Nueva luz sobre la última semana de Jesús, Parte 3

PROFECÍAS CUMPLIDAS

Durante la semana de la Pasión Dios estuvo completamente en control, permitiendo que hombres malvados asesinaran a su justo hijo. Inclusive los detalles que puede que no hayamos conocido en realidad son parte de lo que estaba profetizado sobre la venida del Mesías, y muestran como Dios llevó a cabo su plan.

Por ejemplo, uno de los roles del Mesías era entrar al templo y purificar el sacerdocio. Malaquías dice:

He aquí, yo envío a mi mensajero, y él preparará el camino delante de mí. Y vendrá de repente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis; y el mensajero del pacto en quien vosotros os complacéis, he aquí, viene —dice el Señor de los ejércitos. ¿Pero quién podrá soportar el día de su venida? ¿Y quién podrá mantenerse en pie cuando Él aparezca? Porque Él es como fuego de fundidor y como jabón de lavanderos. Y Él se sentará como fundidor y purificador de plata, y purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como a oro y como a plata, y serán los que presenten ofrendas en justicia al Señor.

Malaquías 3:1-3

Esta probablemente es la razón por la que Jesús entró en el templo y lo limpió proféticamente tan pronto como había anunciado su mesianismo al entrar en Jerusalén montado en un burro.

Otro lugar en el que vemos cumplimiento profético es en las palabras de Jeremías 23, las cuales también eran acerca del corrupto liderazgo que causó que Dios destruyera el templo en la época de Jeremías. Aquí ellos son llamados pastores malvados:

¡Ay de los pastores que destruyen y dispersan las ovejas de mis prados! —declara el Señor. Por tanto, así dice el Señor, Dios de Israel, acerca de los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado mis ovejas y las habéis ahuyentado, y no os habéis ocupado de ellas; he aquí, yo me ocuparé de vosotros por la maldad de vuestras obras —declara el Señor. Yo mismo reuniré el remanente de mis ovejas de todas las tierras adonde las he echado, y las haré volver a sus pastos; y crecerán y se multiplicarán. Pondré sobre ellas pastores que las apacentarán, y nunca más tendrán temor, ni se aterrarán, ni faltará ninguna —declara el Señor.

He aquí, vienen días —declara el Señor—

en que levantaré a David un Renuevo justo;

y Él reinará como rey, actuará sabiamente,

y practicará el derecho y la justicia en la tierra.

En sus días será salvo Judá,

e Israel morará seguro;

y este es su nombre por el cual será llamado:

“El Señor, justicia nuestra.”

Jeremías 23: 1-6

 

Aquí la venida del Mesías está conectada con la destrucción de los líderes corruptos. Esto también es cierto en Ezequiel 34: 1- 23, donde Dios mismo vuelve a reunir a su rebaño, castiga a los “pastores” que han abusado y robado a la gente, y envía al Mesías a reinar sobre ellos.

Ahora las palabras de Jesús en Juan 10 toman una nueva profundidad, a medida que vemos quienes son los “ladrones y salteadores” en realidad:

Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.

Tengo otras ovejas que no son de este redil; a ésas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño con un solo pastor.

Juan 10: 7-11, 16

 

Aquí el “buen pastor” es aquel que se opone a los malos pastores y reúne a su pueblo, los fieles judíos que lo reconocieron como su verdadero rey. También incluye a los Gentiles que “no son de este rebaño”. Jesús estaba aludiendo a los pasajes en Jeremías y Ezequiel para explicar su misión.

Jesús también profetizó que el templo seria destruido y otro seria construido sin manos (Juan 2: 19, posiblemente citado en Marcos 14: 58). En un sentido, estaba hablando de su cuerpo, pero es posible que también estuviera hablando sobre la iglesia.

Cuando el Espíritu fue derramado sobre los creyentes en el día de Pentecostés, el Espíritu de Dios que llenaba el templo hubo encontrado su nuevo hogar. La iglesia primitiva comprendió que este era el caso, a menudo hablando de los creyentes como el templo de Dios (ver Efesios 2: 19-22, 1 Pedro 2: 4-5).

Esto también fue una profecía cumplida, Jesús era el verdadero “hijo de David”, quien como Salomón sería el encargado de construir el templo. Zacarías 6: 12-13 también habla del Mesías como aquel que construiría el templo, sentado en el trono, y sería su nuevo sumo sacerdote. Una vez más Jesús da cumplimiento a las profecías de sorprendentes maneras.

Es asombroso como unos cuantos detalles acerca del judaísmo del primer siglo pueden arrojar nueva luz sobre la historia de la Pasión de Jesús y la fundación de la iglesia primitiva. En lugar de socavar el poder de la historia, ver su contexto histórico muestra incluso mayores maneras en las que Dios usó la muerte y resurrección de Jesús para cumplir su plan.

También vemos que los judíos como un todo no fueron responsables de su ejecución, aunque, por supuesto, todos somos culpables de la muerte de Jesús por nuestros pecados. Desde el principio de la historia, Dios ha planeado usar la corrupción humana para establecer a Jesús como rey y sumo sacerdote de un reino que no tendrá fin.

 

Fuente original:

http://ourrabbijesus.com/articles/new-light-on-jesus-last-week-part-iii/

Nueva luz sobre la última semana de Jesús, Parte 2
Lois Tverberg

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