Hablar es pintar (por qué ninguna traducción puede ser perfecta)

Muchos de nosotros estamos frustrados porque nadie parece ser capaz de llegar a una perfecta traducción al español de la Biblia. ¿Por qué hay tantas versiones? ¿Por qué simplemente no podemos tener una mejor traducción final en español?

La razón principal se debe a un aspecto del lenguaje que la mayoría de nosotros no apreciamos. Cuando tú hablas, «pintas», de cierto modo. Eliges entre una lista de palabras en tu idioma que tiene las tonalidades y matices que buscas, y las fundes en frases para expresar lo que quieres decir.

Cada idioma tiene una paleta con una cantidad finita de colores, que han evolucionado a partir de las memorias culturales y la común experiencia de sus usuarios. Cuando intentas «pintar» una escena en un idioma diferente, las mismas palabras pueden tener diferentes matices de significado, por lo que el resultado nunca es exactamente el mismo.

Esto es especialmente cierto entre el hebreo y el español (y en menor medida con el griego). El hebreo está lleno de marrones desiertos y sombras quemadas de un pueblo nómada y terroso que camina a través de desiertos resecos y arrojan piedras a sus enemigos. En general, su paleta sólo contiene un pequeño conjunto de colores ―cerca de 4000 palabras― en comparación de las 400000 o más del español. Debido a su pequeño vocabulario, cada palabra tiene un amplio posible significado.

El hebreo de la Biblia pinta la realidad como la imagen de arriba. Expresa la verdad salpicando colores vivos con un pincel grueso, como Van Gogh. Observa cómo a pesar de que los detalles son bastante ásperos, tú los rellenas mentalmente, deduciendo su contexto. Tu mente está acostumbrada a hacer esto, averiguar el significado del contexto. Incluso cuando te comunicas en español, te basas en la experiencia común para llenar los vacíos. Esbozas una escena con unos pocos trazos de palabras, y dejas que las personas averigüen el resto. El hebreo simplemente se basa en esto mucho más que nosotros lo hacemos. (Una gran cantidad de idiomas hace esto, en realidad, esto no es exclusivo del hebreo).

Ahora, imagínate a ti mismo como un traductor de la Biblia que «repinta» la imagen de arriba en español. Si tratas de traducir palabra por palabra, sólo puedes utilizar un trazo de pincel para retratar cada trazo original. Pero tienes que canjear tu amplio «pincel» hebreo por un “pincel” español de punta fina, y tienes una paleta de colores diferente. Cada uno de tus movimientos es más delgado, más refinado, y sólo puedes escoger un tono específico de la franja de color original.

¿Qué harás?

Lo más probable es que el resultado de tus esfuerzos sea mostrar a la gente la escena global, pero no logre capturar demasiado la atmósfera del original. Si otro traductor lo hace, llevara a cabo diferentes matices. Ciertamente algunas versiones serán mejores que otras, y es posible hacer un muy mal trabajo. Pero simplemente no es posible reproducir perfectamente esta pintura con una gama de colores diferente y con diferentes pinceles.

Es por esto que cuando la gente me pregunta cuál traducción es mejor, yo les digo que lo mejor que pueden hacer es no depender de una traducción. De hecho, es mejor leer más de una y luego compararlas. Leer algunas traducciones importantes que tratan de ser más literales y luego ver algunas que no lo son tanto. A continuación, empieza aprendiendo más acerca de las palabras originales en hebreo y griego, de modo que puedas averiguar por qué difieren las biblias. Cuando ves cómo diferentes artistas pintan las mismas palabras, empiezas realmente a conseguir un sentido de los coloridos matices del original.

 

Fuente original:

http://ourrabbijesus.com/articles/speaking-painting-bible-translation/

Era una tramposa leyendo la Biblia
Indefinible Dios de Israel
Lois Tverberg

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