El dolor de dejar ir las creencias

Una de las cosas más difíciles de hacer mientras deconstruimos nuestras creencias es dejar ir aquellas cosas que hemos sostenido durante toda nuestra vida.

 

El infierno, por ejemplo.

 

En nuestra comunidad virtual, The Lasting Supper, muchos de los miembros luchan con esta misma cuestión. Para algunas personas, es fácil. Simplemente deciden que ya no creen en algo y se alejan de ello, y nunca los afecta negativamente. Para otros, sin embargo, oleadas de miedo, culpa y ansiedad los abruman.

 

Muchas personas no comprenden ni tienen simpatía por las personas que renuncian a sus viejas creencias. Es una de las cosas más dolorosas que algunos tienen que hacer.

 

Recuerdo la noche en que dejé el ministerio. Estaba acostado en mi cama en la oscuridad. Lisa, al ser enfermera, se encontraba en el trabajo. Estaba allí acostado pensando en lo que había hecho… la decisión que había tomado y el anuncio que había dado. Había acabado. Estaba terminado. De repente, las olas de miedo se precipitaron sobre mí… miedo no solo por lo que iba a hacer con mi vida, sino miedo por haber airado a Dios, o al menos haberlo decepcionado, y el terror de los mismos castigos en los que había dejado de creer. Aunque en realidad ya no pensaba de esa manera, los residuos del poder de la creencia se adherían a mí como pegamento.

 

Mi mente racional me decía que toda esta mitología era una táctica inteligente para aterrorizarme y someterme. Pero mi mente religiosa no quería dejarla ir. O, más bien, tenía miedo de dejarla ir en caso de que fuera cierta. La batalla que tuvo lugar en mi mente no fue imaginaria sino muy, muy real. Empecé a sudar frío mientras el terror existencial absoluto se apoderaba de mí en la oscura noche.

 

Estaba luchando con una adicción… una adicción a ciertas creencias… y en realidad estaba experimentando la desintoxicación en mi mente, en mi corazón y en mi cuerpo. La creencia había logrado un alcance tan sistémico en mí que la desintoxicación fue extremadamente extenuante. Pero persistí y, finalmente, los síntomas cesaron y finalmente quedé libre de sus efectos.

 

Ha habido muchas veces cuando al entrenar a la gente a través de este proceso ellos se han vistos superados por este mismo miedo. Ellos lloran. Se enojan. Se llenan de ansiedad. A veces retroceden. A veces dan un salto hacia adelante. Pero casi siempre llegan al mismo lugar que yo… se recuperan de su adicción, lo ven por lo que es, y eventualmente evolucionan a un lugar donde experimentan paz mental e incluso alegría.

 

Por lo tanto, como sugiere la caricatura… con una sonrisa, pero también con ojos preocupados… deconstruir nuestras creencias puede ser algo momentáneamente preocupante, pero también eternamente feliz.

 

Lo recomiendo altamente.

Fuente original:

https://www.nakedpastorstore.com/blogs/news/the-pain-of-letting-go-of-beliefs/

Cómo R. C. Sproul ubicó a Rob Bell en el infierno en 7 sencillos pasos
El miedo y la deconstrucción de nuestras creencias
David Hayward

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Ilustrador, Autor.

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