y el hambre. Creo que la Iglesia debe seguir trabajando en eso. Creo que la Iglesia tiene que ser más consciente de los problemas de justicia social, no sólo en las cuestiones sobre la comunidad gay. Sino en cosas como las minas de diamantes o… lo que está sucediendo en Uganda con esto (proyecto de ley contra la homosexualidad). Es evidente que la Iglesia debe pararse y decir que esto está mal, que esto es malo, que denunciamos esto. Le tomó meses y meses a Rick Warren antes de llegar a denunciar algunas de estas cosas… Eso no debería haber tardado tanto, pero gracias a Dios que lo hizo. Pero la idea de que estas personas ven este tipo de cosas suceder, y todavía van por ahí y siguen apoyando este mensaje, es devastador. La gente va a la cárcel por el resto de su vida a causa de su sexualidad. Activistas de los derechos homosexuales son asesinados todos los días. La Iglesia estadounidense, que ha influido en gran parte de esto, debe levantarse y decir que esto tiene que parar, que esto es ridículo. No es que la Iglesia en América tenga toda la culpa, pero, por desgracia, ha habido una gran cantidad de gente que ha ido a esos países y revuelto la olla.

 

Tenemos que ser mejores compradores, tenemos que ser mejor con la ropa que compramos, los productos que compramos, las políticas que apoyamos, comenzar a pensar en qué es lo que hace a los demás, en lugar de a nosotros. El trabajo de la Iglesia es, creo yo, aumentar nuestro amor por los demás, asegurarse de que las personas estén recibiendo un salario digno, todo ese tipo de cosas. Creo que si quieres ver un gran modelo del mensaje de la Iglesia, Martin Luther King Jr. sería un buen ejemplo de lo que debe ser y debería seguir siendo el mensaje de la Iglesia.

 

CP: En algún momento estabas tratando de llegar a las iglesias con ciertas plataformas para discutir temas sobre la comunidad gay. ¿Sigues intentando hacer eso, o te has dado por vencido?

 

Bakker: No lo hago tan directamente así. Estuve trabajando con Soulforce, yendo a diferentes iglesias y reuniéndome con los pastores. Todavía me reúno con los pastores. Ahora, a menudo quieren reunirse conmigo en privado para hablar sobre el tema del apoyo, acerca de los entresijos y discutir algunos versos de las Escrituras, cosas así. Todavía me encuentro con los pastores, pero no en una plataforma como lo hacía cuando estaba con Soulforce. Cualquier pastor por ahí que quiera sentarse a hablar de ello, siempre estoy encantado de hacerlo.

 

CP: ¿Hay algo sucediendo con tu iglesia, Revolution NYC? ¿Hay proyectos por venir?

 

Bakker: La iglesia aquí, solo tratamos de mantener el ritmo, tenemos el material en línea que estamos haciendo y continuamente tratamos de hacer una comunidad en línea más amplia para esas personas que ni siquiera pueden sentirse lo suficientemente cómodos para ir a la iglesia el domingo.

 

En este momento estoy trabajando en un libro sobre el movimiento ex-cristiano. Andando en el camino me encuentro con un montón de personas que han renunciado a su fe, hasta el punto que algunos simplemente dicen “Soy un ex-cristiano”. Tratar de encontrar diferentes razones por las cuales la gente está empezando a perder la fe y renuncian a su fe. Eso es algo de lo que espero para mi próximo libro, que sea de por qué la gente está perdiendo su fe.

 

Fuente original:

http://www.christianpost.com/news/jay-bakker-talks-faith-doubt-and-where-the-church-has-gone-wrong-90010/page1.html

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