VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 5. Necesidad de misericordia.

¿Por qué la Biblia, y por qué Jesús, nos dicen que cuidemos de los pobres y de los forasteros? ¿Será en primer lugar porque la gente necesita ayuda? Tal vez, pero yo creo que tiene una genialidad más profunda. ¡Somos nosotros los que debemos movernos hacia dentro de los mundos de los más débiles para nuestra propia conversión! Debemos conocer gente cuya fe, paciencia y misericordia nos digan que aún estamos en el jardín de niños del amor. Necesitamos ser influenciados por la gente que es feliz sin tener todas las cosas que pensamos que son esenciales para la felicidad.

 

Cuando estamos demasiado cómodos y contentos, realmente tenemos poca necesidad del Evangelio, así que convertimos al cristianismo en piadosas devociones que no nos piden nada y no hacen nada por el mundo. Nunca tenemos necesidad de perdón porque hemos construido un mundo que nos permite siempre estar en lo correcto y ajustados a la “norma”. Estamos muy aislados de la situación humana. Cuando somos autosuficientes, nuestra religión será corrupta porque no entiende el Misterio de cómo la vida divina es transferida, cómo cambia la gente, cómo fluye la vida, cómo nos convertimos en algo más, y cómo caemos en la Gran Compasión.

 

Sólo la gente vulnerable cambia. Sólo las personas vulnerables cambian a otros. Jesús nos presentó ante un icono de vulnerabilidad absoluta, y dijo: “Miren esto hasta que entiendan el punto. ¡Miren esto hasta que sepan cómo es Dios!”. Eso exigía demasiado de nosotros, así que en vez de eso convertimos la cruz en una transacción jurídica entre Jesús y Dios (“la teoría de la expiación sustitutiva”), lo cual en gran parte le robó a la cruz su profundo poder transformador.

 

Se ha dicho que la religión está llena de gente que le teme al infierno, y que la espiritualidad es para la gente que ha atravesado el infierno. Como todos los rituales de iniciación dicen de una u otra forma: tienes que morir antes de morir, y entonces lo sabrás. Jesús siempre se encuentra del lado de los crucificados. Jesús es lo que la mitología llama un “cambia-formas”. Él cambia de lado en un parpadeo para ir a dondequiera que esté el dolor. Él no le es leal a una religión, a este o a aquel grupo, o a los dignos; ¡Jesús le es leal al sufrimiento!

 

¿Te das cuenta cómo eso remueve toda nuestra usual mentalidad de grupo? Jesús es leal tanto al sufrimiento de soldados iraquíes y rusos como lo es al sufrimiento de soldados estadounidenses y británicos. Él nos quita todas las fronteras, y de pronto nos vemos forzados a ver que somos un pueblo universal. A la mayoría de la gente no le gusta exponerse y compartir de esa manera. Así es, Dios está del lado del dolor, y va a donde quiera que el dolor esté (lo cual es bastante claro en los Evangelios). Ya no nos podemos apropiar de Jesús para nuestro propio grupo, religión o país. Las personas que buscan poder no pueden usarlo para sus fines privados. Él le pertenece a los desamparados.

 

Un abogado que se unió a la Iglesia Católica y luego se convirtió en Franciscano me dijo un día: “Sabes, esta iglesia me es cada vez más difícil de entender. Clamamos que tenemos la medicina perfecta, el poder curativo para restaurar y renovar corazones y almas, pero pareciera que decimos a la vez: ‘¡Pero asegúrate de nunca realmente necesitarlo! Porque si realmente lo necesitas, ¡eres un miembro menos que ideal!’”.

 

Con demasiada frecuencia pareciera que el perdón, la reconciliación, la compasión y la sanidad son meros privilegios, cuidadosamente dados como limosna a aquellos desafortunados pecadores o forasteros, en lugar de ser el propio camino de la salvación. Gracias a Dios, vivimos en un tiempo donde tenemos un Papa que está gritando misericordia desde los tejados, para todos aquellos que la necesiten y que la quieran. Desearla es el único prerrequisito. Algunos cardenales y obispos que aparentemente piensan que no necesitan misericordia son tacaños y reguladores al extenderla a otros. No podemos dar lo que no tenemos, al parecer.

 

Fuente original:

https://cac.org/in-need-of-mercy-2016-03-31/

VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 4. Cambiando de lado.
VISIÓN A FAVOR DE LOS OPRIMIDOS: Semana 2, día 6. Despertando la misericordia.
Richard Rohr

Acerca de Richard Rohr

Autor, Monje Franciscano.

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