Prueba tus teorías en el libro de Hechos

Pareciera no tener fin, el cómo las personas pueden interpretar las palabras de Jesús. No es difícil arrancar una línea aquí y allá y leerlas de algún modo nuevo y extraño. ¿Cómo podemos en realidad saber como las escuchaba su audiencia original?

He descubierto que un gran lugar para buscar respuestas es en el libro de los Hechos. La gente de allí eran creyentes del primer siglo que escuchaban de primera mano a Jesús. No había transcurrido suficiente tiempo para que sus palabras fuesen re-interpretadas, y sus primeros seguidores eran apasionados por vivirlas. No es irrazonable concluir que lo que hicieron los primeros creyentes (o al menos intentaron hacer) fue lo que enseñó Jesús.

Esto me ocurrió cuando lidie con algunos argumentos que las personas habían planteado contra el estudio de Jesús en su contexto judío cuando escribí Walking in the Dust of Rabbi Jesus. (Caminando en el polvo del rabino Jesús). Cité un pastor popular de radio, que dijo:

“Cuando Jesús vino, todo cambió, todo cambió… El no quiso solo limpiar las actitudes de la gente mientras dieran sus sacrificios, El borró el sistema de sacrificios porque El puso fin al judaísmo con todas sus ceremonias, todos sus rituales, todos sus sacrificios, todos sus adornos externos, el templo, el Santo de los Santos, a todos ellos. ”

Este pastor estaba compartiendo una idea desafortunada pero común entre los cristianos, que Jesús vino a poner fin a la práctica judía. De todas las formas en que podría haber respondido, la mejor respuesta vino de mirar el libro de los Hechos. Esto es lo que escribí:

“Si eso fue lo que enseñó Jesús, sus apasionados primeros seguidores en Hechos ciertamente no lo captaron. Pedro y los otros primeros cristianos siguieron participando diariamente en el culto del templo (Hechos 3: 1, 21: 23-26). Jesús, por supuesto, habló en contra de la corrupción dentro del sacerdocio y profetizó la destrucción del Templo, cuarenta años después. Otros grupos judíos, como los esenios, también denunciaron la corrupción y trataron de purificar su adoración. Pero mientras que los esenios abandonaron el templo, los discípulos de Jesús nunca lo hicieron, lo que implica que Jesús no predicó en contra de las ceremonias del Templo. Y a pesar de que la iglesia de Jerusalén dictaminó que los gentiles no necesitaban observar la ley judía, los judíos creyentes en Jesús continuaron observando cuidadosamente la Torá, e incluso fueron conocidos por su ávida observancia. (Hechos 21:20, 25).”

La lectura de Jesús que hace este pastor simplemente no tiene sentido con lo que ocurre después, en Hechos. Si tuviese razón, era de esperar que sus seguidores hubieran saltado de alegría por liberarse del sistema de sacrificios y de inmediato abandonado el templo. En su lugar, los vemos usando sus tribunales como su principal lugar de reunión, e incluso pidiéndole a Pablo que patrocine un sacrificio con el fin de demostrar su compromiso de vivir de acuerdo a la ley (Hechos 21:24).

Mi Laboratorio: El Libro de los Hechos

Puede que recuerdes que mi formación se basa en la investigación científica. Creo que he descubierto un nuevo “laboratorio” en el libro de los Hechos donde puedo mirar cómo los oyentes originales de Jesús oyeron sus palabras. Fue muy útil en un contexto totalmente diferente cuando leí esta frase de una carta al editor en mi periódico local:

“Sólo recuerda que tu Cristo no era cristiano, él era un hebreo y apuesto que si él estuviera aquí hoy, él le diría a los cristianos que dejen de hacer proselitismo en contra de su propio pueblo o para otros.”

Este comentario vino de un rabino conservador que estaba disgustado con los cristianos por tratar de dar testimonio de él. Aunque simpatizo con su irritación por la sensación específica, otra cosa es hacer una declaración sobre lo que Jesús enseñó acerca de la evangelización.

Una vez más, veamos en el libro de los Hechos. En Pentecostés, lo primero que hace Pedro después de ser lleno del Espíritu es predicar a una gran multitud en el templo, y tres mil personas creyeron. Más tarde, los creyentes salen a las ciudades de Judea y Samaria para compartir la noticia. Y, por supuesto, Pablo viaja muy lejos para llevar el evangelio a los gentiles.

Si buscas evidencia de que compartir el evangelio no era una prioridad para Jesús o sus seguidores, simplemente no lo encontrarás en Hechos. El mandato de Jesús de “hacer discípulos de todas las naciones” era de gran importancia para ellos. Y ellos fueron testigos tanto a judíos y a gentiles, desde Judea hasta los confines de la tierra. Todo el libro de Hechos (y el resto del Nuevo Testamento) es la historia del explosivo crecimiento de la iglesia.

Estoy de acuerdo con el rabino en que los cristianos pueden ser odiosos y manipuladores en sus esfuerzos de evangelización. Pero también los cristianos no pueden ignorar las palabras de Cristo y re-escribir su teología con sus propias ideas de “lo que suena más amoroso”. Podemos preguntarnos cómo podemos ser más maduros y cristianos en el evangelismo, pero no podemos abandonar la Gran Comisión por completo.

La lógica que utiliza el rabino es algo que he escuchado recientemente muchas veces. Por lo general toma la forma de algo como esto:

1) Las personas son ofensivas cuando dicen ________.

2) Pero Jesús era amor.

3) Por lo tanto, no debe haberlo dicho.

El problema con esta premisa es que Jesús es una figura histórica, no una abstracción. “Jesús es Amor” es un título agradable para una canción para niños, pero no es una base para la teología. El texto bíblico debe ser la fuente y el fundamento para nuestra comprensión de él, no nuestras propias reacciones viscerales. Si Jesús pareciera estar diciendo algo desagradable, ¿podría ser que sea nuestra propia visión del mundo la que necesita volver a examinarse?

Hechos desafía muchas ideas

Lo interesante de Hechos es que desafía ideas tanto a “izquierda” como a “derecha” del cristianismo. Aquí hay otra hipótesis que podemos probar. ¿Qué diría Jesús sobre el movimiento “evangelio social” de hoy en día? Muchas iglesias se centran más en la satisfacción de las necesidades físicas. Otras creen que predicar a los perdidos debe ser nuestra única misión. ¿Es sólo un “bienhechor-ismo” hacer funcionar comedores y albergues para indigentes?

Una vez más, mira lo que sucede en Hechos. Allí nos encontramos con que la iglesia primitiva tiene una gran participación en la caridad y el cuidado de las viudas. Ellos venden sus posesiones y dan a los pobres, algo que muchas veces Jesús predicó. Pablo también dice en Gálatas 2:10 que ayudar a los necesitados era lo que él estaba especialmente ansioso por hacer. Claramente, el cuidado de los pobres era un importante énfasis en el mensaje de Jesús, y la iglesia primitiva estaba apasionada por llevarlo a cabo.

Otra vez, la historia del Nuevo Testamento puede arrojar luz sobre un debate teológico. En lugar de postular lo que Cristo «podría haber dicho” sobre un tema, podemos ver lo que sus seguidores oyeron que dijo, y cómo respondieron a eso. Ciertamente, la amplia extensión de la Escritura es mejor suelo para nuestras ideas que nuestra propia teología especulativa. A menudo encuentro que desafía mis ideas preconcebidas y refina mi comprensión de nuestro llamado como sus discípulos.

Fuente original:

http://ourrabbijesus.com/articles/test-your-theories-in-the-book-of-acts/

Aprendiendo de la vida de oración judía de Jesús
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Lois Tverberg

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